domingo, 12 de julio de 2020

Los temporeros llegados a España del extranjero no tendrán que pasar cuarentena

Los temporeros extranjeros que vengan a España a trabajar en el campo no tendrán que pasar la cuarentena, ya que el Gobierno los considera personal esencial, aunque tendrán los movimientos limitados y solo podrán salir a trabajar, a comprar y a la farmacia.

La Asociación empresarial de fruta de Cataluña Afrucat ha celebrado este sábado en un comunicado esta decisión, que el Ministerio de Sanidad publica hoy, modificando una orden del 1 de mayo, y que contempla esas dos cuestiones, reivindicadas por la entidad y por otras organizaciones agrarias.

El ministerio ha incluido finalmente a los temporeros en el grupo de trabajadores a los que está permitido entrar en España a trabajar, del que en principio solo formaban parte los sanitarios y personal imprescindible, según la entidad.

Para poder entrar en el país, los temporeros extranjeros tendrán que tener un contrato de trabajo en regla.

Otra de las reivindicaciones del sector que el ministerio ha tenido en cuenta en la nueva normativa es permitir que estos trabajadores no tengan que pasar la cuarentena tras llegar al país, aunque sí les limita sus movimientos.

El presidente de Afrucat, Francesc Torres, ha explicado que la orden "llega en el mejor momento, ya que se hará efectiva a partir de mañana y la próxima semana llegan los primeros autocares fletados por Afrucat con trabajadores rumanos".

Torres ha destacado que la llegada de estos trabajadores es "clave" para la campaña de recogida de la fruta, "ya que se trata -ha señalado- de personal cualificado de difícil sustitución, en su mayoría fijos-discontinuos. Estamos hablando de trabajadores formados, jefes de línea de centrales, jefes de mantenimiento y encargados".

El presidente de la entidad ha destacado que esta decisión facilita la temporada de recogida de fruta, ya que el coronavirus ha dificultado poder encontrar mano de obra para esta campaña, y soluciona otro de los problemas que planteaba la anterior normativa, que era quién iba a encargarse del mantenimiento de los temporeros durante la cuarentena.