sábado, 18 de mayo de 2024

Más de una década de recortes al programa ALCE

El pasado 21 de marzo se abría el plazo de matrícula para los alumnos del programa ALCE, Aulas de Lengua y Cultura Españolas, en Reino Unido e Irlanda desde la Agrupación de Londres. Este programa, desde hace varias décadas, proporciona clases de lengua y cultura españolas gratuitamente a los hijos de españoles residentes en el exterior. Este hecho no tendría nada de particular si no fuese por la circunstancia de que al tratar de inscribir a los alumnos y alumnas para el curso 2024-25, las familias se encontraron con la desagradable sorpresa de que 7 aulas de la demarcación consular de Londres se cerraban para el siguiente curso.

Como es lógico y dado que las familias de las aulas afectadas no habían recibido ninguna comunicación ni advertencia previa al posible cierre de aulas, el hecho generó primeramente, sorpresa y posteriormente, indignación y malestar. Sentimientos que no solo obedecen al cierre en sí, sino también al hecho de sentirse engañados por las instituciones, ya que el pasado mes de noviembre el nuevo Consejero de Educación, Fernando Bartolomé, mantuvo una reunión con las Presidencias de los 3 CRE del  Reino Unido donde se les dieron expectativas de apertura de nuevas aulas ALCE en las zonas centro y norte del país, donde nunca los niños  y adolescentes españoles de esas áreas  han podido disfrutar de igualdad de derechos que los de los del área de Londres o los de otros países donde también hay aulas ALCEs. 

Si bien también es cierto que se habló muy someramente de una posible reestructuración de aulas en el sur de Inglaterra, y esto mismo fue nuevamente comentado  el 1 de diciembre en una sesión online abierta a todo el público con el Consejero de Educación, para explicar unas encuestas online que se solicitaron desde la Consejera de Educación con el fin de sondear el interés en aulas ALCE en las diferentes zonas del país, nunca pensamos que esa reestructuración afectaría a nada más y nada menos que 7 aulas, provocando que cientos de alumnos dejen de poder disfrutar de estas enseñanzas tan significativas para la ciudadanía española en el exterior, pues les permite mantener los vínculos culturales y lingüísticos con el país de origen de sus progenitores.

Sin embargo, los recortes en el programa ALCE no son algo nuevo. En 2013 un grupo de madres, en su mayoría representantes de aulas ALCEs de la agrupación de Londres, constituimos AFERU, Asociación de Familias Españolas en Reino Unido, principalmente para defender la calidad del programa ALCE y luchar contra la reducción de las 3 horas presénciales de clase a 1.5 horas presenciales y 1.5 horas de tareas online.

Diez años después hemos tenido que volver a movilizarnos para defender el derecho a la educación en español de los niños españoles en el exterior. La mayoría de aquellas madres ya no tenemos hijos cursando el programa ALCE porque, afortunadamente, nuestros hijos e hijas pudieron terminar sus estudios de español hasta obtener el certificado C1 con 17 o 18 años en las aulas en las que muchos habían comenzado con 6 años de edad y donde, no solo mejoraron sus habilidades lingüísticas en el idioma de sus padres y abuelos y aprendieron sobre la cultura española, sino que crearon vínculos de amistad con otros niños y adolescentes, que también tenían un origen español, los cuales perduran en el tiempo y les refuerza su sentimiento de pertenencia a la comunidad española en el exterior.

Vínculos que no se limitan a alumnos, sino que se extienden a las familias, padres y madres que incluso después de que sus hijos hayan terminado las clases, continúan frecuentándose y compartiendo ese sentimiento de comunidad española en el exterior, la comunidad ALCE. Por ese motivo, en cuanto tuvimos noticia del cierre de las 7 aulas, desde AFERU nos pusimos en contacto con las familias afectadas para ofrecerles nuestro apoyo y ayuda, saliendo junto a ellas a protestar frente a la Embajada española y creando, a petición suya, una recogida de firmas de apoyo: ¡ya tenemos más de 2100 firmas! ante estos recortes reiterados a un programa educativo que debería ampliarse ante el crecimiento continuo de la comunidad española en Reino Unido.