domingo, 03 de marzo de 2024

Victoria aplastante de Bukele tras autoproclamarse vencedor sin que hubiera concluido el recuento de votos

Bukele durante su primer discurso como presidente en el que ha cargado contra la prensa internacional, y en especial contra la española.

Nayib Bukele ha vuelto a ganar las elecciones presidenciales con una victoria aplastante y en la que ha superado por una gran diferencia a sus rivales, tal y como pronosticaban los sondeos. "Hemos ganado la elección presidencial con el récord de toda la historia democrática del mundo", han sido las primeras palabras del presidente salvadoreño, en la Plaza Barrios, y en medio de fuegos artificiales.

El 85% de los votos han sido para Bukele y  su partido Nuevas Ideas (NI), mientras que el 15% restante se habría repartido entre el resto de candidatos: Manuel Flores, del partido tradicional de izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) habría obtenido alrededor del 7%. A continuación el candidato Joel Sánchez de la derecha tradicional representada por el partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), habría obtenido un 4%.  Luis Parada, del  partido Nuestro Tiempo, solo habría conseguido un 1.6%, y en último lugar, Marina Murillo del partido Fraternidad Patriota Salvadoreña y José Javier Renderos de Fuerza Solidaria, ambos conseguirían un 0.6% y 0.5% respectivamente.

La victoria de Bukele ha vuelto a romper la estadística en un país en el que la Constitución prohíbe expresamente que el jefe del ejecutivo no puede reelegido.  La buena racha del exalcalde de San Salvador, comenzaba en 2019 cuando ganaba las elecciones presidenciales en primera vuelta, poniendo fin a la historia bipartidista  del país durante tres décadas. El ex empresario salvadoreño, de 41 años, no necesitó una segunda vuelta electoral hace 4 años para llegar a la presidencia, ya que obtuvo el 53 por ciento de los votos. Y lo ha vuelto a hacer 4 años más tarde, pero con una victoria aún más aplastante. 

La clave de su éxito es que la inseguridad se ha reducido considerablemente bajo su mandato. El país se encuentra bajo un régimen de excepción desde hace 20 meses. Periodo durante el cual se ha detenido a miles de pandilleros, y limpiado las calles de delincuencia. No en vano ha construido una de las cárceles más grandes de Iberoamérica. Sin embargo, su estilo de gobernar: dictatorial y personalista también han desatado muchas críticas y denuncias por la violación de derechos humanos, entre los que se encuentra la obstrucción de la libertad de prensa, al haber encarcelado a decenas de periodistas.

De hecho, en su primer discurso como presidente ha cargado contra la prensa internacional, y especialmente contra la española. "Un periodista español me preguntaba por qué quieren desmantelar la democracia. Le dije, ¿pero de qué democracia estás hablando? Democracia significa el poder del pueblo. 'Demos' y 'Kratos' De ahí viene la palabra democracia", dijo. 

"Dios quiso" sanar el país y que los ciudadanos decidieron "continuar el camino que llevamos en plena libertad y en plena democracia", añadió durante un discurso que duró casi media hora y que estuvo aliñado con reproches  a organismos internacionales y a gobiernos de otros países, que "también quieren que se impongan que sean ateos", sentenció.