domingo, 14 de abril de 2024

El voto exterior: manifiestamente mejorable

 El recuento del voto CERA de las elecciones gallegas en la provincia de Ourense. // LR
El recuento del voto CERA de las elecciones gallegas en la provincia de Ourense. // LR

El lunes 26 de febrero se recontó el llamado voto CERA, más conocido como voto emigrante, en la junta electoral provincial de Ourense. Alrededor de 6100 votos llegaron a la sala, separados en unas cajas sobres con votos en urna y en otra caja sobres con votos emitidos por correo.

Apartados de esos 6.100 votos, hay centenares de ellos guardados en sobres con el título de incidencias consulares. Ojo a esta cuestión, centenares de votos con objeciones desde los mismos consulados, y que no entran de momento en la valoración de los otros 6.100.

Estos votos objetados serán metidos al final de todo, siempre a criterio de los integrantes de la mesa electoral, considerando que son finalmente homologables, recuperables o validadles. A la vista estaba que muchos sí fueron aceptados, desconociéndose que es lo que vieron los diplomáticos de turno para poner dudas. Pero inicialmente, de los 6100 votos emitidos, más de 1600, ya no entran en la urna ourensana por defectos.

Gran parte de los enviados por correo no son escrutables por no firmar el votante por detrás el sobre, no firmar el justificante censal, algunos solo tienen el sobre con la papeleta sin copia del DNI o del pasaporte, muchos grapan o pegan con celo la papeleta visible en el sobre, otros remiten en un sobre dos o tres votos, en fin casi el 30 por ciento de los votos presentes en Ourense no eran aptos para meter en urna.

Como ejemplo: el 50 por ciento de Zúrich, el 40% de Ginebra o el 30% de Buenos Aires fueron directamente a la trituradora. Pero lo más decepcionante fue ver como bastantes votos no son aptos para depositar en urna por errores de los consulados: no llevar el sello de registro (voto por correo) o no llevar la firma del responsable consular en el certificado censal (voto en urna). Imagínese que envías tu voto por correo al consulado o votas en urna, y finalmente tu voto al llegar a Ourense no vale por despiste de un funcionario.

Para poner un ejemplo: solo votos procedentes de los consulados alemanes, mínimo unos 10 por falta de sello de registro o firma consular, ya ni eran dignos de entrar en urna. Por eso, aunque se ha eliminado el voto rogado, la nueva modalidad es manifiestamente mejorable.