viernes, 25 de septiembre de 2020

Al borde del llanto: Feijóo se emocionó más que en su estreno como presidente

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras jurar su cargo en presencia de la ministra de Política Territorial Carolina Darias, y del presidente del parlamento, Miguel Santalices. EFE/Lavandeira jr
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras jurar su cargo en presencia de la ministra de Política Territorial Carolina Darias, y del presidente del parlamento, Miguel Santalices. EFE/Lavandeira jr
“Tomar posesión por cuarta vez es más emocionante que la primera”. Así ha justificado Alberto Núñez Feijóo su voz entrecortada durante los veinte minutos que ha durado su intervención en la que ha sido su cuarta toma de posesión como presidente del Gobierno gallego.

El presidente autonómico ha protagonizado este sábado un emotivo acto en el Pazo de O Hórreo, una celebración institucional cargada de simbolismo en la que ha estado rodeado de sus más allegados, de sus referentes políticos, y de numerosos cargos institucionales que no se han querido perder la tradicional toma de posesión.

Por responsabilidad ante la actual realidad epidemiológica, este ha sido el único acto celebrado hoy en la capital gallega, pues el dirigente del PPdeG decidió prescindir de la ceremonia que solía celebrarse en la plaza del Obradoiro una vez concluida la toma de posesión en el Parlamento.

Con todo, a diferencia de lo ocurrido en las dos jornadas en las que se ha concentrado la sesión de investidura, con los pasillos de la Cámara completamente vacíos, el Parlamento gallego ha lucido en esta jornada sus mejores galas para acoger a las más de doscientas personas que han acompañado a Núñez Feijóo en su promesa del cargo.

No obstante, para respetar las distancias de seguridad que marca la realidad sanitaria, en el Salón de los Reyes en el que Núñez Feijóo prometió, únicamente se congregaron alrededor de cincuenta personas.

El resto del aforo siguió la retransmisión desde diferentes salas y pasillos del Parlamento gallego, que se adecuaron para dar cabida a todos.

Junto a Núñez Feijóo, en primera fila, estaba su familia, su madre -Sira Feijóo-, su hermana -Micaela Núñez- y su pareja -Eva Cárdenas; las primeras personas a las que el presidente gallego se dirigió nada más concluir.

Para todos ellos tuvo una especial mención durante su discurso en el que dejó claro que nunca olvidará “la aldea de la que vengo, la familia que me crió y la familia aumentada” que hoy tiene con el nacimiento de su único hijo, Alberto como él, en 2017.

Al finalizar el acto protocolario, Núñez Feijóo también se dirigió a saludar de forma muy afectuosa al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy; al líder de su partido, Pablo Casado, y a los presidentes autonómicos del PP que se desplazaron a la Comunidad gallega para respaldar al barón popular, que ostenta la mayoría absoluta más holgada de todo el país.

Después de numerosos meses marcados por la distancia social, la celebración les ha servido para, mascarillas mediante, volver a reencontrarse.

Mientras Núñez Feijóo paseaba una a una por todas las dependencias del Parlamento para agradecer a los asistentes su presencia, el Salón de los Reyes se convirtió en escenario de animadas conversaciones entre Pablo Casado y Mariano Rajoy, a quienes después se les sumó la diputada electa por la provincia de Pontevedra Ana Pastor.

Precisamente Mariano Rajoy ha sido una de las personas más reclamadas en los corrillos de uno y otro signo político, ya que también departió charlas con cargos socialistas como el alcalde de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo.

Así concluyó un acto en el que tampoco hubo brindis, como antaño, pero sí música.

La gala se abrió con la interpretación del Himno del Antiguo Reino de Galicia, a cargo de la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense, y se cerró con el himno gallego en la voz, una vez más, de la "eurovisiva" cantante Lucía Pérez.