viernes, 07 de agosto de 2020

Preocupación en Ourense en el colectivo de emigrantes venezolanos: “Esto se agrava"

Venezolanos, durante una concentración en Ourense (archivo)
Venezolanos, durante una concentración en Ourense (archivo)

Los venezolanos se han convertido en los últimos años en la comunidad extranjera más grande de la provincia. El colectivo se ha repartido por Ourense, dando vida a lugares como Carballiño, Ramirás, Celanova o A Merca. También en la ciudad. La crisis sanitaria agrava la situación de gran parte de los que acaban de aterrizar en busca de una mejor calidad de vida. La asociación Alma Llanera, que acoge a los venezolanos en la provincia, estima que se empadronan en el Concello de Ourense dos venezolanos al día. Las estadísticas dejan fuera a los de doble nacionalidad, un colectivo que aumenta la cifra. En palabras del presidente de Alma Llanera, Lorenzo González, “estos retornados incrementan hasta 10.000 venezolanos actualmente en la ciudad, y unos 20.000 en la provincia”.

Sectores paralizados

“Esta situación ha pillado a muchos venezolanos recién llegados en bragas, justo cuando estaban arreglando papeleo y trámites. Muchos se dedicaban a cuidado de personas mayores y niños o labores del hogar y se han visto en el paro”, señala González. Hay preocupación. “Es complicado. Ya nos reunimos telemáticamente desde la Federación de Venezolanos en Galicia hablando del tema. Hay falta de trabajo, no se pueden homologar los títulos… Todo esto ha hecho que la situación económica y personal de muchos se haya visto agravada”, apunta.

El comedor social de Cáritas y la Cruz Roja son las entidades con las que Alma Llanera trabaja para dar solución a sus compatriotas en estos días. “Al comedor hemos enviado hermanos venezolanos, más de lo que nos gustaría. Y Cruz Roja también ayuda con el reparto de alimentos. Además, estamos intentando hacer acopio de lo poco que hay aquí para enviar allá. Tenemos la preocupación mayor de Venezuela, que no está preparada para este virus. El colectivo venezolano lo está pasando francamente mal, pero el venezolano está acostumbrado a las penurias. Venezuela está en cuarentena constante”, dice el presidente de Alma Llanera. Se alegra de que esta situación “esté sirviendo para que contraten a sanitarios venezolanos y se vea nuestra valía”. Calcula que en los dos últimos meses han pasado por la oficina 300 venezolanos recién llegados.

Ayuda de entidades sociales

Virgilio Morello, director de la Oficina de Atención al Retornado, agradece que “en cuestión de alimentación las instituciones estén trabajando para prestar buenos servicios”. Teme por los venezolanos sin contratos: “La situación está paralizada y veremos cómo se las apañan después de que pase todo esto”. 

La hostelería que resiste

María Isabel Quintero es responsable de Ysabelle Gourmet, tienda especializada en productos venezolanos que estos días sobrevive gracias al reparto a domicilio. “Tenemos una cartera de clientes, pero esto ha sido un declive económico total. Hay gente que pide y hay días que no hay pedidos, muchos querrán ahorrar. No sabemos cuál será la curva, pero es complicado saber qué pasará”.