domingo, 17 de enero de 2021

El Congreso español pide a Filipinas que ayude a limpiar el nombre del gallego Diego Bello

Comisión de Exteriores del Congreso - Foto de Archivo
Comisión de Exteriores del Congreso - Foto de Archivo
La comisión de Asuntos Exteriores del Congreso ha aprobado por unanimidad instar al Gobierno de Filipinas a promover una investigación imparcial que ayude a “limpiar” el nombre de Diego Bello, el joven gallego muerto el pasado mes de enero a manos de la policía de ese país y acusado de narcotráfico.

A propuesta del PP, la comisión ha acordado solicitar al Gobierno de Filipinas a que promueva una investigación imparcial que determine la identidad y paradero de los presuntos autores de los disparos que acabaron con la vida del joven y que establezca medidas cautelares que eviten su posible fuga antes de un eventual juicio.

Además, los diputados han apoyado reclamar a Filipinas toda la documentación relativa a lo ocurrido la madrugada del 8 de enero de 2020 en la isla de Siargao, cuando Bello fue abatido de seis disparos cuando se disponía a entrar en su domicilio.

Esta ha sido la única proposición no de ley debatida en la sesión de este lunes que ha concitado el apoyo de todos los integrantes de la comisión, que no han podido evitar que el debate de la misma les llevara a reprocharse otros asuntos.

Así, el diputado de Vox, Alberto Asarta, ha asegurado que, dado que se hablaba de garantizar los derechos humanos de una persona asesinada, bien valía acordarse de las más de 800 víctimas de ETA, con cuyos “herederos políticos” ha pactado el Gobierno.

El hecho de que la comisión se estuviera celebrando en la sala Ernest Lluch, en recuerdo del ministro de Sanidad socialista asesinado por ETA, ha provocado que varios portavoces recordaran su figura, incluido el representante de Batasuna, Jon Iñarritu, quien ha expresado su “solidaridad” con la familia del exministro “y también con la de Josu Muguruza; un recuerdo y honor a su memoria”, ha dicho en referencia al diputado de Herri Batasuna asesinado en Madrid en 1989.

De hecho, los debates y encontronazos por temas ajenos a las proposiciones que se debatían han sido la tónica general a lo largo de las casi cuatro horas de comisión.

Así, el debate sobre una proposición en defensa y promoción de la garantía del ejercicio de los derechos humanos por los pueblos indígenas y tribales ha provocado una digresión sobre los derechos del pueblo saharaui y de los inmigrantes irregulares.

También al hilo de la proposición sobre defensa y promoción internacional de los derechos de la infancia ante los retos que agudizan la pandemia global en el mundo, han salido a debate los derechos de los niños españoles afectados por la crisis económica que está provocando el coronavirus.

O incluso, una proposición no de ley del PP sobre presos políticos en Cuba, ha derivado en un cruce de reproches sobre los políticos independentistas presos en España.