Miércoles, 19 de Junio de 2019

El PP acerca posiciones con Ciudadanos y con Vox por separado, pero sin concreciones

El secretario general del PP, Teodoro García Egea (d), y la presidenta del PP en Navarra, Ana Beltrán (2d), en la reunión con el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros (2i). EFE/Kiko Huesca
El secretario general del PP, Teodoro García Egea (d), y la presidenta del PP en Navarra, Ana Beltrán (2d), en la reunión con el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros (2i). EFE/Kiko Huesca

En Madrid con Vox y en Zaragoza con Cs, el PP ha logrado este martes acercar posiciones gracias a sendas reuniones tras las que sus representantes han señalado, sin concretar, que existe un espacio común de entendimiento y que sobre ese espacio es posible construir un mismo programa.

Más de dos horas han estado reunidos en el Congreso una delegación del PP, encabezada por su secretario general, Teodoro García Egea, y otra de Vox, al frente de la cual ha estado el portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros.

Casi tres horas ha durado el encuentro que en Zaragoza ha mantenido una representación de los populares y otra de Ciudadanos, en la que también han participado sus líderes regionales, Luis María Beamonte, del PP, por un lado, y el candidato de la formación "naranja" a la presidencia autonómica, Daniel Pérez Calvo, por otro.

Después de unos días de contactos informales y declaraciones de máximos, los tres partidos que compiten por el electorado de la derecha y centroderecha se han visto las caras a puerta cerrada, pero por separado.

La estrategia que está siguiendo el PP es la misma que en Andalucía para llevar a la presidencia de la Junta a Juanma Moreno: negoció con Cs en un ámbito y con Vox en otro, y al final los de Pablo Casado y Albert Rivera formaron gobierno y los de Santiago Abascal apoyaron la investidura con sus votos en el Parlamento.

Igual que entonces, Cs y Vox se han puesto líneas rojas: los primeros no quieren negociar con los segundos, y los segundos han advertido a los primeros de que si no habla con ellos, no habrá acuerdo.

Por esta razón, García Egea ha pedido, en una comparecencia ante los medios, "dejar de lado los egos" y tener "generosidad" a la hora de pactar tras el 26M.

Resulta esencial esta actitud, ha añadido, habida cuenta de que en Madrid se ha abierto "un espacio de diálogo" desde el que seguir avanzando y dando forma a acuerdos programáticos.

Espinosa de los Monteros ha coincidido en el diagnóstico y hasta en las palabras: la reunión del Congreso deja un "espacio común de diálogo".

También ha comprobado que en las dos partes hay "deseo de llegar a un acuerdo", lo que se traduce en la voluntad por PP y Vox de celebrar encuentros "constantes" que cristalicen en consensos programáticos.

Si en Madrid ha reinado el entendimiento, aunque sin pacto, en Zaragoza igual, aunque en la reunión de la capital aragonesa no ha estado nadie del partido de Abascal.

Las primeras reuniones formales de las tres formaciones han tenido como escenarios dos ciudades donde la alianza de PP, Cs y Vox es ineludible si pretenden desbancar a gobiernos de izquierdas. Para que esa alianza salga adelante en el Gobierno de Aragón hace falta, además, el PAR.

Entendimiento y continuidad son las dos palabras que, como en Madrid, resumen la reunión de Zaragoza, durante la que Daniel Pérez, acompañado por el dirigente nacional José María Espejo, ha planteado al PP un decálogo de condiciones.

Ya que los populares están básicamente de acuerdo, han acordado con Cs seguir avanzando.

Asuntos acuciantes en Aragón como la despoblación, u otros de alcance nacional como la supresión del impuesto de sucesiones, han despertado las coincidencias de ambos partidos, pero ninguno ha suscitado un pacto definitivo.

Ello no significa que las posiciones sean distantes, sino al contrario, pues, como ha destacado el líder de los populares aragoneses, esta serie de reuniones que prevén con Cs "no está hecha para fracasar".

Valladolid será mañana la siguiente parada, pero nuevamente entre el PP y la formación "naranja", ya que reuniones a tres, de momento, son impensables. 

A dos, por ahora, funcionan. De hecho, el vicesecretario de Organización del PP, Javier Maroto, ha reconocido estar "muy contento" del resultado de la reunión de Zaragoza porque ha visto en Cs "plena disposición" para que el acuerdo se haga realidad "en más comunidades y distintas capitales de España".