sábado, 15 de junio de 2024

Cancela: "Intentaremos dar cabida a la reforma del Código Civil en materia de nacionalidad, aunque somos conscientes de que alcanzar las mayorías necesarias para hacer reformas legislativas no es fácil"

Pilar Cancela es desde hace unos meses la responsable de la política migratoria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, cargo que ocupaba hasta su llegada la balear Isabel Castro. 

Cancela es licenciada en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela y pertenece al Cuerpo Superior de la Administración General de la Xunta de Galicia desde 1993. Socialista, y particularmente sanchista, tras una larga trayectoria en el PSdeG, en el año 2016 se convirtió en diputada nacional por A Coruña, responsabilidad que compatibilizó con su cargo como secretaría federal de políticas migratorias del PSOE.

Un ámbito que ha sentido como propio, por ser hija de emigrantes gallegos y haber nacido en Alemania (Stuttgart) y vivir en Venezuela. De ahí que esta nueva responsabilidad le venga como anillo al dedo. En la legislatura pasada fue secretaria de Estado de Cooperación Internacional.

¿Cómo se plantea esta nueva etapa al frente de la Secretaría de Estado de Migraciones, ya sin voto rogado y con “ley de nietos” en vigor?

El hecho de que se haya dado solución a dos de las mayores reivindicaciones de la colectividad española, nos abre un escenario totalmente distinto. Que no se agota en si mismo. Porque no hay una movilización suficiente en el voto. No se ha asumido que hay una nueva realidad. Siguen existiendo muchas dificultades. En Europa quizás es más fácil poder votar, especialmente para los jóvenes que manejan la tecnología y se pueden descargar el voto o votar por correo. Pero hay otros países de Sudamérica y el Caribe, donde es mucho más difícil, dado que los sistemas postales no funcionan y los lugares que habilitan para la votación en urna son muy pocos, con unas áreas muy extensas para poder votar y las personas mayores necesitan quizás más información, más asesoramiento y facilitarles más el voto.

Ahí tenemos que centrar los principales esfuerzos. El derecho se ha reconocido, pero hay dificultades materiales que hay que mejorar y en las que tenemos que centrar nuestra atención.

En cuanto a la nacionalidad ¿considera que los consulados están respondiendo a la enorme demanda de peticiones que están recibiendo?

Hay consulados que están funcionando de manera óptima, donde los procedimientos se desarrollan con una cierta normalidad y hay otros consulados donde hay una colectividad muchísimo mayor, y donde la tramitación está siendo más compleja, o al menos tienen la sensación las personas que solicitan la nacionalidad de que no reciben respuesta o que se tarda.

Intentaremos subsanar esas situaciones, pero quisiera lanzar el mensaje de que es un procedimiento reglado, que requiere la aportación de documentos que son muy difíciles de acreditar, dado que estamos hablando de la condición de español, y de haber nacido el abuelo o bisabuelo en España. Lo que más me preocupa es la frustración, porque la expectativa es muy grande, pero después tienes que demostrar documentalmente, acreditar, para poder cursar la tramitación y que la resolución sea positiva. Quiero dejar palpable, que no es un procedimiento fácil, es complejo. En todo caso, hay una obligación por parte de la administración de resolver una petición de ciudadanía a personas que tienen un derecho que les pertenece. Tenemos que seguir mejorando esas cosas.

¿Cómo será la relación con los españoles del exterior y con el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior a partir de ahora?

Necesitamos tener mucha más presencia por parte de las instituciones en el exterior, tener mucho más contacto. El CGCEE está haciendo un trabajo fantástico. Están trabajando con seriedad. Tienen unos grupos de trabajo muy sólidos y trabajan propuestas, también, muy sólidas. Creo que desde la administración general del Estado, desde este Ministerio, tenemos la responsabilidad de responder a esas peticiones, las que caen en el ámbito de nuestras competencias, y tenemos la obligación de escucharlos y trabajar mucho con ellos.

Uno de los temas que están planteando es que exista una circunscripción electoral en el exterior. Ya ha existido en otros tiempos, otros países la tienen asumida con normalidad. Tendremos que ver como encajamos esa petición dentro de nuestro ordenamiento jurídico. Eso supone, lógicamente, que tiene que encajar en la Ley Orgánica de nuestro sistema electoral.

A veces las peticiones tienen toda la justificación y deben tener una respuesta, pero hay que ser conscientes de cuál es la realidad en el Congreso de los Diputados, que es una composición difícil, compleja para llegar a acuerdos, pero es la que decidió el pueblo español. De ahí que la modificación de leyes orgánicas que requieren una modificación cualificada exigirá un trabajo muy intenso y también, a lo mejor no es muy posible, en algunos casos, conseguir esos acuerdos acuerdo. Eso no significa que no se intente, creo que estamos en la obligación de intentarlo.

Al igual que ocurre con la reforma del Código Civil, que es otra de las cuestiones que se está hablando ¿Por qué decidimos permitir el acceso a la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática y no nos fuimos a una reforma del Código Civi? Porque habría sido más difícil contar con los apoyos parlamentarios.

En el ámbito de la Ley de Memoria Democrática, en la Disposición Adicional 8ª, el haberlo centrado tanto en estas cuestiones específicas que la colectividad venía reivindicando con nombres y apellidos, era más fácil sacarlo adelante, que no ir a una ley integral de nacionalidad, que también lo hablamos en su momento, o una reforma del Código Civil, porque eso supondría que nos iríamos a una negociación muy difícil y larga en el tiempo. Fuimos más pragmáticos, pensamos: vamos a intentar conseguir beneficios, porque este era un tema muy acuciante junto con la derogación del voto rogado.

El CGCEE y los colectivos del exterior reclaman que se aplique la prórroga de un año que contempla la LMD, en lo relativo al acceso a la nacionalidad, pero también la reforma del Código Civil ¿La van a apoyar o se descarta entonces?

No se puede descartar nada. Cuando hay órganos que son la voz de la ciudadanía española en el exterior, órganos cualificados para ser escuchado. Por tanto, si la ciudadanía en el exterior se pone de acuerdo en hacer ese tipo de planteamientos, creo que se merecen que eso sea así. Intentaremos que los planteamientos que hace el CGCEE tengan una cabida en nuestra hoja de ruta, de planteamiento político. Evidentemente tienen que tener su traslado al ámbito parlamentario, pero por supuesto desde el Gobierno se escuchará y se dará cabida y cauce a esos planteamientos para poder llevarlos a buen fin.

Siempre lo haremos con total transparencia porque creo que lo peor que puede ocurrir es crear falsas expectativas. Y con eso no quiero decir que no pueda ser verdad. Digo, que lo abordaremos, pero siendo muy conscientes que ahora mismo alcanzar las mayorías suficientes para sacar adelante cualquier reforma legislativa no es fácil. Eso significa que tenemos que trabajar mucho más yque tenemos que  buscar muchos consensos y con ese espíritu lo hacemos desde el Gobierno.

El presidente de Asturias, Adrián Barbón, estudia la posibilidad de crear una circunscripción electoral exterior ¿Qué opina?

El presidente del Gobierno asturiano creo que es consciente de la realidad de su tierra, y es conocedor de la enorme colectividad de asturianos y asturianas que hay en el exterior. Como gran gestor, y siendo sensible a esa reivindicación pretende poner encima de la mesa una solución. Tengo que manifestar mi reconocimiento a esa capacidad que tiene de escucha.

Esa propuesta tendremos que estudiarla, tendremos que ver como encaja en el ámbito del Estado, de la legislación estatal. Si lo plantea es porque lo tendrán bien estudiado y tendrá muy bien analizado que eso es posible, sin afectar a la legislación estatal. Por tanto, es bueno que trabajemos juntos y veamos las posibilidades que hay y cómo podemos reforzarnos en ese planteamiento.

En esta legislatura que acaba de iniciar la Secretaría de Estado de Migraciones se ha desdoblado y se ha creado la Dirección General de la Ciudadanía Española en el Exterior y Políticas de Retorno que dirige Elena Bernardo ¿Qué cree que va aportar?

Hay que agradecérselo a la ministra, que lo tuvo clarísimo y vio la necesidad. Es un refuerzo, es un mensaje político, pero también un compromiso.

Hay una colectividad de casi 3 millones de españoles y españolas que vive en el exterior, que quiere seguir formando parte de las decisiones que se toman en España, que quiere seguir participando activamente, y creo que el hecho de habiendo establecido una Dirección General, lo que queremos decirles es lo importantes que son, y que a partir de todos los planes que desarrollemos va a tener una mirada muy preferente hacia ellos y ellas. Que se sientan parte prioritaria de nuestro proyecto de gobierno. Que sepan que vamos a desarrollar específicos para ellos, algunos que en los últimos años no se estaban desarrollando, con una mirada muy participada y dialogada con ellos, para diseñar esas políticas.

Sabemos que hay muchos compatriotas que están en situaciones de necesidad y les ayude a que lleven una vida con dignidad, a acceder a un puesto de trabajo si quieren retornar a España. Un plan de retorno potente y sólido. También para las nuevas generaciones de gente joven, que sus abuelos y sus padres les han hablado de España y que tienen en su proyecto de vida volver a España y tener sus oportunidades aquí.

Tendremos que crear un conjunto de políticas y de actuaciones para ellos. Que sepan que si esa es su opción de vida, tienen posibilidades de venir. Y también pensando en las personas mayores, que están en muchos países donde lo están pasando mal, y que no hay una perspectiva de bienestar o de derechos sociales, y España no puede olvidarse de esos ciudadanos y ciudadanas.

Vamos a abrir una etapa de muchísima interlocución y donde los españoles de exterior estén entre las prioridades de trabajo que vayamos a desarrollar desde este Gobierno.

En la agenda del Gobierno y de las comunidades autónomas están los planes de apoyo al retorno ¿Cual va ser el planteamiento en cuanto al retorno de la Secretaría de Estado de Migraciones?

Estamos trabajando y diseñando cual debería ser precisamente el planteamiento. Queremos hacer un plan de retorno muy consensuado, dialogado con las comunidades del exterior, colectividades, porque no hay nadie mejor que ellos para indicarnos por donde tenemos que ir, porque los recursos no son infinitos y tenemos la obligación de acertar. Una de las reflexiones primeras, es que no queremos hacer parches.

A veces se diseñan programas con el nombre de programas de retorno que son cuestiones muy puntuales y muy aisladas, que no tienen una concatenación con otros programas añadidos, que a lo mejor tienen una visión completa de lo que debería ser el retorno para los ciudadanos y ciudadanas que quieran volver a España. Y además, es diferente cuando estás hablando de una persona que está en un tramo de edad de más de 40 años, con un determinado perfil, que una persona joven que tiene una alta formación o cualificación. Sea universitario o profesional, pero que puede tener más expectativas de incorporación al mercado laboral, o que quiere venir a estudiar o simplemente personas que están en una situación de vulnerabilidad, porque el país en el que viven está en una situación de inestabilidad brutal, y lo que quieren es venir a España, porque se nos reconoce como un país donde el estado de bienestar es una seña de identidad. Y al que todas las personas que llegan estoy hablando de que nadie se queda en la calle. Somos un país en el que este es nuestro planteamiento de la emigración, cuanto más si se trata de españolas y españoles que han estado fuera, que también han contribuido al crecimiento de nuestro país porque han enviado muchas remesas en situaciones muy difíciles y muy complicadas y creo que debemos ser generosos con ellos. Y sobre todo, hacerles sentir que forman parte de esta sociedad y que no estamos aplicando beneficencia. Estamos devolviendo derechos, a los que ellos tienen todo el derecho. Entonces lo que queremos es diseñar un Plan de Retorno, con todas estas vicisitudes, con todas las posibles diferencias, y que sea omnicomprensivo, y que podamos dar respuesta a las mayores situaciones posibles. Porque son muy distintas. No tiene nada que ver Europa con Iberoamérica, y en Iberoamérica, en este momento, la inestabilidad en muchos de los países donde tenemos un número muy importante de colectividad española, lo están pasando mal.

Países que fueron acogedores, por eso cuando escucho determinados discursos tan xenófobos, y sobre todo tan anti emigración, digo qué mala memoria como pueblo, como país; a nosotros, en un momento muy difícil, hubo muchísimos países que nos acogieron… cuántos barcos a México, a Uruguay, a Argentina, a Venezuela… Y con que cariño, con qué generosidad nos acogieron. Y construimos también esas sociedades, y esos países, junto con ellos. ¿Cómo podemos mantener ahora otra posición que no sea de generosidad respecto a otras personas de cualquier otro país, de cualquier otro continente que vengan a España?

Y luego tenemos que ser realistas con la situación que tenemos. Tenemos una situación también de déficit demográfico. Necesitamos que construyan con nosotros este país, que lo identificamos con servicios públicos potentes, con pensiones potentes, y con una situación que creo que somos un país referente en el mundo, y sobre todo en este momento con unos indicadores socioeconómicos de crecimiento y de evolución respecto con la media europea, muy por encima, pero también con el resto del mundo. Entonces creo que la generosidad y la solidaridad deben ser, precisamente, las notas que debemos defender como país.

El nuevo Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior ¿Qué supondrá? ¿Qué expectativa se puede poner en este marco que regirá la relación y el funcionamiento del colectivo de españoles residentes en el exterior?

Teniendo en cuenta que lo que queremos es que todas las normas, todos aquellos planes que desarrollemos sean participados, y haya unos procedimientos de escucha y de diálogo, ése será el mismo camino que seguirá el Estatuto, cualquier norma, o el propio Plan de Retorno serán planteamientos, sean normativo, o sea programático, que intentaremos dialogar de una manera muy permanente con la colectividad española en el exterior, y a través de sus representantes, de una manera sosegada, de una manera constructiva, por tanto, será lo que queramos conjuntamente que sea, porque eso creo que es lo que le dará eficacia, y lo que hará que sea realmente útil para los objetivos que se persiguen. Está ahora en fase incipiente aún, y estamos en ese proceso de iniciación de ese diálogo. La hoja de ruta evidentemente es esa. No hemos concretado aún cuáles son las líneas generales, pero como será un proceso de escucha y de actuación interactiva, se irá reorientando en función de lo que vayamos hablando. Yo creo que este es el mensaje que puedo trasladar en este momento.

Hablamos de Inmigración. Hace algunas semanas la ministra viajaba a Estados Unidos desde donde se observa como está trabajando en España con la inmigración. Por otra parte, se acaba de aprobar un pacto migratorio en la UE que parece que no gusta a casi nadie ¿Qué opinión tiene de este pacto?

Creo que, sobre todas las cosas, debemos felicitarnos como país, porque ha sido precisamente bajo la presidencia de España del Consejo Europeo, de la mano del Parlamento Europeo, el que se haya podido llegar a un principio de acuerdo, porque realmente lo que se ha conseguido con este pacto de Migración y Asilo ha sido el determinar los 5 ejes fundamentales, que se tienen después que concretar y que se tienen que desarrollar ahora, bajo la presidencia belga. Es verdad que hay una interacción muy permanente, seguimos el mismo hilo conductor, porque tenemos la misma mirada, tanto Bélgica como nosotros, y creo que el tiempo es el tiempo oportuno para poder conseguirlo. Fueron muchos años en los que se venía trabajando, por lo que creo que lo primero lo que tenemos es que reconocer el intenso trabajo que se ha hecho en este sentido.

Evidentemente ahora viene la siguiente fase, y la siguiente fase es que esas grandes líneas que se han hablado sobre acogida, sobre crisis, sobre asilo, pues ahora tienen que bajar al detalle, y habrá que concretarlos. Por tanto, es ahí donde falta la verdadera negociación, y donde está, precisamente, cuando bajas a la redacción de la letra pequeña, pues es donde tendremos que determinar, exactamente, cuáles son esos contenidos.

Es verdad que España tiene una posición muy clara en esta materia. Tenemos una mirada de derechos humanos sobre todas las cosas, lo cual no es incompatible con hablar de emigración o de inmigración, regular, legal, segura y ordenada, no tiene nada que ver, no es incompatible una cosa con la otra. Nosotros defendemos que las migraciones, en general, no son un problema. Las migraciones son una realidad. Que no va a desistir. Al contrario: se va a incrementar. Y que han existido desde siempre. Por tanto, lo que tenemos que hacer es darles la vuelta, y convertirlas en una oportunidad. En una oportunidad para las personas que emigran, y una oportunidad para el país que recibe los flujos migratorios. Y ahí es donde está el equilibrio. Ahí es donde está el gran reto. Ahora mismo, en el ámbito de la Unión Europea sabemos que hay países que tiene posiciones mucho más duras, posiciones desde una perspectiva de seguridad, e incluso países que hasta este momento tenían otra posición, más proclive a una mirada más de derechos humanos, y ahora, precisamente porque hay unos movimientos muy potentes, también con un perfil político muy determinado que están implantando un discurso antimigración. Esa es la realidad. Y esto evidentemente se traduce en las instituciones. Entonces, somos conscientes de que esta segunda fase que nos toca de la redacción y de la concreción del pacto de Migraciones, del pacto migratorio y de asilo de la Unión Europea, tendremos que trabajar muy mucho, y España tendrá también que mantener una posición muy contundente, pero también tenemos que ser conscientes de cuál es el contexto en el que nos movemos. Si se me pregunta si estábamos mejor con pacto que sin pacto, yo creo que estamos mejor con pacto. Porque afortunadamente podemos de alguna manera también orientar, y podemos establecer también determinadas limitaciones quizás, a esa ola que viene, tan potente, que tiene evidentemente una mirada hacia la inmigración negativa. Ahí creo que España sí que puede poner, precisamente, todo el énfasis, y cuál es nuestra perspectiva.

El año pasado se batieron récords en llegada de inmigrantes ¿Qué está pasando? ¿Qué papel está jugando Marruecos en todo esto?

¿Que qué está pasando? Pues lo que está pasando es que vivimos en un mundo tremendamente complejo, que cada vez somos más interdependientes unos de los otros, que ya no es indiferente lo que pase en Ucrania para un país de Iberoamérica o para un país del sur de África, que no es indiferente lo que está pasando ahora mismo en Palestina para nadie, porque esto todo es el “efecto mariposa”, que nos afecta absolutamente a todos a nivel mundial, porque tenemos una interdependencia. La propia pandemia nos enseñó, de una manera muy abrupta, que nadie está aislado y solo en el mundo, que todos dependemos de todos, y que lo que ocurre en cualquier lugar del mundo nos afecta. Las causas, además, de las migraciones, de los flujos migratorios, son causas tremendamente complejas. A las causas tradicionales, las de la búsqueda de perspectivas de mejora de vida, perspectivas de mejora económica, o situaciones de donde se huye de guerras, conflictos bélicos, de terrorismo, que también existe, ahora hay que sumar otras causas que también son cada vez más evidentes, y que son las cusas climáticas, los efectos del cambio climático. Evidentemente en África afectan de una manera muy importante, y hace que exista un desplazamiento humano hacia países, hacia otras zonas geográficas del mundo donde hay unas perspectivas de vida mejor. Eso también contribuye, de una manera muy importante, a que países que hasta ahora tenían una cierta estabilidad, política, social, económica, pues eso todo se cae, y ante esa inestabilidad e inseguridad, la ciudadanía se mueve, en busca de mejores perspectivas de vida. Y España, por nuestra posición geográfica, pues somos país de entrada a la Unión Europea, el continente al que emigran muchísimas personas que provienen del continente africano.

También tenemos entradas permanentes, pero que son entradas regulares, de muchísimas personas que vienen de Iberoamérica, pero que vienen dentro de lo que se llama el “abanico” de las migraciones regular, ordenada. Y eso es lo que está pasando. Que el mundo está en un momento en el que se suman muchísimas situaciones difíciles, complejas, y muy duras, y las personas, como hemos hecho desde el inicio de la humanidad, pues buscamos lugares más seguros para desarrollar nuestras vidas, y para nuestras familias, y para los nuestros. Esto es lo que está ocurriendo en estos momentos. Y no va a ir a menos.

En cuanto a Marruecos, para España es un socio prioritario, con el que tenemos unas excelentes relaciones, y sobre todo en temas de migración, es uno de los grandes temas forman parte de nuestras agendas en cuanto a política exterior, y también en cuanto a política migratoria. No hay que olvidar que es un socio preferente por que estamos trabajando de una manera muy intensa sobre la detección, y en frenar, a esas mafias organizadas que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas que emigran, y que las utilizan precisamente, para explotarlos, y que caen en las redes de la trata, o que simplemente para que se puedan mover les exigen unas cantidades desorbitadas que no pueden asumir. Y que además los sitúan en una situación de más vulnerabilidad de la que ya tienen. Por tanto, estamos hablando de un país del que nos separa una franja muy estrecha de mar, pero que para nosotros es un socio prioritario, y no solamente para España, sino también para la propia Unión Europea. Las relaciones, desde luego, son muy fluidas. El ministro del Interior acaba de estar hace poco allí. Y en estos días yo misma he tenido una reunión con la embajadora de Marruecos en España, donde hemos hablado también de estos programas que también tenemos conjuntamente de emigración circular, para poder reforzar también los flujos migratorios, pero que después vuelvan también a su país, y que sigan contribuyendo de alguna manera también al crecimiento de su país. Una de las cosas que siempre hemos dicho en las migraciones es que hay que trabajar con los países de origen, algo que tiene tanto que ver con el desarrollo. Desarrollo y migraciones están íntimamente ligados. Y eso es muy importante. Esa mirada de trabajar con los países de origen de donde provienen los flujos migratorios, porque es la única manera de sentar unas bases que les den oportunidades de vida allí, para que no tengan que moverse.

¿Recomendaría emigrar a alguien? Usted es hija de emigrantes gallegos, nació en Alemania, en Sttutgart, vivió en Venezuela, es casi emigrante, en Madrid ¿Lo recomendaría conociendo como conoce el desarraigo, la “morriña”, y  lo que supone la emigración?

Bueno… te voy a contestar al “gallega”… Depende… Me explico. Si es una emigración que tomas por decisión propia, con unas expectativas de vida que te va a permitir desarrollar ese tránsito migratorio en unas condiciones de seguridad, en unas condiciones donde vas a tener recursos, por tu formación, por tu cualificación, de poder conocer otro país, de poder desarrollar tu propia formación profesional, tus propias expectativas de vida, evidentemente es una oportunidad enriquecedora, si se viajara más y se conociera más mundo, seguro que muchos de los problemas desaparecerían, porque al final las fronteras, y vindicarlas como tal, como algo que nos separan, no es bueno nunca. Si lo tienes que hacer de manera forzada, porque huyes de una guerra, de un conflicto bélico, de terrorismo, porque huyes del hambre, de la miseria, porque huyes de una situación brutal, en la que no puedes vivir de los recursos que tu propio entorno, del medio ambiente en el que vives no te permite vivir con dignidad, pues evidentemente es muy duro, y evidentemente no es recomendable, pero a lo mejor es la única salida que tienes. La de lanzarte al mar, en una patera, que no sabes si va a llegar. O no va a llegar.

Esto lo que nos da es la dimensión de la situación dramática, durísima, que obliga a un ser humano a hacer esas travesías y a arriesgarse tanto él, los suyos… muchas mujeres embarazadas, muchos niños pequeños, muchos menores también, en una situación de vulnerabilidad que, al transcurrir de esos movimientos migratorios, les convierten en más vulnerables aún, y se van multiplicando las vulnerabilidades. Esa es la parte más dura de la migración. Y esa es la parte en la que tenemos que intentar contribuir a que no sea una cuestión de vida o muerte, de sobrevivir o morir. Ese es el gran reto. Es lo que te encoge el corazón y lo que afortunadamente España sí que tiene claro en su mirada. La migración que te permite enriquecerte, en unas condiciones óptimas, sí. Por supuesto. Creo que sería bueno para cualquier ser humano hacerlo. La otra migración, que es tan salvaje, y que te encuentras por el camino con situaciones en las que te juegas la vida, y la de los tuyos, tu salud, tu salud mental, tu salud física. Y si eres mujer, si eres una niña, esto se multiplica mucho más, pues entonces, evidentemente, no es recomendable. Pero, como decía antes, lamentablemente, a veces es la única salida.

¿Cuándo tiene previsto su primer encuentro con la colectividad española como secretaria de Estado y dónde?

Buena pregunta. No lo tenemos aún planificado, pero evidentemente nuestra idea es visitar a todos los países donde haya colectividad española en el exterior. Priorizaremos aquellos en los que hay una mayor colectividad. Ahora mismo estoy pensando, por ejemplo, en Argentina, o en Venezuela, Cuba o México, pero también en Alemania y en Suiza, países en los que hay muchos ciudadanos y ciudadanas españolas que viven allí. Intentaremos a lo largo de los próximos meses hacer unas visitas pero, sobre todo, para dialogar mucho, para escuchar, para reunirnos también con los CRE, reunirnos también con las Asociaciones, que pensamos también reforzar mucho y cuidarlas mucho, porque sabemos que son además el foco de encuentro, el punto de encuentro donde mantienen viva esa unión y esa sensación de nexo con España, y que además están haciendo una labor fantástica. Y estoy pensando en las de las distintas Comunidades Autónomas, esas agrupaciones, estoy pensando en las asturianas, en las gallegas, en las andaluzas, o en las madrileñas, extremeñas o catalanas, vascas, cualquiera. Son las que mantiene vivos esos lazos, la cultura, las costumbres, y que celebran las fiestas que aquí son importantes, las que les hacen sentir más cerca de casa. Creo que hay que hacer un trabajo, planificado, de poder visitar lo máximo que podamos. Lo hará también la ministra, que además está también muy ilusionada de poder acercarnos y poder tener un diálogo muy constructivo con la colectividad en el exterior.

Estamos con muchísimas ganas. Con muchísima ilusión. Y creo que es una oportunidad. Es una oportunidad quizás de abrir una etapa donde podamos recuperar una mayor fluidez, un trabajo muchísimo más fluido, y de muchísima más escucha activa. Que ellos y ellas se sientan representados en las políticas que desarrollemos, en los programas que desarrollemos. Eso creo que sería el objetivo más importante. Con eso ya cumpliríamos con nuestro trabajo.