martes, 07 de diciembre de 2021

La exposición ‘Emigrantes invisibles’ tuvo más de 21.000 visitantes en su etapa en Madrid

Emigrantes invisibles web

Desde su apertura al público en enero en el Centro de Cultura Contemporánea Condeduque, la exposición ‘Emigrantes invisibles. Españoles en EE.UU (1868-1945)’ ha recibido 21.636 visitantes, un balance muy positivo según la Fundación Consejo España - EE.UU., impulsora del proyecto.

“Los comisarios James Fernández y Luis Argeo nos hicieron partícipes de una valiosa historia que corría el peligro de desaparecer y que finalmente ha podido darse a conocer gracias a la generosa contribución de los descendientes de estos emigrantes. Tuvimos la intuición de estar ante una oportunidad única de liderar un gran proyecto expositivo y el éxito de la muestra es prueba de ello”, afirma Manuel Mª Lejarreta, secretario general de la Fundación Consejo España - EE.UU.

A principios de 2018, la escritora y madrina del proyecto María Dueñas puso a la Fundación sobre la pista de la investigación que Fernández y Argeo habían venido desarrollando durante más de una década. Tal era el valor documental y el interés del ingente archivo doméstico que habían logrado reunir, que la institución no dudó en comprometerse con el proyecto. “Con esta exposición, la Fundación alcanza de forma nítida su objetivo de estrechar lazos entre ambos países”, añade Lejarreta.

Todas aquellas historias de vida contenidas en fotografías familiares, archivos, objetos personales y documentos, pertenecientes a miles de españoles que lograron alcanzar el sueño americano, tomaron finalmente forma para el gran público en la exposición ‘Emigrantes invisibles. Españoles en EE.UU. (1868-1945)’. Este emocionante recorrido ha atraído a historiadores, medios de comunicación y visitantes interesados en el rastro de los asturianos en las minas de West Virginia y en las factorías del Rust Belt; andaluces en los campos de caña de azúcar de Hawái y en las envasadoras de conservas frutales en California; vascos en los pastos Idaho y Nevada; cántabros en las canteras de Vermont; gallegos y valencianos en los muelles neoyorquinos del Hudson y el East River; más asturianos y más gallegos liando tabaco en las fábricas de Tampa, Florida. “Ver la Sala Sur de Condeduque llena día tras día de gente no especialista ha sido para mí, como académico, la cumbre (¡hasta ahora!) de un largo proceso de investigación”, afirma James D. Fernández.

En estos meses, la exposición ha reunido también a los propios herederos de este legado, diáspora de bisnietos y tataranietos de esos emigrantes que son historia viva de la relación entre ambos países, familias que han viajado desde distintas partes de España y Estados Unidos a Madrid. Según Fernández, al comienzo del proceso los descendientes consideraban que sus materiales y sus relatos no tenían valor histórico: “Creían que sus archivos familiares pertenecían exclusivamente al ámbito de lo íntimo; ahora entienden que no es así”. “La exposición les ha confirmado que sus imágenes ilustran nada menos que una parte desconocida de la ‘Gran Historia’ del siglo XX”, añade Argeo. “Sentimos mucha satisfacción al comprobar que los visitantes se buscaban en las fotografías, aun sabiendo que lo que miraban no eran ellos mismos, sino gentes parecidas en situaciones reconocibles con las que empatizar”.

Fernando Rodríguez Olivares, jefe del Departamento de Exposiciones del centro cultural madrileño, concluye con una valoración muy positiva del paso de esta muestra por la Sala Sur de Condeduque: “Sin duda, ‘Emigrantes invisibles’ ha sido una de las exposiciones con más aceptación de los últimos años, tanto a nivel de visitantes como de críticas positivas recibidas”.
 

Siguiente reto: itinerancia 

La Fundación Consejo España - EE.UU. ya está trabajando en la itinerancia del proyecto junto a los comisarios y al diseñador Paco Gómez y anunciará próximamente el siguiente destino de la exposición: “Queremos que la muestra recorra algunos de los lugares de origen desde los que partieron nuestros invisibles para más adelante cruzar el océano y recalar en los puntos de la geografía estadounidense en los que mayoritariamente se instalaron”, señala María Luque, responsable de asuntos culturales de la Fundación Consejo España - EE.UU. y directora del proyecto expositivo. “Sabemos que la pandemia ha truncado los viajes de muchas personas deseosas de ver cómo sus fotografías familiares forman parte de una gran exposición, pero confiamos en que la itinerancia pueda darles una nueva oportunidad”, asegura Luque.  

El comisario Luis Argeo avanza que están trabajando en acercar esta historia a otras ciudades del territorio español porque “son muchos los lugares donde se ha estudiado el adiós de los suyos, pero lo han hecho dando más importancia a su procedencia. Nuestro siguiente reto es completar esa visión con el resto de aspectos que comparten los emigrantes económicos de todo lugar y época”. 

La exposición ha contado con el apoyo de New York University y su fundación en España, la Fundación Rey Juan Carlos I, Técnicas Reunidas, la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, la Embajada de Estados Unidos en España, el Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá, Navantia y Cosentino. Además, personalidades como la escritora María Dueñas, la artista Cristina Pato, el cineasta Guillermo Fesser o el chef Jose Andrés, entre otros, han dado su respaldo a este proyecto.

Una exposición superviviente a la pandemia

Con la campaña #DeInvisibleAInvisible, la Fundación lanzó una cadena solidaria para visibilizar la realidad de las muestras confinadas que tuvieron que cerrar sus puertas al público a causa de la emergencia sanitaria , como fue el caso de “Emigrantes invisibles”. Un total de 13 instituciones culturales recogieron el testigo, entre ellas el Museo Cerralbo, el Museo Nacional de Antropología, el Museo del Romanticismo o el Museo Nacional de Arte Romano. “En esos momentos nos reconfortó que respondieran a la llamada que hicimos desde el espíritu de cooperación, solidaridad y resistencia que emana de la propia exposición, que se sumaba a esa invisibilidad sobrevenida con la crisis sanitaria”, añade María Luque, responsable de asuntos culturales de la Fundación Consejo España - EE.UU

Aforo completo en actividades y visitas

El cartel de aforo completo ha sido una constante en los talleres, juegos, visitas guiadas, encuentros presenciales con los comisarios y todas las actividades paralelas que los organizadores de la exposición han ofrecido a los visitantes. 

Las alumnas del Máster Universitario en Educación Artística en Instituciones Sociales y Culturales de la Universidad Complutense de Madrid han sido las responsables de dinamizar actividades todos los domingos, bajo la coordinación de la profesora e investigadora Sara Torres.

Un catálogo en una lata de galletas

El “latálogo” oficial de la muestra no es un catálogo al uso. Inspirado en las latas metálicas que antiguamente se usaban para guardar fotografías y recuerdos, este objeto de colección ha sido una de las sorpresas de la exposición. 

Contiene en su interior una cuidada selección de 80 fotografías del archivo documentado por los comisarios de la exposición, James Fernández y Luis Argeo, de las cuales 14 recogen en su reverso un microrrelato de ficción firmado por Alberto Olmos, Cristina Colmena, Cristina Pato, Eduardo Lago, Kirmen Uribe, Manuel Vilas, Marina Perezagua, Mateo Sancho, Mercedes Cebrián, Natalia Carrero, Sara Cordón, además de los propios comisarios y María Dueñas, que adicionalmente escribió el texto inédito “Los encuentros” para la ocasión. 

Más información en: emigrantesinvisibles.com/latalogo

Encuentros familiares

Dentro de la propia exposición se han vivido momentos muy emotivos entre los descendientes de emigrantes españoles, hoy afincados en Estados Unidos, quienes viajaron a la capital para ver cómo sus recuerdos tomaban forma en ‘Emigrantes invisibles’. 

La pandemia ha truncado muchos de los viajes que estaban previstos, pero gracias a la activa presencia de la exposición en redes sociales, pudieron asistir a una visita virtual en directo guiada por los comisarios, que contó con la presencia especial de la escritora María Dueñas, que supera ya las 9.000 visitas en Facebook Live.