sábado, 10 de diciembre de 2022

POR DAVID CASAREJOS

La falta de lógica fiscal en Reino Unido y los impuestos a los ricos en España

David Casarejos Moya
Presidente de la Comisión de Derechos Civiles y Participación en el CGCEE
Presidente del Consejo de Residentes de Manchester (CREeCUK)
David Casarejos Moya Presidente de la Comisión de Derechos Civiles y Participación en el CGCEE Presidente del Consejo de Residentes de Manchester (CREeCUK)

Los cambios en las piezas del gobierno de Liz Truss se van notando, y mientras algunos de estos cambios de personal pasan desapercibidos, otros están dejando claro que se podía hacer mucho peor aún.

Kwasi Kwarteng, el flamante nuevo Canciller del Exchequer y encargado máximo de las decisiones económicas y financieras dentro del gobierno ya está dejando su impronta y las señales no son positivas.

Es uno de los muchos parlamentarios británicos que proviene de una elite económica, y como muchas y muchos de sus compañeros parlamentarios tras pasar por escuelas privadas acabó estudiando en Eton College.

David Cameron, Boris Johnson y los miembros barones de la familia real han pasado por esta institución clasista y con gran poder de influencia en muchos de los que dirigen el país.

Kwasi Kwarteng ha votado contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, es gran fan de reducir el estado de bienestar a la mínima expresión, y fue critico con los ciudadanos que apoyaron el movimiento de Black Lives Matter, que puso encima de la mesa las muchas discriminaciones y ataques sufridos a diario por los ciudadanos negros. 

No difiere en sus principios con los últimos gobiernos conservadores que estamos sufriendo en Reino Unido y ha pasado de ganar su asiento por Spelthorne en el norte de Surrey en enero de 2010 a ser el que es considerado segundo puesto en el gabinete de gobierno británico en solo 12 años.

Su primera decisión polémica ha sido el “mini presupuesto” que ha anunciado en la última semana y que baja los impuestos del 45% al 40% para los que ganan más de 160 libras esterlinas anuales, mientras que a los que menos ganan se les baja la presión fiscal del 20% al 19%. Igualmente se ha cancelado la subida de impuestos a corporaciones del 19% actual al 25%

El beneficio llega a los de siempre y muchos millonarios se ahorrarán unas cuantas decenas de miles de libras de impuestos. 

Estos ahorros, según los mandamases conservadores irán llegando a los de abajo en un goteo (trickle down) que recuerda mucho a esas limosnas de las que las clases pudientes siempre fueron tan partidarios. 

La caridad y no la justicia social vuelve por la puerta grande en Reino Unido.

El Instituto de Estudios Fiscales británico ya se ha pronunciado dejando claro que estos recortes en impuestos van a empujar a Reino Unido a volver que tener que pedir dinero y endeudarse más aun, y son una apuesta que puede que a la larga no aporte ningún redito a la economía británica. 

El gobierno se va a endeudar en los momentos con mayores subidas de los tipos de interés en los últimos años, mientras el 99% de la población no disfrutara de beneficio alguno. 

La reacción de los mercados a estos anuncios fue clara y devastadora con una caída aun mayor del valor de la libra esterlina respecto al dólar mostrando la falta de confianza hacia la economía británica.

Los apoyos que los miembros de la Unión Europea pueden disfrutar estando dentro de esta unión económica quedan fuera de las posibilidades del Reino Unido que está sufriendo su aislamiento mucho antes de lo que muchos preveíamos.

El Banco de Inglaterra este miércoles anunció un plan de emergencia para asegurar una cierta estabilidad comprando tanta deuda como sea posible.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mostrado su preocupación y “están monitorizando las decisiones recientes en Reino Unido”, contactando a las autoridades y cuestionando las decisiones elegidas para luchar contra la inflación. 

El FMI ha dejado claras muestras de desacuerdo con las decisiones tomadas en este “mini presupuesto” y las consecuencias que va a tener como una necesidad de imprimir billetes para comprar deuda en este momento.

Estas medidas también pueden incrementar la desigualdad y el FMI no recomendaba el uso de grandes paquetes fiscales para paliar la actual crisis.

La agencia de crédito Moody’s que tanta importancia tuvo en la España de hace unos años también informo que desde su punto de vista estos cambios en la fiscalidad britanica pueden debilitar de manera permanente la posibilidad de vender deuda en el futuro y las acciones propuestas solo incrementarán la deuda, así como los tipos de interés.

Parece que las medidas ultraliberales adoptadas esta semana solo placen a Liz Truss y Kwasi Kwarteng y los palos han venido de todos los lados.

Las diferencias a la hora de actuar entre el gobierno británico y español dejan claras las diferencias entre el gobierno para las elites de Reino Unido y un gobierno mas centrado en aliviar las necesidades de la mayoría de la población, presentando por primera vez unas medidas que por fin empiecen a gravar más a los que más tienen y que se han estado yéndose de rositas en nuestro país durante décadas.

España no va a pasar a liderar el ranking de presión fiscal entre los países de la Unión Europea…ni mucho menos. En 2020 estábamos más del 10% por debajo de Dinamarca o Francia en este baremo.

Se espera poder recaudar 3.144 millones de euros…todo ello descontando lo que se perderá por rebajas fiscales a los que ganen menos de 60 mil euros o a las PYMES que ganen menos de 1 millón al año.

La diferencia entre los gobiernos de España y Reino Unido es fácil de ver y mientras que en un país el beneficio es de unos pocos, en el otro se puede beneficiar la mayoría de la gente de medidas de un gobierno que ha de gobernar para todas y todos.

Lo de las Comunidades Autónomas ya es otro cantar y yo con simplemente ver las capacidades (o falta de ellas), el saber estar (o falta de ello) y la falta de propuestas del vicepresidente de la Junta de Castilla y León, que es mi comunidad autónoma, me queda claro que las tornas se pueden cambiar si dejamos a las elites decidir por el pueblo.