domingo, 14 de abril de 2024

Decepción y desilusión absoluta en Reino Unido ante la negativa de apertura de aulas ALCE

David Casarejos Moya es 
presidente de la Comisión de Derechos Civiles y Participación en el CGCEE y presidente del Consejo de Residentes de Manchester (CREeCUK)
David Casarejos Moya es presidente de la Comisión de Derechos Civiles y Participación en el CGCEE y presidente del Consejo de Residentes de Manchester (CREeCUK)

No habrá nuevas aulas ALCE en Reino Unido “por cuestiones presupuestarias” fuera de las ya establecidas en Londres y Dublín. Esta información me la he encontrado en grupos de WhatsApp pero, no se ha comunicado directamente ni a mi Consejo de Residentes en Manchester ni mucho menos a mí como Consejero General por Reino Unido en una falta de comunicación bastante importante.

Mi trabajo en los CREs comenzó principalmente con el objetivo de conseguir aulas ALCE y lustros después sigo haciendo propuestas al CGCEE y al Ministerio de Educación en este sentido sin ningún éxito. La relación con nuestras instituciones va unida a las fotos en las que aparezcas, a los emoticonos que uses en publicaciones de Consulados o Consejerías, o al número de cafés que pueda tomarte con las diferentes autoridades.

El nivel de trabajo, propuestas y empuje que se lleve a cabo tiene un valor menor al de otras cualidades que llevan menos horas de dedicación y la labor de los Consejos de Residentes se valora poco o nada por muchas de las instituciones con las que tenemos que trabajar.

Hace 5 meses se contactó con cierta urgencia a los 3 CREs de Reino Unido y se nos pidió una colaboración en un ejercicio de solicitud de información a nuestra ciudadanía en relación con apertura de aulas ALCE. Este ejercicio no prometía ningún resultado, pero sí servía para ilusionar a la población que vivimos fuera de Londres, y que llevamos reclamando igualdad de condiciones para nuestras hijas e hijos demasiado tiempo.

Se organizó una campaña y charlas vía zoom, visitas a escuelas suplementarias que no reciben ni un solo euro de ayuda por nuestras instituciones, y se contactó a cientos de familias para convencerlos de la necesidad de rellenar unos formularios. Mucha gente acertó al no gastar 3 minutos de su vida en rellenar un formulario que no ha servido para nada, ya que, desde Madrid, algún oficial del Ministerio de Educación pasa de la enseñanza de nuestro idioma a nuestros descendientes.

Los emigrantes, somos un número sin más, una estadística, y quizás no somos importantes para la “marca España”…y no solo los que estamos en Reino Unido. EEUU o Canadá sufren la falta de aulas ALCE, y en países como Alemania están amenazando con el cierre de estas clases de lengua y cultura.

Conociendo que mis opiniones no son bien recibidas por muchas instituciones que son mucho más afines a organizaciones o puestos ocupados por palmeros y palmeras quizás no se llegue a conseguir nada, y quizás en 2035 nos contacten para hacer un ejercicio similar para meses después darnos un portazo en la cara a los miles de familias que necesitamos de la ayuda de nuestro país para asegurar que nuestros descendientes tienen un vínculo lingüístico y cultural con el país que nos expulsó.

Personalmente, tendré que dar unas explicaciones a muchas familias de la falta de aulas ALCE mientras en el ministerio de educación en Madrid siguen recortando las posibilidades de reconectar a mucha de la ciudadanía…