viernes, 19 de abril de 2024

Aumenta la tensión entre Argentina y Venezuela por la acogida en la embajada a seis opositores de Maduro

La tensión aumenta y la crisis entre Argentina y Venezuela se agudiza. El Gobierno nacional evitaba el pasado fin de semana el envío de ocho gendarmes a Venezuela, que tenían como objetivo custodiar la embajada argentina en Caracas, una vez que Maduro prohibió el acceso de los oficiales. 

No es el primer desencuentro que se produce entre ambos gobiernos. En enero, un mes después de asumir la presidencia, Milei le entregó a Estados Unidos un avión de la empresa venezolana Emtrasur vinculado con la Guardia Revolucionaria de Irán, decomisado por la justicia argentina cuando aterrizó en Buenos Aires hace dos años.

En represalia, el gobierno de Maduro prohibió el uso de su espacio aéreo para aeronaves argentinas hasta que no sea compensado por el decomiso del avión.

Sin embargo, desde que Milei informara que dio refugio a líderes de la oposición venezolana en la embajada argentina en Caracas, se han sucedido las desavenencias. De hecho, inmediatamente después del anuncio se produjo una interrupción del suministro eléctrico en la sede diplomática. La respuesta a este acto fue una advertencia del ejecutivo argentino: “sobre cualquier acción deliberada que ponga en peligro la seguridad del personal diplomático argentino y de los ciudadanos venezolanos bajo protección, recordando la obligación del Estado receptor de salvaguardar las instalaciones de la misión diplomática contra intrusiones o daños y preservar la tranquilidad y dignidad de la misma”.

No fue la única comunicación. “Con el respaldo de la inviolabilidad consagrada en la Convención de Viena de la cual ambas naciones, Argentina y Venezuela, son signatarias, ha acogido a líderes políticos de la oposición en la residencia oficial de la embajada argentina en Caracas”, anunciaba la oficina de la presidencia argentina en un comunicado emitido la semana pasada, para justificar la acogida de los disidentes. 

No se han confirmado las identidades de los disidentes alojados en embajada de Caracas, tan solo el número.