jueves, 11 de agosto de 2022

UNA TINERFEÑA EN EL REINO UNIDO

Noemi Hernández observa los efectos del Brexit desde su oficina en el corazón de Londres

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La periodista tinerfeña Noemi Hernández

Noemi Hernández nos dedica unos minutos mientras se le amontona el trabajo en su despacho de Londres. Esta tinerfeña dirige el departamento de ventas para Latinoamérica y España de la empresa Kaplan International, filial del Washington Post. Periodista inquieta y trotamundos tiene una visión aventajada de lo que están suponiendo los efectos del Brexit en la población extranjera que cada jornada defienden sus puesto de trabajo en la capital del reino Unido.

A la primera pregunta formulada por este redactor se lanza con ganas de hablar. Con ganas de contar lo que lleva dentro. No esquiva su disgusto y le indignan los brotes xenófobos que comienzan a darse en algunos rincones del país tras el éxito de la consulta para salirse de la EU (venció la salida con un 52% frente al no que alcanzó el 48%)

LRI: ¿Cómo lo están viviendo ahora los trabajadores españoles tras el Brexit?

N.H: Bueno, están pasando muchísimas cosas y como periodista es un momento interesantísimo. Desde el punto de vista de los negocios todo es un poco frenético y como ciudadana todo es inquietante. Desde que se conocieron los resultados ha habido un cambio en general  en cómo se sienten, yo creo, todos los ciudadanos de cualquiera de las dos partes porque se han dado cuenta que este es un país que ahora está fraccionado, por definirlo de alguna manera. Todas las declaraciones y dimisiones, así como los anuncios de las empresas que primero dijeron que se iban y ahora no está o la sospecha de que estas aprovecharan para reducir sus plantillas está generando muchísimo desequilibrio entre la ciudadanía. Pero este es un país con una gran democracia, con unos resortes para poder sostener  la economía, que aunque ahora tambalee va a equilibrarse y considero que todo esto que pasa es parte de un proceso y pronto todo va a estar normal, pero la herida social va a tardar en cicatrizar.

LRI ¿Por qué opinas que el problema será social y de tiempo?

NH: Londres es una isla económica dentro del Reino Unido, y pensemos tan solo en el peso que tienen en esta ciudad los trabajadores extranjeros. Ahora mismo se escucha convocar una huelga general de los trabajadores extranjeros para el 4 de julio con el fin de que la economía nacional se de cuenta del peso que tienen.  Es un momento my inquietante porque nadie puede predecir lo que va a pasar.


LRI: ¿Qué pasa con la ciudadanía?

NH: Un ejemplo es lo que ha pasado, por ejemplo, en mi empresa. A primera hora del día después del referéndum, el director general de la compañía tenía redactada una carta que había enviado a todo el mundo en la que venía a decir que él confiaba en el capital humano y que quería que no nos sintiéramos como si estuviéramos fuera de algo y que nos sintiéramos abrazados por la compañía. Recordemos que aquí somos muchísimos los europeos comunitarias de muchos países y también extracomunitarios. Después de recibir esa carta salieron todos los jefes de sus despachos, a los que no se les ve mucho por la carga de trabajo que tienen, y que además son ingleses, pues salieron todos de las oficinas a hablarnos y a reunirse con nosotros para decirnos que se sentían profundamente avergonzados de lo que había decidido su país y que no estaban de acuerdo. Pero lo mismo opinan mis amigos, a ellos les cuesta mucho creer esta posición xenófoba.

LRI: ¿Cuál es tu sentimiento?

NH: Se están viendo muchos vídeos, por ejemplo, en Facebook, en los que estamos viendo muchos ataques a los inmigrantes. Entonces, qué pasa, pues es muy difícil mirar a una sociedad de frente cuando vienes a dejar aquí los mejores años de tu vida productiva, a dejar todo tu talento y vienes a dejar aquí todo lo que tienes para un país que no es el tuyo y te enfrentas a un nivel de vida muy caro, como es el de Londres y pagas tus impuestos. Los extranjeros no utilizamos muchos servicios. Todo esto está pasando y de repente la sociedad te dice: prefiero que ya no estés. Es duro convivir así. A los que votaron salir de la Unión Europea se les ha empoderado a poder decir “no les queremos aquí”. Es difícil.      

LRI: ¿Lo estás pasando mal?

NH: No quiero dejar el planteamiento que lo estamos pasando mal. Yo creo que aquí todo el mundo va a hacer un esfuerzo para salir para delante en el plano individual, ayudando a nuestras empresas que también nos han ayudado un montón, y confiamos en este país, un país fuerte. Esta es una moneda fuerte que va a salir adelante. Hay suficiente base económica para salir para adelante ya sea dentro o fuera de la UE, pero también es verdad que mientras todo se coloca en su lugar es como si hubiera habido un movimiento sísmico y todavía hay temblores, estamos a ver como recuperamos la normalidad.