Miércoles, 16 de Agosto de 2017

GALLEGOS EN LA DIÁSPORA

Diez concellos ourensanos tienen más vecinos fuera que residentes

El cóctel que conforman el fenómeno migratorio que protagonizaron miles de ourensanos en el siglo XX y la despoblación y el bajo índice de natalidad que soporta en la actualidad la provincia deja una estampa curiosa y sin parangón en otros puntos del Estado español. Contrastando los datos recientemente publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) del censo de los residentes españoles en el extranjero con los del padrón municipal que hace públicos cada año, hay ya diez concellos de la provincia que cuentan con más personas empadronadas en algún país del exterior que en el propio municipio.

El listado de los ayuntamientos que se encuentran en esa situación está encabezado por Avión, del que se conoce una estrecha vinculación con México, país a donde emigraron muchos de los vecinos originarios de este municipio de la comarca de O Ribeiro. Según los últimos datos de los que dispone el INE, el número de empadronados en el extranjero ascendía a 3.202, mientras que en el municipio la cifra se queda en 1.910, una diferencia de algo más del 40%.

Avión es uno de los tres concellos de su comarca que se encuentran en esta insólita situación. Dentro de O Ribeiro, se da el caso también en A Arnoia y en Cortegada, ambos en el entorno del millar de vecinos empadronados, 1.002 en el primer caso y 1.151 en el segundo. Sin embargo, estas cifras se ven superadas por las que registra en los países extranjeros, 1.249 y 1.186, respectivamente.

Aunque es en Avión donde está la mayor diferencia porcentual, es la comarca de Celanova la que más concellos concentra con más residentes en el exterior que en el propio territorio, un total de cuatro. En términos absolutos, la mayor diferencia se da en Gomesende (387), con 1.188 personas que han realizado los trámites para entrar en el censo de ourensanos en el exterior, mientras que en la provincia tienen fijada su residencia apenas 798 vecinos. Están en esta situación también Verea, donde sus 983 vecinos ascenderían hasta los 2.252 si todos los que están en el extranjero decidiesen desembarcar en el municipio; Quintela de Leirado, con 616 vecinos y 840 ausentes; y Ramirás, con 1.571 y 1.628, respectivamente.

Las otras dos comarcas ourensanas con municipios en los que el peso de la emigración se deja notar especialmente son la de Carballiño y la Baixa Limia. En la primera, encontramos a Boborás y Beariz. El primero, con un padrón de 2.443 vecinos, es el de mayor tamaño en esta situación, ya que la cifra de emigrados y descendientes de estos que han decidido seguir ligados a sus raíces asciende a 2.830, una cifra solo superada por la de Avión. Por su parte, el segundo es Beariz, con una diferencia de dos centenares de personas, resultado de los 1.206 empadronadas en el exterior y los 1.003 que residen en territorio ourensano.

Por último, en el sur de la provincia, este fenómeno afecta únicamente al municipio de Bande, habitado según los últimos datos publicados por el INE por algo más de 1.600 vecinos, mientras que el padrón de residentes en el exterior se dispara hasta los 2.455.