Jueves, 24 de Mayo de 2018

EXPOSICIÓN

México expone cómo la memoria construye el relato del exilio español

¿Es la historia un discurso inmóvil? La exposición "Recuerdos del futuro" cuestiona esta idea a través de piezas artísticas de María Cerdá elaboradas a partir de las memorias familiares de la tercera generación de exiliados españoles en México.

El proyecto, que se acaba de inaugurar en el, no trata de "releer el pasado" sino hablar del presente, lo cual está relacionado con las prácticas económicas, políticas y sociales que se viven tanto en España como en México, asegura a Efe la artista española (Madrid, 1984).

"La historia no se corta de repente, sino que es una cuestión continua de cómo leemos los acontecimientos; eso es lo que me interesa pensar", explica.

La muestra abre con un gran diagrama en que se entrelazan recortes de publicaciones, fotografías y dibujos. Alrededor de estos, la artista anota sus pensamientos y recuerdos con un marcador o en pósits.

"Parto de mis imágenes de mi familia, el contexto personal, escolar, y lo voy desarrollando a partir de lo que me voy encontrando cuando llego a México; empiezo a cuestionarme más sobre lo que recuerdo", afirma Cerdá, quien lleva seis años viviendo en el país latinoamericano.

Sobre el lienzo negro aparecen elementos como imágenes del pueblo de su abuela, Monóvar -donde, apunta, estuvo el campo de aviación por el que salió de España el gobierno de la II República española- o una portada de la revista Life en la que aparece Juan Carlos I con el titular "El candidato de Franco al trono de España".

La segunda parte de la exposición está conformada por una serie de "collages" inspirados en recuerdos o anécdotas de los exiliados entrevistados y que quieren "imaginar una posibilidad de acción en el presente".

"Lo que me gustaría hacer es escalar el monumento del Valle de los Caídos: la tumba de Franco y la fosa común de miles de presos republicanos que lo construyeron", dijo uno de los españoles que habló con Cerdá, quien a partir de aquí dibujó un plan de escalada sobre una fotografía del lugar.

Otra de estas obras juega con la imagen del Arco de la Victoria, construido para celebrar el triunfo del dictador y que todavía permanece en pie en Madrid pese a la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica hace más de diez años.

La muestra se complementa con una pieza sonora en la que los participantes entonan canciones populares y con un vídeo en que se hace el juego del "teléfono descompuesto" y que es un símbolo de cómo cambian los relatos con el paso de las generaciones.

Conjuntamente, en "Recuerdos del futuro", que permanecerá en el Centro Cultural hasta el próximo 26 de agosto, se da vida a una narrativa "que nunca aparece en los libros de texto ni de historia, pero que las familias tienen".

Para hacer estos trabajos, Cerdá conversó con españoles de tercera generación a partir de preguntas como "¿Se habla de política en tu familia? ¿para ti es un tema importante? ¿qué historias contaban tus abuelos de cómo llegaron a México?".

En estos recuerdos también tienen un papel importante aquellas instituciones que han guardado la memoria del exilio español, como el Colegio Madrid o el Ateneo Español.

Las personas que están vinculadas a ellas, en cierta forma, tienen una memoria más "institucionalizada". "Me interesaba más buscar en los márgenes", agrega.

Cerdá subraya la multiplicidad de maneras de entender el exilio, las cuales se extienden a las personas que visiten la muestra.

Por ejemplo, si un espectador ve un recorte de un libro de historia sobre cómo se cuenta la Guerra Civil (1936-1939), "tú te pones a pensar qué había en tu libro de historia y qué relación tiene eso con lo que escuchaste en tu familia".

"Es un espacio de discusión; no planteo una única manera de ver las cosas, sino cómo se contraponen las diferentes miradas, formas de pensar, narrativas", concluye la artista. EFE

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