domingo, 14 de abril de 2024

Arranca el recuento de los 29.300 votos de la emigración

Este lunes comienza el escrutinio de los votos de la diáspora, aunque hay de plazo hasta el 29, para ver cómo queda finalmente el tablero electoral. No habrá cambios significativos y el PP seguirá manteniendo los 40 diputados y la mayoría absoluta. Sin embargo, el PSOE de Ourense podría recuperar el ansiado segundo diputado en la provincia de As Burgas. 

En las gallegas, un total de 29.300 gallegos residentes en el exterior han votado, en urna o por correo, lo que ha representado apenas un 6,15% de los 476.514 inscritos en el Censo Electoral de los Residentes Ausentes (CERA). En Argentina, la quinta provincia gallega, donde tienen derecho a voto 166.289 gallegos y gallegas, han votado 7.342 personas, por correo 5.373 y en urna 1.969.

Muy por encima de otros países, en los que ha habido una participación, si cabe, mucho menor. Es el caso de Uruguay, donde votaron 2.377 gallegos. En urna 626, por correo 1.751; en Venezuela: 1.840 totales, 1818 en urna y 22 por correo; en México: 738 votos, 653 en urna, 85 por correo; en Cuba donde residen 45.000 gallegos y gallegas, apenas han votado 700 personas; en Miami: 449, en urna 195, por correo 254; en Nueva York: 335 votos, 59 en urna y por correo 276; en Perú: 104 votos, 47 en urna, 57 por correo; en Colombia: 61 votos. En urna 41 y en por correo 20; en Panamá: 161 totales; en Costa Rica: 73 votos, en urna 66 y por correo 7; en Londres: 1.107 votos, en urna 255 y por correo 852; en Portugal: 390 votos, en urna 138 y por correo 252; en Andorra: 163 votos, 103 en urna y por correo 60; y en Luxemburgo: 82 votos, 46 en urna y 36 por correo. 

Los temores a una baja participación - algo bastante previsible - que planearon en la campaña gallega, se confirmaron al alcanzarse poco más del 5% de participación, muy lejos del 30% de 2009, previo a la imposición del voto rogado. Sin embargo, este resultado no ha cogido por sorpresa a los partidos políticos, ni mucho menos a sus representantes en la emigración que reconocen que la "fecha era mala" para el voto exterior, al coincidir con las vacaciones de verano en el hemisferio sur y la semana de carnavales. 

Circunstancias, que en parte, podrían explicar la escasísima movilización del voto y a las que hay que sumar las dificultades para votar desde el exterior por los deficitarios servicios de correos en algunos países, especialmente en Iberoamérica o el Caribe, y los escasos centros habilitados para ejercer el voto en urna - un hecho que ha desatado críticas en esta campaña y elevado la voz del CGCEE-. Todo ello ha supuesto la tormenta perfecta para que la participación no haya repuntado o llegado al menos al porcentaje de votos de las generales de julio, que alcanzaron el 10%. Probablemente, tardará en recuperarse la "ilusión" y "motivación" perdida durante los años en los que había que rogar el voto. Sin olvidar que a muchos emigrantes votar les cuesta, tiempo y dinero. 

Pero seguramente a todas estas razones haya que añadir cierto grado de desconexión y desinterés por parte de la emigración de lo que pasa a miles de kilómetros de la madre patria, especialmente de quienes llevan muchos años en el país de destino, no mantienen apenas lazos con Galicia, no tienen ninguna intención de retornar o no necesitan nada y sus hijos o nietos tampoco. Por no hablar de que desde 2009 hasta hoy, cuando votaba un 30% de la diáspora, han pasado 15 años. Muchos de los que votaban entonces, lamentablemente, ya no están.