Martes, 13 de Noviembre de 2018

BORRELL DESCARTA, POR COSTOSAS, SOLUCIONES TELEMÁTICAS PARA EL VOTO EXTERIOR

El Congreso analizará la propuesta del Gobierno para cambiar la LOREG y poner fin al voto rogado

Europa Press

La subcomisión del Congreso encargada de estudiar una posible reforma de la Ley Electoral se reunió el martes 30 de octubre para analizar el informe realizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores para poner fin al llamado "voto rogado", que se exige a los españoles residentes en el extranjero. El pasado mes de septiembre, el ministro de Exteriores, Josep Borrell, mantuvo una comida de trabajo con los portavoces de la subcomisión electoral del Congreso en la que se comprometió a enviarles en unas semanas las alternativas de su Ministerio para sustituir el actual sistema.

Como es sabido, el voto rogado, que se puso en marcha en 2011, obliga a los electores en el exterior a solicitar previamente el voto en cada convocatoria de generales, autonómicas y europeas. Esta modificación, sin embargo, ha hecho caer en picado la participación de los inscritos en el Censo de Residentes Ausentes, el CERA, en las últimas citas electorales. En las últimas generales, por ejemplo, apenas votó el 5% del censo electoral en el exterior, cuando antes del cambio de la LOREG, los votos del exterior llegaron a representar el 30% del censo del CERA.

Es por ello que todos los grupos parlamentarios coinciden en la necesidad de dar una solución a este sistema con idea de que uno nuevo pueda estar listo antes de las elecciones autonómicas y europeas previstas para la próxima primavera, concretamente para el último domingo de mayo de 2019. No obstante, si bien hay consenso para acabar con el voto rogado, no lo hay sobre qué modelo debe adoptarse en su lugar. Lo que parece estar claro es que no se puede volver a la legislación previa, que estaba permanentemente cuestionada por denuncias de fraude.

El propio ministro de Exteriores adelantó, durante una comparcencia en el Senado, que su departamento aboga por eliminar la obligación de que los residentes fuera de España tengan que "rogar" el voto para participar en las elecciones y por que "el residente en el extranjero sea equiparado con el residente en España". No avanzó, sin embargo, las alternativas que ha elaborado su Ministerio sobre la base de las diferentes soluciones planteadas previamente por los grupos y que se han incluido en el principio de propuesta sobre la que a partir de la reunión del pasado martes se comenzará a trabajar. Eso sí, el jefe de la diplomacia española sí descartó soluciones telemáticas para el voto exterior porque, según dijo, serían costosas.

Los trabajos de la subcomisión electoral se iniciaron en el mes de abril de 2017 y desde entonces ha recibido media docena de comparecencias sobre asuntos como el voto electrónico, la participación electoral de personas con discapacidad o el voto desde el extranjero, pero en éste último punto aún no ha comenzado el debate de propuestas y recomendaciones.