Lunes, 23 de septiembre de 2019

¡Stop Gordofobia!

Hasta hace sólo unos días no conocía la existencia de tan "grave" y parece que extendida fobia. Grave no para el que la ejerce, si no para el que la “sufre”. Y es que al gordofóbico no le gustan los gordos. Odia a los gordos. Como tantas otras cosas en mi vida lo descubrí...aunque lo sospechaba, gracias o...en este caso desgraciadamente, a la radio. Escuchando el dolor, la discriminación, el menosprecio, la burla que las personas con sobrepeso soportan. Dolor, discriminación, menosprecio, burla que abocan a miles de personas a trastornos alimenticios tan graves o más que la anorexia porque no son tan evidentes, tan visibles, por lo tanto no son fáciles de detectar y menos de tratar.

Alguien muy importnte en mi vida, me confesó entre lagrimas una noche después de habernos comido una hamburguesa con patatas, que era bulímica. Tenía 22 años. ¿ Bulímica? Ni siquiera sabía el significado de esa palabra, ni siquiera sospechaba que la persona con la que mas había convivido, pasado días, noches...se metía atracones y después vomitaba. 

No tardé en imitarla...y durante años funcionó, hasta que entendí que si seguía por ese camino “la guadaña” no tardaría en venir a buscarme. Poco a poco, me fui bajando de la montaña rusa a la que un día me subi, aunque no se si ese “viaje” ha terminado. La bulimia es recurente....

Sobra el tópico...de que los gordos son felices por lo que pesan, lo son a pesar de ello, a pesar de que se les recuerda una y otra vez , a pesar de que se les culpabiliza, ridiculiza, desde una supuesta situación de perfección irreal, ya que huelga decir la "hollywoodiense" frase de que nadie es ni perfecto, ni modélico, ni juez, ni verdugo.

Ni los gordos son menos válidos,menos atractivos, menos presentables o deseables. Si la tuya es una XXXXL es muy probable que lo tengas claro, que hayas iniciado otro camino, recorras ya el único que merece la pena transitar, un camino interior, intimo, de aprecio y amor a ti mismo.

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