Jueves, 14 de noviembre de 2019

La perversión de las palabras...

Han detenido en España a una pareja de rumanos por vender a su hijo recién nacido por 5.000 euros. Parece ser que el "negocio" ya estaba hecho incluso antes de la concepción de la criatura. Una atrocidad consecuencia de la miseria, la marginalidad y la desesperación

Hoy es noticia la venta de un ser humano. Oirlo, saberlo produce escalofrío, escándalo y sin embargo ocurre todos los días. Todos. Bajo la engañosa y perversa definición de "vientres de alquiler", se venden y compran vidas aprovechando la vulnerabilidad, el exceso y la inmoralidad de mujeres que ponen su útero a disposición del que lo pueda pagar. Pero la inmoralidad siempre es compartida. Inmoralidad del que vende, inmoralidad del que compra.

¿Cómo no comprender el deseo de ser padre o madre, como no comprender el dolor de mujeres y hombres que por sus circunstancias u opciones sexuales no consiguen concebir un hijo o la idoneidad para poder adoptarlo?; Sin embargo...¿Cómo es posible aceptar la concepción de un ser humano para ser vendido?

Hay mujeres que donan óvulos, hombres que donan esperma, madres que conciben hijos para sus hijas estériles, hombres que comparten paternidad con mujeres lesbianas o mujeres que conciben hijos para hombres que se aman. Tantas posiblidades. Tanto amor.

Me pregunto y os pregunto: ¿Con qué argumento ético se puede sostener la existencia de los mal y perversamente llamados vientres de alquiler?

Hoy es noticia la venta de un bebé por 5.000 euros y no lo fue que el cantante Miguel Bosé haya sido padre de 4 hijos que compró por 400.000 euros en EE.UU. Y como Bosé, la Duquesa Thyssen, Ricky Martin, Elthon John, Sarah Jessica Parker, Nicole Kidman...y un largo ecétera de estrellas del firmamento que disfrutan de la paternidad mientras una pareja de rumanos hoy se pudren en la carcel.