domingo, 14 de abril de 2024

ENTREVISTA: PABLO TORIJA

"En Austria, ser emigrante no es positivo y la formación es minusvalorada"

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Pablo Torija es Director del Laboratorio de Economía Experimental de la Universidad de Viena.

De España a Austria pasando por Suecia, Suecia, Irlanda, Ecuador e Italia. Pablo Torija llegó al país alpino persiguiendo una mejor formación y ahora es Director del Laboratorio de Economía Experimental de la Universidad de Viena. Su último proyecto es el de los presupuestos generales del Estado, accesible en este enlace: http://vcee.univie.ac.at/presupuestos

Pablo, ¿por qué saliste de España?
Yo me fui de España en 2007. Me daba la sensación de que mi formación en la universidad no era suficiente así que decidí hacer un máster. Dado los precios que había en España en ese momento (varios miles de euros), mi única opción fue irme al extranjero. En Dinamarca pude hacer uno de manera gratuita. 

El destino te tenía preparado algo para ti allí...
Sí. Yo conocí a mi actual pareja en Dinamarca, ella era una estudiante de Erasmus. Así que el principal motivo para venir a Viena fue ese. Aquí he fundado mi familia y ya tenemos dos hijos. Por un lado aquí hay bastante precariedad y voy saltando de un proyecto a otro. Pero por fortuna tengo muy buena formación y los trabajos son siempre muy bien pagados. Apenas he conocido el desempleo.

¿Qué es lo que más echas de menos de España?
Es difícil de decir. Llevo mucho tiempo fuera y siempre me ha gustado. En Austria el clima es aceptablemente bueno, tengo muchos amigos austriacos y españoles y de momento en lo laboral vamos tirando. Si echo algo de menos es la vida en el barrio (concretamente en una esquinita en Madrid, entre los distritos de Retiro y Vallecas).

¿Has echado de menos más apoyos antes de irte?
Evidentemente la imposibilidad de tener una formación de calidad y gratuita fue el principal motivo para irme a Dinamarca. Luego intenté volver a España para hacer el doctorado, pero las condiciones eran terribles. Así que me fui a Italia, que parecería que no deberían ser mucho mejores, pero lo eran. Ahora estamos asentados aquí. Y a no ser que la extrema derecha empiece a perseguir inmigrantes y a sus hijos, nos quedaremos.

¿Recomendarías a los españoles la experiencia de la emigración?
En general ser emigrante no es positivo. Salvo contadas ocasiones, la formación que uno tiene es minusvalorada. Además, la exaltación nacionalista y el desafecto europeísta hace que se nos vea cada vez con peores ojos. Cada vez se oye más "primero los nuestros". En Austria el candidato de extrema derecha sacó un 49.7% de votos en las últimas elecciones presidenciales y eso tiene consecuencias para los emigrantes. En lo personal, por ejemplo, fui a pedir una plaza de guardería para mi niño y me dijeron que estaba llena y que la lista de espera también. Cuando fue mi chica (que es austriaca) a la semana siguiente no le pusieron ningún problema y pudo matricular al niño porque había plazas de sobra.

¿Cuál es tu trabajo actual?
En la actualidad estoy trabajando como director del Laboratorio de Economía Experimental de la Universidad de Viena. Es un trabajo temporal, ya que sustituyo a mi jefe que está de baja por paternidad (los hombres tienen derecho a varios meses de baja al ser padres). Además trabajo como consultor de una ONG de desarrollo, analizando el impacto de sus proyectos.

¿Has conocido a más españoles en tu destino?
Muchos. Además formo parte de Marea Granate, el colectivo de emigrantes españoles en el extranjero

¿Has encontrado alguna dificultad especial en tu destino?
El idioma es complicado, pero vamos mejorando. Aquí el sentimiento nacionalista va aumentando y no sé hasta dónde llegará y cuales serán las consecuencias a medio y largo plazo. Por lo demás hay muchas similitudes entre vivir en Austria y en España.