domingo, 03 de marzo de 2024

Un apellido extranjero no resta puntos

Ganadores del concurso, Mujeres: ayer, hoy y siempre.
'No son capaces de mirarse al espejo aunque desde la perspectiva de otras personas o en general, de la sociedad, son personas de éxito', 'la mujer emigrante necesita un doble impulso ante la discriminación que sufre en el acceso a puestos de trabajo y la dificultad del idioma' o 'en Suiza hace 20 años la mujer lo tenía difícil para trabajar por falta de guarderías'. Una lluvia de ideas y experiencias personales en las que quisieron recalar las ponentes en la 'I Jornada de Mujeres de �?xito'. Las referencias al proceso de inmersión laboral de las mujeres emigrantes también se palparon durante las narraciones: 'Está claro que las mujeres emigrantes llegadas a Suiza lo hicieron, la gran mayoría, siguiendo a sus marido', afirmó la executive coach, Joana Tur. Sin embargo, esta situación cambió y 'hoy, las emigrantes, aunque siguen llegando muchas de ellas con sus parejas, son mujeres muy preparadas, universitarias o casi, y rápidamente quieren incorporarse al mercado laboral', aclaró Joana Tur.

Al respecto, Marisa Bertschi agregó que en general 'hace 20 años las mujer lo tenía difícil para trabajar', pero igualmente aseguró que 'en la emigración la mujer juega el papel de protagonista' puesto que 'si ella se traslada y acompaña a su pareja renuncia a muchas cosas' y si finalmente se queda en su país de origen sola, 'estará pendiente de que él la llame para reunirse con él o hasta que regrese'.

Por su parte, y en referencia a la acogida que ofrece Suiza a las inmigrantes, la política Rebecca Ruiz, aclaró en su caso que 'el hecho de tener un nombre extranjero nunca me resultó un problema en Lausanne que es una de las ciudades de Suiza más abiertas hacia la inmigración', explicó. En esta línea, Rebecca Ruiz, afirmó que 'la mujer emigrante necesita un doble impulso, primero porque son mujeres y como tales sufren discriminaciones en cuanto a los sueldos o el acceso a ciertos puestos de trabajo ya que la mayoría cuenta con familia y, en segundo lugar, porque necesitan más ayuda para aprender el idioma del país', matizó.

Mientras, la química Esther Quintanilla rompió todos los estereotipos de la jornada al contar que fue su marido el que la siguió primero a Holanda y luego a Suiza. La encargada de cerrar la actividad fue la General Manager, Inés Prieto, que puso de relieve la falta de políticas de conciliación pero, al mismo tiempo aseguró que 'poco a poco, los cargos de responsabilidad son ocupados por mujeres jóvenes, optimistas, abiertas y competentes'.

MARISA BERSTCHI- ARANGUEZ, PROFESORA Y EMPRESARIA

Marisa vive en el Canton de Argovia, está casada, tiene un hijo y es empresaria, comenzó ejerciendo como profesora y ahora abrió la escuela de idiomas Puerta del Sol. Marisa demuestra así que la perseverancia y las ganas de conseguir algo pesan más que las dificultades que se puedan encontrar por el camino. Asimismo, su valentía salió a la luz sobre todo cuando rompió con todo para irse a Suiza.

¿En qué puntos quiso recalar en su charla?

Dividí mi intervención en dos partes, en la primera hablé sobre mi vida personal, las razones que me llevaron a emigrar, básicamente por amor, y en la segunda hablé sobre el fenómeno migratorio en sí y algunos consejos para sobrevivir y triunfar.

¿Cómo fueron sus primeros pasos en Suiza?

En Suiza hace 20 años, la mujer lo tenía difícil para trabajar, por falta de guarderías. Actualmente esta situación va cambiando, lentamente, pero cambiando. Con dificultades, pero confiando en mí misma y en mi formación, fui abriéndome camino en el mundo laboral y fui fiel a mi idea: yo quería ser mi propia jefa, y llegué hasta hoy.

Habló sobre consejos para triunfar�?�

Para mí los puntos principales para salir adelante son: el idioma, puesto que integrarse significa hablar la lengua. Si no puedo hablar, tampoco puedo demostrar lo que valgo. También la formación de uno mismo, tratar de hacer todos los cursos de formación que estén a nuestro alcance. Además, resulta esencial establecer relaciones, aquí en Suiza 'aman' las Asociaciones y existen de todo tipo. Por último, creer en un mismo y perseguir lo que queremos hasta alcanzarlo resulta esencial para triunfar.

¿Es importante el asociacionismo entre las mujeres?

Para mí el asociacionismo entre las mujeres juega un papel muy importante. Nos permite salir de nuestra propia rutina, podemos compartir ideas con otras mujeres por separado del mundo del hombre y nos da como una inyección de energía. También en el caso de la Asociación de Mujeres Españolas en Suiza además, podemos recordar nuestras raíces y así no olvidarlas.

REBECCA RUIZ L�?PEZ, POLÍTICA Y DIRECTORA DE ESTUDIOS DE INVESTIGACI�?N

Rebecca Ruiz nació en Lausanne en el año 1982. Es hija de emigrantes españoles que llegaron a Suiza en los años 60. Licenciada en Sociología y con un máster en Criminología, en la actualidad desarrolla un estudio sobre la violencia en el ámbito escolar, así como ocupa el cargo de consejera comunal de Lausana desde 2006, es presidenta del partido socialista de Lausana y candidata al Gran Consejo del cantón de Vaud. Durante su charla, Ruiz, habló sobre la política suiza, la mujer y la emigración.

¿Diría que ha ganado peso la mujer en la política?

En 40 años, desde que las mujeres pueden votar en suiza (1971) la representación femenina en el Consejo nacional ha pasado de 5% al 30%. Así como en el senado el porcentaje ha pasado de 2,2% en 1971 al 17.4% en 2011.

¿Seguirán creciendo esas cifras?

Es una prioridad seguir luchando para obtener un mejor nivel democrático ya que las mujeres representan la mitad de la población, por ello queremos que sean tanto como los hombres elegidas en los parlamentos y en los gobiernos de las ciudades y cantones. Lo que las estadísticas nos enseñan es que es primero en los partidos políticos dónde hay que actuar, aunque las estructuras dirigentes de los partidos muchas veces no ayudan.

¿Es un obstáculo tener nombre español en Suiza?

Cuando llegué a la presidencia del partido, no solamente era una mujer, sino que era también muy joven, tenía 26 años y por tanto era bastante inexperta en algunos temas. Pero eso nunca ha sido un problema en Lausanne que es una de las ciudades de Suiza más abiertas hacia la inmigración y además el partido socialista ya había contado anteriormente con una española al frente. Como pertenezco a la segunda generación reconozco que me fue más fácil que a mis padres.

Entonces ser joven, ¿cuenta en negativo?

Para mí lo más difícil para ganar el respeto de otros políticos y para ser creíble en esa función ha sido demostrar que el echo de ser joven no era un problema, que sabía lo que hacía y decía.