martes, 07 de diciembre de 2021

El vicepresidente de la patronal de Ceuta denuncia 'persecución policial'

Pablo Guerra, gestiona tres locales de ocio nocturno.
El vicepresidente de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y máximo responsable de la Federación de Hostelería de la Cámara de Comercio de la ciudad autónoma, Pablo Guerra, que gestiona tres locales de ocio nocturno en el Poblado Marinero, donde se concentran este tipo de establecimientos, ha denunciado ante el Juzgado de Instrucción número 6 de Ceuta a un grupo de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) de la Policía Local por un presunto delito de detención ilegal que su defensa enmarca en un proceso de 'persecución policial' que se remonta a varios meses atrás. Guerra ha presentado su denuncia después de que fuese citado a declarar en el juicio rápido convocado para dirimir la presunta comisión por su parte, la noche del viernes al sábado pasado, del delito de atentado a la autoridad que le imputaban los agentes que le detuvieron en uno de sus locales.

Tras oír su declaración y la de los policías intervinientes, el Juzgado ha decidido considerar su proceder como una falta de desobediencia y agrupar en las mismas diligencias tanto la denuncia que uno de los clientes que se encontraban en el pub cuando Guerra fue arrestado formuló ante la Jefatura Superior de la Policía Nacional contra los efectivos de la UIR como los 'antecedentes' de supuesta 'persecución' sobre su persona, su familia y sus negocios que el vicepresidente de la CECE ha presentado.

Según la versión de los hechos que Guerra y varios testigos presenciales han trasladado a los medios de comunicación un grupo de agentes de la UIR, 'el mismo de siempre', se personó en el local a las 5.15 horas del domingo conminando a los responsables del local a bajar la música y a cerrar sus puertas. 'Acto seguido', siempre de acuerdo con este relato, los policías volvieron a entrar tirando por el suelo parte del material informático y discográfico del local.

Cuando Guerra medió ante los agentes, el empresario fue reducido, esposado, trasladado a un furgón policial y desplazado hasta la dependencias de la Policía Nacional 'utilizando la menor fuerza requerida' según la versión policial, de la que el hostelero discrepa.

Pablo Guerra también tiene previsto denunciar al Defensor del Pueblo el comportamiento de este grupo de la UIR, que ha querido separar del resto de agentes de esta misma Unidad y del Cuerpo de la Policía Local en general, contra la que ha querido dejar claro que 'no tiene nada en contra'.

Fuentes policiales han asegurado que la intervención policial y el arresto del empresario se produjo después de que este se negó a acatar las instrucciones de los agentes.