miércoles, 27 de octubre de 2021

'La emigración es una herida abierta que no se cura'

María Teresa Michelón Martínez.
Siete décadas es toda una vida y el tiempo que ha pasado desde que María Teresa Michelón tomó una decisión que la marcaría durante muchos años. En enero de 1956 decidió junto a su madre emigrar a Argentina y buscar allí una vida mejor junto a sus hermanos que años antes habían tomado esa misma decisión. Actualmente conserva familia en Galicia y Asturias y muchos amigos repartidos por Bilbao y Madrid. Siempre que puede visita España y aunque no se arrepiente de haber iniciado una nueva vida a miles de kilómetros no puede evitar sentir esa 'morriña' tan característica de los que dejan atrás recuerdos y gente especial. ¿Qué le llevó a tomar una decisión de tanta envergadura como es la de emigrar?
En España lo estábamos pasando mal económicamente, mis hermanos ya estaban en Argentina y nos reclamaron a mi madre y a mi. Emigramos como muchas otras personas pero ya en la última etapa de emigración hacia Argentina, en 1956. Posteriormente la emigración se trasladó a Europa. Por aquel entonces yo tenía tan sólo 18 años, allí he formado una maravillosa familia y tengo dos hijas y siete nietos.

En los años de más auge de emigración a Argentina, ¿cuáles fueron los empleos y sectores que acogieron a un mayor número de empleados? Y las mujeres, ¿dónde encontraron su futuro profesional?
Muchos de los emigrantes se dedicaron a trabajar en la gastronomía como peones, en la actualidad muchos de ellos son propietarios de restaurantes. El caso de las mujeres fue bien distintos. Los trabajos reservados para nosotras se centraba más en casas particulares o en fábricas (de galletitas, medias, alpargatas, etcétera...). Otras con mucha más suerte pudieron estudiar y trabajar en bancos u oficinas como empleadas.

El hecho de que la mujer tuviera las puertas abiertas para estudiar auguraba ya un futuro prometedor para ellas. ¿Ha sido así?
La mujer española, emigrante, ha evolucionado mucho. Ha sido un puntal para el esposo en los negocios, pero también ha salido adelante con esfuerzo, cultura y estudio, por lo que hoy tenemos mujeres médicos, abogadas, directoras de empresas y otros títulos valiosos. La mujer de hoy está informada y formada políticamente, con la actualización permanente, preparada para ocupar cualquier puesto que se le presente.

Por lo que comenta, la mujer es vital en Argentina, pero ¿cuenta con sueldos equiparados a los hombres?
La mujer en Argentina está muy bien catalogada, tanto en los trabajos como en la sociedad, considero que tiene un buen futuro. Las mujeres ocupan puestos importantes, se lo han ganado fruto de mucho trabajo y sacrificio.
En lo que se refiere a los sueldos, obviamente no contamos con las mismas condiciones. El hecho de que reconozcan la capacidad intelectual de la mujer no significa que nos paguen lo mismo por el mismo trabajo, no ocurre en casi todo el mundo y Argentina no es una excepción. Pese a todo, el futuro para la mujer en Argentina es prometedor.

¿Cómo se trata el tema de la emigración y de la mujer en los centros de enseñanza?
En Argentina, los centros de enseñanza siempre han estado abiertos a todo aquel que quisiera estudiar, hasta las universidades eran gratuitas y la mujer emigrante tenía las mismas oportunidades que los nativos, no había distinción alguna. En la actualidad muchas mujeres emigrantes son maestras y directoras de colegios por lo que este tema se trata de primera mano. Actualmente los que vivimos fuera de España, se nos dice ciudadanos españoles en el exterior, pero pese a todo, seguimos sintiéndonos emigrantes.

Usted ha sido una de esas mujeres luchadoras de las que me hablaba anteriormente. ¿Cómo ha sido su vida en Argentina?
Me ha tocado luchar, como a todos y he llegado a ser Instrumentadora Quirúrgica y Enfermera Profesional. Ahora estoy viuda pero tengo aquí una familia maravillosa a la que le dedico casi todo mi tiempo. El resto es para la colectividad, a seguir luchando ya que soy la Presidenta del Consejo de Residentes Españoles en Buenos Aires y Consejera General de la Ciudadanía Española en el Exterior por Argentina. Estoy encantada con la vida que me ha tocado vivir y con los proyectos que he llevado a cabo en todos estos años.

¿Qué balance hace y dónde ve su futuro?
Mi vida en general ha sido buena y aquí me han acogido con los brazos abiertos desde el primer día. La gente en Argentina es maravillosa. Mi futuro lo veo aquí, en este país, donde ya tengo muchas raíces, pero tengo familia y amigos en España y sin duda sigo sintiendo 'morriña', echo todo de menos, pues la emigración es una herida abierta que no se cura jamás. Por este motivo, siempre que las posibilidades económicas lo permiten trato de dar una vuelta por mi España querida y abrazar allí a los míos.