lunes, 16 de mayo de 2022

Claudio Gustavo Charlín, "Eloy": cuando la ría se vuelve río, de Vilagarcía de Arousa al Plata

Argentina Eloy. Villagarcia de Arosa web
Villagarcía de Arousa

Cuando la ría se vuelve río: de Villagarcía al Plata

Me sorprendí  cuando en la entrevista pactada con Eloy supe que su nombre era Claudio Gustavo, pero – cuando en el Registro Civil le negaron inscribirlo con ese nombre-  su padre había dicho: pónganle el nombre que quieran yo le voy a llamar Eloy. En la actualidad tiene que explicar en todos los aspectos de su vida profesional que no se llama Eloy… que es como lo conocen. 

Nació en la ciudad de Buenos Aires el 11 de noviembre de 1971. Su abuela Dolores Diz de Charlin, “Lola”, peixeira de la ría de Villagarcía de Arousa, fue una figura indeleble en su infancia y pervive en sus recuerdos y su presente. Era un personaje inolvidable por lo fuerte y por lo histriónica. Su esposo, mi abuelo, era Antolín Charlín.

Argentina Eloy. Con su amada abuela Doña Lola web

Eloy con su amada abuela, Doña Lola, y sus padres

- Ambos de Villagarcía de Arousa, emigraron con su pequeña hija Lolita, que fue mi madre. Esa tierra ancestral a la que aún no he visitado, pero que me acompañó toda mi infancia en los relatos, los dichos y frases de esa abuela que nos refugió a todos bajo su manto poderoso y nos marcó la vida. 

Doña Lola era excepcional en todo su accionar. Cosa no muy habitual para la época, se separó de Antolín seguramente porque las actitudes del abuelo no satisfacían a la gran Lola, “yo tuve oportunidad de conocerlo, ya más grande, pero no sentí el deseo de hacerlo”.  

Estamos en la mesa de un café del tradicional barrio de Caballito; es de tarde y el calor y las prevenciones sanitarias son el telón de fondo de la entrevista. Mi mayor interés era  saber de qué forma este hombre joven, vital, caballero, nieto amoroso y guardador de la memoria de la  abuela y madre gallegas se convirtió en un reconocido Práctico del Puerto de Buenos Aires.

La profesión de práctico es poco conocida, pero realmente importante, dentro de sus funciones se encuentra la de  ser delegado de la autoridad pública a bordo de buques de distintas nacionalidades, además de ser asesor del capitán en navegación, maniobras y reglamentación, asistiendo a los buques en sus maniobras de entrada y salida en el puerto de Buenos Aires. 

El estuario es complejo y el Puerto de Buenos Aires con más de 120 años de construido resulta insuficiente teniendo en cuenta el aumento del tamaño de los buques actuales, razón por la cual las maniobras se han convertido en una especialidad muy compleja y valiosa. Eloy es, además, uno de los pocos prácticos que ha publicado libros específicos para quienes eligen esa carrera.

Si bien no son pocos los descendientes de gallegos que se destacan en las más diversas actividades profesionales o empresariales, también es cierto que no siempre se difunde su ascendencia y orígenes. 

El banderín de la Galicia emigrante, la quinta provincia tan mencionada, deben ser estos íconos, sin desmerecer a quienes lograron hacer una vida digna, aunque no se destaquen. Es valioso para todos nosotros impulsar la difusión de los logros de quienes sobresalen. Y por eso estoy aquí, con Eloy que no se llama Eloy.

Hacia 1950 Antolín y Lola llegaron a Constitución desde su Villagarcía natal, deixaron os peixes dos que comían pouco e mal en aquellos tiempos y buscaron un futuro en el lejano país del progreso. 

El hombre trabajaba en La Martona, una importante empresa láctea del país. Doña Lola lavaba ropa en el conventillo, tradicional vivienda de inmigrantes, “para afuera” como se decía. En esos tiempos en que no había “laverrap” ni lavarropas, ella se ponía la cesta en la cabeza, acostumbrada a la ría, y en vez de sardinas la llenaba de ropa limpia y planchada y salía airosa a ganarse el pan, porque por entonces ya eran cinco bocas. Una hija, Lolita, que había emigrado con ellos, los otros dos, nacieron a poco de llegar.

Argentina Eloy, con su madre Lolita, su hijo Alejo y su abuela Dona Lola web

Eloy con Lola, su abuela, su madre Lolita, y su hijo

Mi abuela era analfabeta, dice Eloy, quien le admira su manejo de las cuentas, velocidad y precisión “que nunca logré alcanzar ni con mis estudios más avanzados”, recuerda y se ríe. Para escribir a su familia le dictaba las cartas a su hija y al nieto. 

-Tiempo después comenzó a estudiar en una escuela de adultos, a veces “se hacía la rata”, (expresión porteña que indica que se falta sin permiso a clase”). Eso lo descubrimos de casualidad; se iba a jugar a las cartas con unas paisanas, no se quería perder la partida diaria, y se daba esos permisos. Era una persona rebelde: si había que desobedecer lo hacía. Por eso cuando lo creyó necesario se separó, cuando muy poca gente se atrevía y no había ley de divorcio ni consenso social. El caso es que aprendió a escribir y leer sin esfuerzo y desde entonces mi abuela fue más que nunca el ejemplo a seguir. 

Logró con su trabajo comprar casa para salir del conventillo, debía ser grande, como lo fue, porque estaba pensada para albergar, en ella y en sus alrededores, a todos sus hijos que se mudaron de a poco alrededor de su madre. Se radicó, por fin en Parque Chacabuco, un tradicional barrio de la zona sur de la ciudad. Eloy recuerda que cuando se fueron mudando se quedaba a dormir con la abuela para acompañarla. Era su nieto favorito. 

Eloy estudió en la Escuela Nacional Fluvial, de la isla Demarchi y se recibió de Oficial fluvial, seguramente influenciado por su tío que trabajaba en empresas de remolques del Puerto de Buenos Aires.

Su madre le había dicho: lo único que puedo dejarte de valor es el estudio. Y ese lema se hizo fuerte en su interior y lo anima hasta hoy que sigue capacitándose y enseñando…

Lentamente la conversación se fue alejando de lo técnico y se envolvió en recuerdos más vinculados con lo emocional, incluso con lo sobrenatural… El aroma de la tortilla a la española de su abuela es el que lo retrotrae a esos tiempos. Con dudas y timidez me relata que tuvo una circunstancia en su adolescencia que lo conectó en especial con ella. 

Una fuga de gas lo dejó desmayado, casi muerto. Él se veía levitando acompañado de su tía y su mamá llorando, se despertó con el oxígeno. Estaba en el hospital Piñeiro. Tenia 13 años y un shock. Una voz lo había traído de vuelta  diciendo “meu  Eloyciño”. Desde entonces reconoce una conexión especial con su abuela.

-Doña Lola, repite y se sonríe, siempre buscaba sobrevivir. Con los trabajos y con la fuerza vital. 

Rememora sus vacaciones en Mar de Ajó y a su abuela que llevaba bolsos con ropa comprada en Buenos Aires que vendía en las aceras de la zona balnearia. Con esas ganancias teníamos helados, comida y diversiones. 

Era una buscavidas, lograba vender “falando galego”. Pero su esencia solidaria, propia de la gente de mar, se imponía y así como luchaba porcada peso, podía regalar lo que a alguien le hacía falta. 

-Falleció cuando yo tenía  30 años, o poco más, y ella apenas pasaba los sesenta. Por suerte antes de su hija, Lolita, mi madre, quien padeció una enfermedad que la llevó muy joven y con mucho sufrimiento. La abuela Lola no hubiese soportado verla así. Creo que se fue a tiempo. 

-Yo rendí mis exámenes para ser práctico con mi madre muy enferma, quien en medio de su estado seminconsciente por la analgesia me hacía jurar que iba a obtener el título, “tendrás que rendir las veces que sea y aprobar, porque me lo juraste Eloy, frente a esta cama”.

Argentina Eloy, con su madre y su hermano web

Eloy con Lolita, su madre, y su hermano Diego

-Mamá me enseñó el esfuerzo pero también que hay que disfrutar, ella sabía de las dos cosas, por suerte, porque su vida fue muy corta y supo combinarlas. 

Ascendió entonces de Capitán Fluvial a Práctico de Puerto (que es el cargo máximo de su carrera). 

Por mi parte yo había oído hablar de los prácticos, como fundamentales para que puedan entrar a puerto los buques, pero poco sabía de detalles y me dispuse a escuchar algo no tan difundido y además de vital importancia.

-“Sólo existen 23 prácticos en Buenos Aires. Y es muy difícil cumplir con todos los requisitos y aprobar los exámenes pertinentes. Yo me prometí que me presentaría todos los años que fuese necesario hasta lograrlo. Me quedaban 20 años para hacerlo porque a los 52 ya no lo permiten. Durante casi 5 años insistí y al fin lo logré. Tenía 33 años: había cumplido la promesa con mi madre y con mi futuro.

En el año 2007, comienza funciones como práctico y piloto entre Rada La Plata y el puerto de Buenos Aires. 

-Nunca viajé a Galicia, hubiese tenido oportunidad incluso de trabajar allí, pero perdía el reconocimiento de mi título. Tengo pendiente ese viaje. La siento como mi tierra, me lo transmitieron mi abuela y mi madre. Allí tengo familiares que se dedican a las conserveras de mejillones. 

Quiero saber sobre su familia, la que él construyó. Un hombre es mucho más que una carrera. 

- Si, me casé con una excelente mujer, con la que somos felices y me enorgullece, tengo un hijo de 21 años que ya es Oficial Fluvial, y otro de 8 años. 

Argentina Eloy, con su esposa e hijos web

Eloy con su esposa, Anita, e hijos

Sigo intrigada por el ambiente laboral, el de los prácticos. ¿Qué hacen, cómo lo hacen? Y escucho su explicación entusiasta, del que habla de lo que lo apasiona. 

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Eloy con "Lolita", su madre, y su esposa Anita

-Estamos en el puente de mando, asesorando en los distintos tipo de buque, por ejemplo de pasajeros (crucero), petrolero, carguero, pesquero, de la armada, etc. Realizamos practicaje efectuando las distintas maniobras de salida o entrada a puerto, además hacemos pilotaje navegando en aguas restringidas por los distintos canales asesorando al capitán, que está presente en el puente de mando. Si bien, tanto la navegación como la maniobra son llevadas a cabo por el práctico, la responsabilidad siempre es del capitán. Previo a mi embarco observo tabla y alturas de mareas, vientos y analizo pronósticos, sabiendo que puede haber cambios bruscos y que debo dar el mejor asesoramiento al capitán del buque. Ya encontrándome a bordo mediante la utilización del VHF intercambio información técnica y de tráfico con la Prefectura Naval Argentina, para luego iniciar navegación desde Rada La Plata hacia Buenos Aires si el buque esta de entrada o bien procedo a largar amarras e inicio la maniobra de zarpe si el buque se encuentra de salida. Tanto en la maniobra de entrada como de salida voy a ser asistido por remolcadores.

El pilotaje se inicia o finaliza en Zona Común frente a ciudad de La Plata, distante 52 kms. aproximadamente.            El embarco (buque de entrada) o el desembarco (buque de salida) se realiza mediante la utilización de lancha de práctico la cual navega una hora en promedio. 

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Eloy adolescente, con sus padres y Diego, su hermano

Toda una odisea le digo, él no lo piensa así, se entusiasma relatando su actividad y las responsabilidades que conlleva y no considera un sacrificio los horarios intempestivos y el tránsito urbano que debe hacer desde su casa, en Haedo hasta el puerto, y luego volver en lancha y retomar las calles nuevamente hasta el hogar. Un poco en el agua y otro en la tierra, igual que la Ría. Villagarcía debe hacer influido en esta vocación.

-No lo había pensado, pero tanto oír hablar a mi abuela y a mi madre, seguramente me caló hondo, y lo transmiti a mi hijo.

Que seas uno de los 23 Prácticos de Buenos Aires es un hecho relevante para nuestra colectividad. Y que hayas publicado hace ya diez años el primer libro con material teórico y formativo para quienes estudian, aún más. 

Argentina Eloy. Presentando su primer libro. Con su esposa e hijo web

Presentación de su primer libro, con su esposa e hijo

El capitán Eloy escribe su primer libro manual práctico para remolcadores en el año 2010 (300 ejemplares), comienza a ser profesor seminarista de remolque-maniobra en la Escuela Nacional Fluvial; allí estudian los aspirantes a oficial fluvial, y Eloy advirtió la falta de material didáctico, y comenzó a dictar seminarios con utilización de simuladores de última tecnología. En el año 2018 reunió  todas sus notas preparadas para las clases, les dio forma, las perfeccionó, recogió experiencias varias, propias y ajenas. Escribió como práctico y como patrón de maniobra su segundo libro que se presentó, mil ejemplares, a fines de Noviembre de 2021.

Argentina Eloy, en la presentaciòn de su ultimo libro web

Eloy presentando su último libro, en noviembre 2021

No me lo dice, por pudor, pero sé que en su presentación hubo personalidades de jerarquía del mundo naval y tuvieron palabras más que efusivas para su labor. 

Argentina Eloy, dedicando su libro a una gran amiga web

Eloy dedicándole su libro a una amiga de siempre

Todo un éxito, sus libros, su vida y la historia que comenzó en Vilagarcía. El agua como telón de fondo en la trayectoria de esta  familia que hoy se concentra en Eloy y mañana seguro continúa en su hijo. Entonces recuerdo una frase que me explica todo: “El agua se abre paso aún a través de una piedra…” 

Argentina Eloy. Puerto de Buenos Aires web

Puerto de Buenos Aires

Así se abrió paso Doña Lola, Lolita, y nos abrimos camino los que atravesamos el océano, sin remolcador, con el práctico de nuestra necesidad y con las piedras ancestrales de Galicia. 

Celia Otero Ledo, Enero de 2022.