sábado, 28 de enero de 2023

'El futuro de los centros de emigrantes pasa por ofrecer algo al país de acogida'

El galardonado Rafael Segura Alonso con el trofeo Apiaerpa.
Rafael Segura fue presidente del Centro Asturiano de México -la entidad de referencia de la colectividad astur- durante 14 años. Aprovechando que está pasando 'un año sabático' en el Principado, la Apierpa (la Asociación para la Integración y Asesoramiento de Emigrantes Retornados al Principado de Asturias) le acaba de conceder el premio 'Emigrante del Año', 'en reconocimiento a su incansable labor en favor de los emigrantes asturianos a lo largo de toda su vida, tanto en la emigración como en el retorno y en particular desde el Centro Asturiano'. De vuelta en casa y reconocido. No se puede decir que no sea profeta en su tierra...
Es muy gratificante para un emigrante que se reconozca lo que ha hecho. Es un agradecimiento a mi labor de 14 años al frente del Centro Asturiano como presidente, pero también en la vicepresidencia. No hay que olvidar que es una institución con muchos socios. No sólo asturianos, también de otras Autonomías y mexicanos de orígenes españoles.

¿El Centro Asturiano de México es el referente de la colectividad astur?
Para nosotros fue muy importante cuando el propio Príncipe de Asturias, en su visita con motivo del 90 aniversario del centro, nos pidió que siguiéramos trabajando por que éramos la referencia de España y Asturias. Nos dijo que ser asturianos en México era una buena manera de ser españoles.

Durante su etapa como presidente de la entidad acometió numerosas obras como un campo de golf, un hotel, un gimnasio...que se han abierto no sólo para los asturianos. ¿No se corre el riesgo de perder la identidad?
Creo que hay que integrarse en la sociedad de acogida. Eso no quiere decir que se pierdan las raíces. Mantenemos lo asturiano, pero hay que abrirse y agradecer a México la generosidad que tuvo con los españoles. No se pueden poner empalizadas al país de acogida. No se puede negar que la entidad ha servido tradicionalmente a los emigrantes para abrirse un entorno más amplio cuando llegan. No sólo es una oportunidad para conocer a gente con el mismo origen y cultura, también ofrece otro tipo de oportunidades, como encontrar un trabajo.

Pero...¿por qué surge esta apuesta por convertir la entidad en una especie de empresa lúdica?
El presidente Laureano Carus optó por impulsar las infraestructuras deportivas en un momento en el que no existían en otros lugares. Construyó unas magníficas instalaciones, mejor que el del resto de entidades españolas y mexicanas, lo que permitió el despegue del Centro. El futuro pasa por ofrecer algo a la gente del país de acogida.
Además, no podemos olvidar que muchos de los nietos de nuestros emigrantes aunque siguen siendo españoles también son mexicanos. No hay que diferenciarlos ni hacerles sentir diferentes.
Nosotros hemos apostado por el deporte. Muchos de nuestros socios no son de origen astur, pertenecen a otras instituciones, pero acuden a la nuestra para disfrutar de nuestras instalaciones.

Es un poco la apuesta que se pide a las entidades desde España. La búsqueda de una autofinanciación...
Es que la emigración ha cambiado. Al principio, al llegar a América las entidades se preocuparon por garantizar la sanidad. Eso, en México, lo cubría el Sanatorio Español. Los demás centros deben ofrecer otras satisfacciones. Ahora es muy distinto. Las entidades ya no son ese lugar donde nos reuníamos para recordar nuestra tierra, hablar del tiempo, de las vacas.. Hoy queremos otras cosas, aunque luchamos por no perder esa transmisión del conocimiento de Asturias. De hecho, en nuestra entidad todos los años mandamos al Principado a un grupo de 30 ó 40 chicos, para que conozcan su cultura de origen, desde los castros a los cubos de la memoria.

Y estos jóvenes...¿garantizan el relevo generacional?
Como en todas las entidades, hemos comprobado que existe una etapa después de la pubertad en la que los jóvenes quieren independizarse de sus familias. Esto lleva a que dejen el centro y busquen otras opciones de diversión, aunque sin perder el contacto. Pero también vemos que una vez que se casan y tienen hijos regresan a la entidad para transmitir las raíces que les inculcaron. Es una cuestión de edad.

¿Cómo es la situación actual de la emigración asturiana en México?
Es una colonia con mucho peso en el país y una situación económica bastante satisfactoria. Hay de todo, aunque no podemos olvidar que las economías en América viven ciclos de subida y bajada. Hoy, lo que nos encontramos es que tenemos una juventud muy preparada y que puede optar por la nacionalidad española, lo que les ofrece una oportunidad laboral muy importante en la Unión Europea. Son muchos los que están realizando el camino de vuelta, que quieren probar trabajar en Europa y para los que España se ha convertido en una puerta de entrada. algunos han regresado, otros se han ido por un tiempo. Entre la primera generación algunos han vuelto, otros se han quedado. Yo mismo vivo ahora a caballo entre Asturias y México.

Y como emigrante retornado, ¿es difícil el regreso?
No he perdido nunca el contacto con mi tierra. He estado yendo y viniendo, por lo que no he vivido el problema del retorno. Tampoco he venido a buscar empleo o para jubilarme, por lo que no tengo los problemas de muchos retornados. Mi vida está en México. Antes venía por un mes, ahora lo hago por más tiempo, pero mi familia ya no está aquí. En México tengo a mis tres hijos y a los nietos. Los emigrantes hemos echado unas raíces que son prácticamente imposibles de trasplantar.