Viernes, 17 de enero de 2020

TARXETA BENVIDA

La Xunta de Galicia ampliará hasta los cuatro años la Tarxeta Benvida para las familias especialmente vulnerables

La Xunta de Galicia ampliará hasta los cuatro años la Tarxeta Benvida para las familias especialmente vulnerables.
La Xunta de Galicia ampliará hasta los cuatro años la Tarxeta Benvida para las familias especialmente vulnerables.

El Consello de la Xunta de Galicia ha dado luz verde a una inversión de más de 36,2 millones de euros para que las niñas y niños nacidos en 2020 tengan acceso a la Tarxeta Benvida, ayuda directa para contribuir a sufragar los costes que trae consigo la llegada de un nuevo o nueva miembro a la familia. Desde su creación en 2016, la Tarxeta Benvida ya llegó a 53.000 familias y la inversión acumulada en ella supera los 60 millones de euros.

Este año se introducen cuatro novedades importantes que afectan tanto a la cuantía de la ayuda como a su duración. En primer lugar, se incrementa un 25% para las familias que vivan en ayuntamientos de menos de 5000 habitantes, para apoyar los hogares con hijas o hijos en el rural. En segundo lugar, se duplica la cantidad que perciben las familias por su tercer hijo o hija y sucesivos durante lel primer año, de forma que recibirán 2400 euros anuales. Esta cantidad se elevará hasta los 3000 euros en caso de que vivan en un ayuntamiento rural. Y la tercera novedad es que se amplía el plazo de presentación de solicitudes para las gallegas y los gallegos en el exterior que retornen a Galicia, quienes contarán con tres meses desde su regreso para pedir la Tarxeta Benvida, un mes más que hasta ahora. 

La cuarta mejora es que a partir del año que viene la Tarxeta Benvida podrá cobrarse hasta que la niña o niño tenga cuatro años para las familias en situación de especial vulnerabilidad y que hubiesen solicitado una prestación pública de protección social y esta esté en fase de tramitación. Se trata de que no queden desprotegidas mientras no estén cobrando esta ayuda. Esta nueva posibilidad responde a una propuesta que hicieron las entidades sociales durante el período de exposición pública de la Ley de impulso demográfico y que se decidió tomar en consideración. 

Pedirla desde el embarazo 
Estas novedades se suman a las implantadas en 2018, cuando la Tarxeta Benvida se extendió hasta el tercer año de vida de la niña o niño para aquellas familias con una renta anual igual o inferior a 22.000 euros. En 2019 se habilitó la posibilidad de solicitarla ya durante el embarazo, para que no hiciera falta esperar hasta el nacimiento para comenzar los trámites. De este modo, el plazo medio de espera para las familias que escogen esta opción pasó de dos meses y medio a un mes.

La Tarxeta Benvida es una de las medidas implantadas por la Xunta para que todos los hogares gallegos tengan más facilidades que nunca, tanto en ayudas económicas como en materia de conciliación. Para acceder a esta ayuda durante el primer año la renta anual familiar deberá ser inferior a los 45.000 euros o menor de 13.000 euros per cápita. 

Esta prestación está destinada a atender los gastos que supone ampliar la familia, como la compra de alimentos infantiles, pañales, ropa, cunas y productos de higiene o farmacéuticos. Puede emplearse en establecimientos de puericultura o especializados en artículos y productos para la infancia, así como en las farmacias, parafarmacias, supermercados, tiendas de alimentación y, desde este año, también en las ópticas. 

Más facilidades para conciliar 
En elo que respecta a las medidas de conciliación dirigidas a crear un entorno amistoso a las familias, Galicia cuenta hoy con más de 25.000 plazas de escuela infantil sostenidas con fondos públicos, el doble que hace una década. Y, a partir del año que viene, todas las escuelas infantiles serán gratuitas para las y los segundos hijos y sucesivos, una medida pionera en España. 

Asimismo, la Xunta dispone de líneas de ayudas para la apertura de escuelas infantiles en los polígonos industriales, cofradías y cooperativas agrarias; del Bono concilia, prestación para ayudar a pagar la escuela infantil a aquellas familias que no pudieran acceder a una plaza pública; y del Bono coidado, para contribuir en el coste que supone la contratación puntual de una o de un cuidador o de una ludoteca.