Sábado, 14 de diciembre de 2019

OURENSANOS POR EL MUNDO

Venezuela: "Hubo emigrantes de la provincia que se vieron obligados a cerrar sus negocios"

Lupe Carreiro
Lupe Carreiro

¿Cuál es su situación familiar actual?

Mi esposo está trabajando en Caracas y yo también estoy empleada allí en una empresa de contabilidad. Mi madre, que ahora tiene 88 años, también residió con nosotros en Venezuela pero se vino para Boborás hace 15 años, mucho antes de que la crisis económica apareciera.

¿Resulta difícil vivir en Venezuela?

Hasta hace dos años, coincidiendo con mi marcha de allá, la situación era aún sostenible, pero ahora llegó a un punto que se ha hecho insoportable. Yo tendría que regresar junto a mi esposo, pero se me hace muy difícil volver.

¿Cuáles son las principales carencias?

La más importante es la falta de valor del dinero, la devaluación del bolívar, y ello repercute en todos los sectores económicos del país, sobre todo en la restauración y en el comercio. En Caracas había emigrantes de la provincia, concretamente de la zona de Celanova, que se vieron obligados a cerrar sus negocios por la falta de clientes. Es una cadena de consumo que se rompe y no parece tener arreglo.

¿Hay también problemas para acceder a productos alimentarios? 

Con el salario medio de allá, que es de 40.000 bolívares de media mensuales (unos 5 euros) no te llega para comer, porque un kilo de carne ya tiene un precio de 28.000 bolívares. Además, en muchos establecimientos ya sólo aceptan dólares americanos.

¿Funcionan los servicios públicos?

No, porque la falta de dinero incluso llega a los responsables de la gestión política. Es habitual ver autobuses nuevos aparcados en una gran plaza sin poder circular por falta de piezas para repararlos. Y si vas a un hospital tienes que llevar tú las medicinas e incluso el material quirúrgico.