miércoles, 01 de diciembre de 2021

Venezolanos en Ourense: "Aquí recibimos ayuda sin pedirla, sentimos un abrazo"

"Vemos como el éxodo de gallegos a Venezuela se repite ahora pero al revés"

B. Iglesias / P. Casteleiro

Se celebró la feria de la Chinita en Ourense y centenares de venezolanos acudieron a festejar su inicio de la Navidad.

Entre ellos estaban Carlos y Carolina, una pareja que  llegó a la ciudad en mayo de este 2021. La madre de él había emigrado antes y vive sola, principal motivo por el que se desplazó de la pareja y sus dos hijos. Antes de venir a España, pasaron años viviendo en Ciudad de México pero “con el favor de Dios ya nos vamos a quedar aquí, para que nuestros hijos puedan comenzar su vida”. 

Para Carolina llegar a Ourense continúa siendo un proceso: “Aún no me habitué, continúo intentando adaptarme. La primera diferencia con la que te encuentras al llegar ya es el idioma, la forma de hablar diferente”, explica. 

Desde que llegaron, es la primera vez que asisten a una actividad en la que participan más miembros de su comunidad “y nos sorprendió lo grande que es”. Ambos reflexionan como ocurre el mismo fenómeno en ambos lados del charco: “Donde vivíamos había una gran comunidad de gallegos, siempre hubo mucho contacto entre Galicia y Venezuela, el éxodo que hubo hace décadas se repite ahora pero al revés”, señala Carolina. 

“Estando aquí uno empieza a entender, las similitudes entre las culturas y como varían los movimientos migratorios”, indica Carlos.

"Me traje a mi madre de Venezuela porque allí no hay  medicinas, habría muerto"

Israel García también llegó recientemente en familia a la ciudad. Habían vivido anteriormente en Barcelona pero la crisis derivada de la pandemia no les permitió continuar su negocio de impresión y tuvieron que cerrar. “Vinimos aquí mis dos hijas, mi esposa y mi madre porque nos parecía el sitio más bonito de España, en el que las niñas podrían crecer en calma y no con la hostilidad de Barcelona”, explica. 

Israel García web

“Estamos muy contentos en la comunidad gallega porque estar con ellos es como estar en casa”, indica García. “Nosotros vivíamos en una zona de Caracas llamada La Candelaria, un barrio mayoritariamente ocupado por gallegos y canarios”, afirma, “por lo que caminar por la calle aquí es como hacerlo en mi barrio”.

Mirando hacia la multitud que disfruta de la Chinita, señala la “gran familia” que conforma la comunidad de los venezolanos en Ourense. “Aquí recibimos ayuda sin pedirla, sentimos un abrazo”, explica. 

Su marcha del país se produjo ante una situación de asfixia: “Cuando murió Chávez el país empezó a caer en picado y decidí venirme sin billete de regreso. A los dos años me traje a mi madre porque en Venezuela se habría muerto, no hay medicinas para su enfermedad”, relata García. “Era más complicado hacerle llegar medicinas que traerla a España”, lamenta.

"En la Fiscalía de Caracas me insinuaron que me tenía que corromper"

José Vejar es otro de los venezolanos recién aterrizados en la ciudad. Ayer disfrutaba de la Chinita junto a unos amigos que llevan un par de años más en la provincia. Había estado ocho años atrás aquí, cuando su hermana se mudó a la ciudad. Sin embargo, antes de pasar a vivir al otro lado del charco, eligió pasar unos años en Chile, “pero me tuve que ir de allí porque la cosa  se está poniendo muy ruda con los extranjeros, especialmente después del covid”, indica. 

Su motivo para irse desde Venezuela al país vecino fue la corrupción. “Soy abogado y trabajaba en la Fiscalía de Caracas. Tenía un cargo alto en la dirección del departamento de Derechos Humanos y comencé a recibir amenzas de algunos funcionarios del Estado. Básicamente me dieron a entender que, si no me corrompía no iba a llegar a poder prosperar en mi carrera”, relata Vejar. 

Vino a Ourense porque fue el destino que previamente había elegido su hermana, “aquí además de que la gente fue muy buena conmigo, puedo estar rodeado de verde y de naturaleza y la comunidad venezolana está muy unida”.