viernes, 07 de agosto de 2020

El rey Felipe VI llama a la solidaridad ante la crisis en una jornada del Día Galicia atípica

En una jornada del Día de Galicia totalmente atípica, sin apenas gente en las calles de la capital de Santiago a diferencia de la muchedumbre de otros años, el rey ha apelado a la "solidaridad" para hacer frente a la "encrucijada" que la pandemia de la covid-19 ha abocado al país, que requieren actuar desde "una unidad profunda en los valores compartidos" entre las personas y territorios de España.

Felipe VI, junto a la reina Letizia, ha presidido este sábado la tradicional ofrenda al apóstol Santiago en la iglesia de San Martiño Pinario, en su visita a la capital gallega dentro de su gira por las comunidades autónomas para expresar su apoyo ante el escenario de incertidumbre que ha dejado la crisis sanitaria.

"La gesta jacobea nos enseña que son las ideas de fraternidad y unidad las que mejor germinan en el espíritu de los pueblos, moviéndolos hacia grandes logros", ha sostenido el jefe del Estado.

"Debemos afrontar las consecuencias sociales y económicas de la pandemia, que requieren una unidad profunda en torno a nuestros valores compartidos y un compromiso firme con la búsqueda del bien común", ha completado el monarca, tras recordar que ya en el pasado España se enfrentó a "encrucijadas".

A juicio de don Felipe, la última prueba de solidaridad se dio durante el estado de alarma, cuando España "actuó al unísono", y los ciudadanos, "geográficamente distantes, se sintieron unidos en una causa común, en una lucha compartida".

Ante este escenario de incertidumbre, Felipe VI ha subrayado que "nada mejor que evocar al Apóstol", dado que su memoria consiguió que "una tierra considerada el fin del mundo se convirtiera en el principio de la unidad de España y de Europa".

Tras la misa solemne en la iglesia de San Martiño Pinario los reyes se han dirigido al Pazo de Raxoi, sede del ayuntamiento, acompañados por el presidente de la Xunta de Galicia en funciones, Alberto Núñez Feijóo; la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, entre otros.

La imagen insólita ha sido la de la Plaza del Obradoiro, vacía de público un 25 de julio después de que las Fuerzas de Seguridad la hayan acordonado para impedir la presencia de los ciudadanos y de los medios de comunicación.

Durante la mañana de este sábado, el BNG y el PSdeG-PSOE han celebrado como cada año sus tradicionales actos de cada 25 de julio, en esta ocasión también condicionados por las medidas sanitarias impuestas a raíz de la pandemia.

En el caso de la formación nacionalista, su portavoz nacional, Ana Pontón, afirmado que la formación nacionalista está “más viva que nunca” y es “la alternativa para construir una Galicia con futuro”.

Es lo que ha manifestado en la manifestación que cada Día da Patria organiza el BNG en la Praza da Quintana, en la que ha apuntado que “la fe y la ilusión mueven montañas” y “no hay pandemia que impida compartir el caudal de emoción, ilusión y amor por el BNG y por Galicia”.

“Habrá quien esté interesado en poner palos en las ruedas del BNG, pero este caudal de entusiasmo no hay quien lo pare después de unas elecciones en las que los gallegos nos dieron un apoyo impresionante”, ha apuntado Pontón, en referencia a un 12J en el que la formación nacionalista triplicó su representación en el Parlamento de Galicia y pasó a liderar la oposición.

“Hoy estoy contenta, como estamos todos los que formamos parte de esta organización, por la capacidad que demostramos de rectificar el rumbo, adoptar nuevas tácticas y nuevas políticas”, ha dicho Pontón, quien se ha declarado “orgullosa” de ser “una militante más” y formar parte de un BNG “ágil, solvente, riguroso, con capacidad de anticipación y respuesta que nunca ha perdido sus señas de identidad”.

Por su parte, el secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, ha reivindicado este sábado el perfil galleguista de su partido y ha remarcado que debe servir como base para construir una nueva en la que relanzar la organización trabajando por “una Galicia mejor”.

Tras la tradicional ofrenda floral a Castelao en la villa coruñesa de Rianxo con motivo de la celebración del Día de Galicia, Caballero ha ofrecido un discurso en el que ha subrayado el compromiso identitario de los socialistas gallegos desde su formación y ha asegurado que socialismo y galleguismo son “la cara y la cruz de una misma moneda”.

Caballero ha indicado que las elecciones de hace dos semanas “plasmaron la voluntad de los gallegos” al otorgar una mayoría absoluta, la cuarta consecutiva, al PPdeG, mientras que también reflejaron una abstención “histórica”. En este panorama, ha prometido que el PSdeG “va a estar a la altura de las circunstancias” y trabajar por la reconstrucción tras el coronavirus, aunque sin resignarse a una Galicia que sea “cada vez más pequeña” y mengüe por la inacción de su gobierno.

De esta forma, ha tendido la mano a colaborar en “momentos de enormes retos y de enormes dificultades” para no decepcionar a las más de 250.000 personas que votaron por ellos el pasado 12 de julio y que comparten el reto fijado por el partido de “ganar un futuro mejor”.