jueves, 11 de agosto de 2022

El PSOE de Galicia cumple con su labor informativa hacia el colectivo de retornados

<p> Luis Gulín durante su encuentro con los retornados. </p>
Foto de Archivo. Luis Gulín, secretario de Migraciones del PSdeG-PSOE de Ourense, durante su encuentro con emigrantes retornados

Finaliza el periodo de declaración de la renta que para el área de migraciones del PSdG-PSOE de Ourense significó desde el mes de marzo un trabajo de campo presencial a lo largo y ancho de la provincia y de orientación e información hacia el colectivo de emigrantes retornados.

También se atendieron consultas y peticiones del resto de Galicia y de otras comunidades autónomas, principalmente del sur peninsular, incluso de personas preocupadas en Francia, Alemania y Suiza. Una vez más constatamos que una buena información, documentada y contrastada, es la mejor arma contra bulos, datos erróneos, y, como no, charlatanes de feria. 

El colectivo de retornados de Alemania ha sido el que más trabajo ha suscitado durante estos meses. Uno que sigue residiendo allí en el país germano, y cobra a mayores una pensión de jubilación española de 380 euros, todo aireado y en plan colérico, nos comunica que solo le ingresan en su cuenta bancaria alemana 336 euros, y quien le está robando. Explicándole que todas las pensiones extranjeras que se ingresen en Alemania están sujetas a la aportación lo que allí se llama Krankenkasse(seguro médico y seguro de dependencia) y enviándole la prueba documental de la legislación social en alemán, ya calma mucho el ambiente.  Incluso se le advierte, que desde el año 2019, los emigrantes residentes fiscales en Alemania están obligados a informar a la Hacienda de allí sobre la existencia de sus cuentas bancarias en España, un 720 a la Deutschland. A las pocas semanas me vuelve a contactar confesando que recientemente le llegó una carta del Finanzamt(Agencia Tributaria) pidiendo explicaciones sobre sus cuentas bancarias en Galicia. 

Un caso peculiar es reacción de la AEAT de Alicante en una cita presencial de una contribuyente para hacer su declaración de la renta española. Le comenta al funcionario de turno que desde el 2021 cobra una viudedad alemana sujeta al famoso impuesto del 5 por ciento, pero que todavía no tuvo ningún requerimiento desde Alemania de la cantidad a pagar. Pues para la sorpresa de ella (y para la mía) el diligente funcionario calcula el 5 por ciento matemáticamente y lo incluye en la casilla de doble imposición internacional. Si luego en las semanas posteriores Hacienda española comprueba con un cruce de datos con los colegas alemanes que a esa señora el llamado Finanzamt Neubrandenburgno le envío todavía un requerimiento del año fiscal 2021 y por lo tanto que todavía no ha abonado ese impuesto. ¿Quién es el culpable del error? Y si la cantidad que finalmente pueda reclamar Alemania es inferior a la incluida por el funcionario ¿Procede una rectificación por error de la AEAT?

Desde el año 2019 el PSdG-PSOE ha sido pionero en Galicia de informar al colectivo de retornados de Alemania sobre la posibilidad de obtener gratuitamente por parte de la Hacienda alemana un certificado en español de los impuestos abonados allí, siendo absolutamente innecesario gastar dinero en traductores jurados. Repito desde el año 2019, sorprendiéndome recientes iniciativas parlamentarias denunciando supuestos gastos costosos de traducciones juradas. También se avisó por parte de los socialistas de Galicia de la obligatoriedad de enviar de oficio desde el año 2019 a Alemania una fe de vida entre los meses de enero y febrero de cada año a los organismos y entidades que abonan la pensión complementaria de la empresa (Betriebs o Firmenrente). Otras de las labores informativas por parte de los socialistas de Galicia ha sido como optar al pago a plazos anticipadamente del famoso 5 por ciento a Alemania siempre si la cantidad total a abonar es superior a 400 euros anuales y también se aclararon los casos de quienes están exentos de tributar por ese impuesto en Alemania y como solicitar la liberación, o si ya han tributado indebidamente, como recuperar ese dinero. 

Lo que más trabajo ha costado en convencer a los retornados en general es como aplicar la sentencia del TEAC del año 2021 que, por fin, reconoce, que los que cobran exclusivamente pensión extranjera y ninguna española, lo que se queda anualmente el organismo pagador extranjero de la pensión para tener asistencia sanitaria en España, son gastos deducibles en la declaración de la renta. Esta circunstancia favorable si se tuvo en cuenta este año y el anterior, pero muy pocos han hecho la rectificación de la declaración de la renta de los años 2017 a 2019, instando a la Agencia Tributaria reconocer esos gastos en su momento no declarados y corregir la cuota a pagar y devolver lo que proceda. Una gran parte de los miles de retornados afectados tienen gastos deducibles de entre 800 a 3000 euros anuales, pero inexplicablemente muy pocos reclaman la devolución correspondiente a Hacienda. 

Por desgracia el tema de las pensiones extranjeras de invalidez y de incapacidad sigue creando confusiones y creencias falsas de no estar supuestamente sujetas a tributación en España. De momento la cruda realidad es que, en base a la sentencia del Tribunal Supremo del año 2018, el que quiera reconocer la equivalencia con las pensiones españoles de similar categoría, tiene que traer toda la documentación extranjera traducida y enviarla al INSS o presentarla en Hacienda para que la remita a la Seguridad Social, esperando la resolución correspondiente. Al mismo tiempo debe solicitar ante los servicios sociales de la Comunidad Autónoma correspondiente la valoración de discapacidad a efectos tributariosaportando la documentación extranjera traducida.

Hay iniciativas a nivel de parlamento europeo de conseguir una especie de tarjeta de discapacidad comunitaria que tenga validez en cualquier país de la Unión Europea con los mismos beneficios fiscales nacionales donde se encuentre el portador de esa tarjeta. En poner de acuerdo a los 27 países miembros no es tarea fácil, dado que los recelos nacionales suelen ser predominantes, en especial en los países del centro y norte de Europa. Por lo tanto no es un problema exclusivamente español sino más bien de reconocimiento europeo.