miércoles, 12 de agosto de 2020

La crisis covid, enésima traba para los votantes gallegos desde el exterior

Recuento voto emigrante en la audiencia provincial. Foto Martiño Pinal
Recuento voto emigrante en la audiencia provincial. Foto Martiño Pinal

nnn La crisis global del coronavirus ha supuesto la enésima traba para los votantes ourensanos residentes en el extranjero. Si la tendencia era a la baja durante los últimos procesos electorales, el del 12-J se lleva la palma. De los 101.400 electores llamados a las urnas, tan solo 2.945 personas solicitaron participar en los comicios al Parlamento Gallego, un 2,9%. Con respecto a las elecciones generales del pasado mes de noviembre, cuando votaron 3.047 personas, se produjo un descenso del 3,35% de la participación. Pero ni siquiera todos pudieron hacer efectivo su voto, sobre todo, entre aquellos residentes en América. 

La restricción de vuelos internacionales y la consecuente afectación a las empresas de mensajería dejó a muchos ourensanos en la estacada. El caso más llamativo es el de Venezuela, donde ninguno de los 519 solicitantes de voto llegó a recibir el sobre de las papeletas. "Todavía estamos en una situación de confinamiento en todo el país y muchos servicios se están viendo afectados", explican desde el Consulado de España en Caracas (Venezuela). La situación es similar en otros países como Cuba, México, Argentina o Brasil, que acogen, junto con el país venezolano, a la mayoría de ourensanos en el continente americano. En Argentina, donde residen 29.405 oriundos de la provincia, solo 41 votaron, según las actas consulares. En México, de 6.272, lo hicieron apenas una veintena, cifra similar a la de votantes de Brasil, donde se encuentran 10.002 electores de la provincia. 

En el otro extremo de la balanza, en países europeos como Francia, donde la situación sanitaria es similar a la española –con la consecuente reactivación social–, la práctica totalidad de los ourensanos que solicitaron el voto rogado lo pudieron hacer efectivo. Aún así, el porcentaje de participación es todavía bajo, ya que de los 5.309 electores, la participación se mantiene en los 230 (un 4,33% del total).


Críticas


El próximo lunes 20, la Junta Electoral contabilizará el voto emigrante, –el escrutinio se podrá extender hasta el jueves 23–. Aunque la mayoría absoluta del PP no se verá afectada, en la provincia de Pontevedra sí puede suponer un cambio en el reparto de escaños. En Buenos Aires (Argentina), la comunidad gallega pide que se amplíe el plazo para el escrutinio, para así incorporar los votos con entrega tardía. "Democracia supone participación y el derecho a votar ha sido vulnerado, muchos sobres llegaron después de terminarse el plazo", apunta José María Vila Alén, presidente del Centro Galicia de Buenos Aires. 

El vicepresidente en funciones de la Xunta, Alfonso Rueda, pide responsabilidades a la empresa pública Correos y al Ministerio de Asuntos Exteriores: "Que fagan todo o necesario para que os votos emitidos poidan estar o luns para o reconto: non poden andar por aí perdidos". Rueda asegura que ya se alertó de esta situación la pasada semana, "a medida que iamos tendo noticias do que sucedía no exterior".


La odisea: “mi voto está todavía en Uruguay"


Borja Sanjuán, ourensano residente en Uruguay, votó hace días, pero no está seguro que su papeleta llegue en tiempo a la provincia. "Pedí el voto, me llegó la documentación, la envié por correo certificado y ni siquiera ha salido de Uruguay. Yo estoy registrado como residente temporal, por lo que mi sobre iba dirigido a la mesa", explica Sanjuán, que asegura que el procedimiento funcionó mejor en los cuatro procesos electorales que ya ha vivido en el país latinoamericano. "Me advirtieron de que podía haber problemas en los envíos por falta de vuelos, y lo tuve en cuenta para enviar todo en cuanto pudiese, pero nada", añade. El ourensano asegura que para aquellos que han tenido que rogar el voto, la dificultad fue incluso mayor: "Hubo gente que ni recibió las papeletas de los partidos. No parece propio de una democracia avanzada todas las dificultades que tenemos los que estamos fuera para ejercer nuestro derecho". Desde Argentina, José María Vila Alén, presidente del Centro Galicia de Buenos Aires, pone el acento en la "gravedad" de impedir el voto: "Es un derecho político y el Estado es quien debe implementar un mecanismo sencillo que permita ejercerlo". También remarca la importancia de participar en las elecciones: "Supone también un vínculo emocional, cuando votas te sientes parte, si no se convierte en algo más lejano. En vez de ser protagonista, eres un observador". Noa Presas, diputada electa del BNG en el Parlamento, lamenta la "falta de previsión": "Deberíanse ter habilitado os mecanismos necesarios para exercer o voto".