jueves, 26 de noviembre de 2020

Los ayuntamientos ourensanos echan de menos este año a los retornados del extranjero

Un grupo de veraneantes disfrutan de un aperitivo en un bar de Cualedro
Un grupo de veraneantes disfrutan de un aperitivo en un bar de Cualedro

La temporada estival de la provincia está caracterizada este año, marcado por la era poscovid, por una clara disminución de la población emigrante con raíces ourensanas que, residente en el extranjero, vuelve a su aldea o villa natal en verano. Algo que contrasta con los que han emigrado a otros puntos de España, que este año parecen haber regresado de forma masiva para poder disfrutar de la "tranquilidad" del interior gallego estas vacaciones.

Así lo constatan en Celanova, en cuyas calles se escuchan estos días voces con acento madrileño, catalán o vasco. "Se que hai afluencia, moita xente de fóra, nacional, e repartida polos pobos", comenta el alcalde de Celanova, Antonio Puga. Se echa de menos, sin embargo, a los estadounidenses. Los problemas para viajar de los emigrantes en el país americano es patente en la villa, donde estos días se hubiera multiplicado el censo de habla inglesa.

Los veraneantes nacionales también se han decantado por Ramirás, especialmente los llegados de Aragón, Castilla y León y también de Andalucía, además de Cataluña y País Vasco. "Echamos de menos a los americanos. No se les ve. Es gente que pasaba el invierno en Estados Unidos con los hijos, pero que en verano siempre estaba aquí y no están viniendo por el coronavirus", reconocía la alcaldesa, Isabel Gil.

Población multiplicada

Allariz es otra de las villas que multiplica población en verano. El teniente de alcalde, Bernardo Varela, confesaba hacer "malabares" para atender como es debido los servicios básicos, como la recogida de basura o el agua.

Avión, que incluso cuenta con una fiesta en torno a su población emigrada a México, reconocía sin embargo, por boca de su alcalde, Antonio Montero, que este año ha reunido "a mucha menos gente que en veranos pasados". Eso sí, los que llegaron lo hicieron antes y "polo que comentan no pobo teñen intención de quedar bastante máis tempo", señala el regidor.

En esa misma línea se mueve otro de los concellos ligados con México, Beariz. "Hai unha disminución moi obvia e lóxica no concello de visitantes polo medo o covid", señala Manuel Prado, alcalde de la localidad. Por su parte, Manuel Cerdeira, alcalde de O Irixo, reconoce que "disminuiu moitisimo o regreso da xente cara as nosas parroquias, nada en comparación a outros anos. Nós temos moita emigración da zona de Suíza e viñeron menos e marchan antes porque coa lexislación que puxeron, ó chegar de España teñen que facer un confinamento de 10 días", explica Cerdeira.

Evitar masificaciones

El alcalde de Carballiño, Francisco Fumega, apunta que "case toda a xente que volveu estaba noutras zonas de Galicia e ven pasar aquí o verán por evitar turismo máis nacional ou internacional por medo aos riscos da pandemia, de feito nós temos o camping cheo pero non como outros anos, as procedencias son case todas galegas".

La presencia de emigrantes retornados a Xinzo y procedentes de fuera del país es más tímida que otros años, aunque la regidora local, Elvira Lama, asegura que sí se observa un incremento considerable de limianos que viven en otras comunidades autónomas y que han decidido disfrutar en la villa el periodo estival. Los visitantes suelen proceder, principalmente, de lugares como el País Vasco, Cataluña o Extremadura. "Se nota su presencia en el trasiego de coches y en el movimiento que hay en el comercio y en la hostelería", aseguró Elvira Lama, que aseguró tener constancia del interés de rehabilitar viviendas en la villa antelana por parte de algunos de estos visitantes estivales para pasar largas temporadas. 

En Verín, por otro lado, también se observa menor presencia de visitantes en comparación a otros años, y dentro de la comarca de Monterrei, en Cualedro, la tónica es similar con mayor presencia de nacionales y menor de fuera de las fronteras. Además, el regidor local, Luciano Rivero, aseguró que la presencia de gente de fuera varía mucho según la parroquia: "En A Xironda, por ejemplo, están a rebosar de visitantes. En general, y por lo que me comentan los vecinos, hay más gente que otros años".

Ramón Alonso, alcalde de Entrimo, constata un incremento de la población este verano: "A los que ya venía se han unido otros que hace tiempo no venían, y todos vienen acompañados de amigos o con familiares", subraya. También en cartell, el alcalde, Jaime Sopusa, no duda en señalar que "hay más gente que nunca, hasta el punto que este año, por primera vez, tuvo que preguntar quien era alguna persona.

En el oriente provincial, el alcalde de A Veiga, Juan Anta, no duda en afirmar que recibió "tantos visitantes ou máis que outros anos; cada vez ven máis xente ás praias, a Trevinca  ou ás lagoas". Patricia Domínguez, alcaldesa de Trives, coincide en que "vinieron muchísimos más visitantes que otros años. Gente que no veíamos desde hace tiempo, vino este año". Ambos regidores subrayan, sin embargo, que "no salen mucho, en el día a día no notas a toda esta gente", afirma Domínguez Barja.