sábado, 02 de marzo de 2024

Quilapayún, “la reliquia” de la música chilena regresa después de una década a España

Quilapayún
Quilapayún

Ailén Desireé Montes y Ana Báez - Agencia EFE

La banda Quilapayún, "reliquia” de la música chilena, regresa a España después de una década con un concierto en el Café Berlín de Madrid que comenzará, como es habitual, con un canción a Víctor Jara, asesinado en 1973 durante la dictadura de Augusto Pinochet.

"La primera canción de nuestros conciertos siempre será una de Víctor", explica en una entrevista telefónica con EFE Eduardo Carrasco, director de Quilapayún, quien sentencia que aunque la dictadura "logró callar a su persona, sus canciones han sobrevivido a la muerte".

Carrasco tiene 83 años y su música, enmarcada en el movimiento de la Nueva Canción Chilena (NCC) nacida en los años 60, llegó a los oídos de quienes ya no están pero que marcaron la historia del socialismo del país sudamericano, como el expresidente de Chile Salvador Allende, el poeta Pablo Neruda y el propio Jara.

"En nuestros espectáculos siempre cantamos muchas canciones de él (Jara). Para nosotros es un deber seguir dándole vida a esas canciones, a ese pedazo de corazón, de alma, que nos dejó”, confiesa emocionado.

“Plegaria a un labrador” es la canción con la que generalmente inauguran sus conciertos, una pieza del cantautor chileno que invita a los campesinos a luchar por una sociedad “de justicia e igualdad”, recordando la prosa del Padrenuestro.

La música "es muy difícil dejarla"

Con casi 60 años de carrera musical, Carrasco revela que su vocación “es muy bella" y por eso “es tan difícil dejarla”.

Cuenta que después de tantos años la belleza permanece, pues la emoción, la esperanza e incluso la revolución sigue ocurriendo con cada interpretación en directo con el público.

“Es una especie de comunión, un espíritu de hermandad, de solidaridad colectiva. Estamos uniendo al pueblo con nuestras canciones en ese mismo momento en que las cantamos. Es una promesa que se cumple”, dice el músico con respecto a sus conciertos.

"Quilapayún es una reliquia"

"Cuando aparecemos en el escenario se produce inmediatamente una electricidad, un reconocimiento, la gente aplaude y empieza la fiesta”, relata Eduardo Carrasco al mencionar que eso mismo le pasó al grupo en el Teatro del “Châtelet” de París, lugar en el que tocaron antes de llegar a España.

“¿Sabes qué?”, reflexiona y responde sin reparo: “Quilapayún es una reliquia, porque somos algo del pasado, pero cuando la gente nos escucha nos da un valor extraordinario”.

Sobre lo que la banda representa hoy, Carrasco declara que “están viviendo un momento de reconocimiento” al que también se suma lo nuevo, porque considera que son una “reliquia que no solamente está anclada al ayer”.

“Nosotros venimos del pasado y asumimos con entereza nuestra herencia”, comenta, pero insiste en que “cada generación tiene sus propios motivos”.

Para el compositor chileno, “la historia modifica los motivos” y es la creatividad del artista “lo que toma esos motivos y los transforma en música”.