Lunes, 21 de octubre de 2019

PRÓXIMO CONSEJO GENERAL DE CIUDADANÍA ESPAÑOLA EN EL EXTERIOR

Maletas preparadas para el "inexistente"pleno del CGCEE en Septiembre

David Casarejos es consejero por Reino Unido en el CGCEE y  presidente del CRE en el norte del Reino Unido.
David Casarejos es consejero por Reino Unido en el CGCEE y presidente del CRE en el norte del Reino Unido.

La falta de información sobre la reunión del pleno del CGCEE en este 2109, es preocupante. Poco sabe la Comisión Permanente, y menos los consejeros rasos.

Ya tras el retraso del pleno del CGCEE en el verano, y los planes para llegar en septiembre a esta ansiada reunión, en la que tenemos mucha tela que cortar, ahora se nos dice, o mejor aún solo intuimos, ya que de hecho NO SE HA DICHO NADA que el pleno se hará en pleno invierno.

Esto es medio año después de lo previsto, y en las fechas que tradicionalmente se celebra, y nueve meses después de que algunas de las comisiones nos reuniéramos.

El Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior, viene a ser ese consejo al que se le impone fechas, con el que no se consulta, a pesar de ser consultivo, y a cuyos consejeros nos tratan como turistas del Imserso a los que se le mete en autobuses prontito por la mañana a ver “cosas interesantes” que deciden los que mandan. Quizás de hecho los turistas del Imserso tengan más capacidad de decisión.

Lo cierto es que a diferencia de los turistas del Imserso, que se han ganado ya una jubilación y un retiro con el sudor de su frente (si han tenido la suerte inmensa en nuestro país de llegar al mínimo de años trabajados), la mayoría de consejeros (que somos voluntarios), tenemos un trabajo en nuestros países de acogida, y son ámbitos profesionales, que necesitan de meses de planificación y profesionalidad para cuadrar agendas.

Mi agenda, como la de muchos consejeros, tenía un hueco en julio, que luego paso a septiembre, y ahora lo moveré a diciembre.

Y así, nos adaptaremos a lo que nos digan, porque oigan señores políticos, nosotros estaremos en Madrid cuando nos lo impongan. Nosotros no buscaremos excusas de viajes al Congo Belga, periodos electorales, incendios, agenda apretada, y otras excusas peregrinas para evitar esta reunión…porque ilusos de nosotros, iremos a Madrid a pedir nuevas aulas ALCE, a que cambien la ley de Nacionalidad de una vez por todas (incluyendo todos los casos que la Senadora Sara Vilas ha vuelto a presentar la semana pasada), o a que nos den confirmación de la derogación de la ley del voto rogado.

Iremos a trabajar, o mejor aún a mostrar el trabajo que hemos llevado a cabo, y a presentar propuestas estudiadas para que los parlamentarios discutan, si les apetece, y luego nos den migajas. En otros casos trataran de tergiversar lo que decimos para llevarlo  a su campo y en el peor de los casos como en ley de Nacionalidad, no nos oigan, quieran reescribirlo, y cuando pedimos desde la  Comisión de Derechos Civiles y Participación una reunión extraordinaria para asegurarnos que la ley de nacionalidad que discutimos refleja la necesidad de  los  emigrantes y no la del  gobierno de turno, nos den largas. Y así llevamos casi tres meses esperando a que nos den una fecha para una reunión telemática y aclarar nuestra propuesta.

Tres largos meses sin palabra, porque ya saben ustedes, los Secretarios de Estado, tienen una agenda ocupada.

En tres meses, para nuestro alto funcionariado es imposible cuadrar eventos y reuniones, pero eso sí, en cualquier momento los consejeros recibiremos un email pidiéndonos confirmar disponibilidad para una reunión que supone 3 días mínimo de la semana laboral particular de cada consejero, para ir a Madrid. Tres días, más el viaje desde en ocasiones las antípodas.

Y no, no se preocupen este tiempo se lo damos gustosamente para representar a nuestros compañeros emigrantes…que bonito seria si este esfuerzo que hacemos se viera recompensado con la presencia de los mandan de verdad, o de los segundos de a bordo…oigan, o que los que vengan, nos traten como a un órgano consultivo de verdad y no como a un autocar de jubilados del Imserso a los que llevan de excursión a ver los Madriles.