lunes, 23 de noviembre de 2020

ENTREVISTA

Antonio Magraner : "Un joven puede crear una empresa en EE.UU. en veinte minutos, con solo una tarjeta de crédito y 120 euros"

Antonio Magraner es vicepresidente de la  Confederación Española de Jóvenes Empresarios y secretario general de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios.
Antonio Magraner es vicepresidente de la Confederación Española de Jóvenes Empresarios y secretario general de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios.

Antonio Magraner es un joven español que lleva la cultura empresarial impresa en su ADN. Vicepresidente de la CEAJE y secretario general de la FIJE, a sus 35 años cree firmemente en la globalización sostenible, y en que ambos procesos, juntos y por separado son perfectamente compatibles. Durante cinco días este empresario alicantino que trabaja a caballo entre España, Estados Unidos y América Latina, que cree en los proyectos basados en las personas y que reivindica la figura del empresario por encima de la emprendedor, participó en Santander en quinta edición del Global Youth Leader Ship.

Hábleme de usted…

Nací en Benidorm, hice derecho en Madrid y más tarde hice un postgrado en mercados bursátiles y financieros en Londres. Volví a Madrid y me incorporé a la empresa familiar, una compañía patrimonial presente en varios sectores y con implantación en varios países, como Paraguay, Colombia y Estados Unidos. Cuando acabé el postgrado estábamos en plena crisis en España y me instalé en Miami y desde allí viajaba por Latinoamérica y a España todos los meses.

¿Cuál es su vinculación con el mundo asociativo?

Casualmente por un foro que montamos en la CEOE conocí el movimiento CEAJE (Confederación Española de Jóvenes Empresarios) y al que hoy es su presidente, Fermín Albadalejo y me comentó que tenían intención de abrir alguna delegación fuera de España. En el contexto de crisis en el que estábamos resultaba interesante. Me gustó mucho la idea, ya que creo mucho en los proyectos basados en las personas, congeniamos muy bien y  lanzamos la primera oficina de CEAJE fuera de España, que fue en Miami. Oficina que sirvió como base para resto de organizaciones empresariales y a raíz de eso fui entrando en el organigrama hasta convertirme en vicepresidente, y de ahí di el salto a FIJE ( Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios), de la que soy secretario general.

Asombra saber que de la FIJE forman parte nada menos que 80.000 jóvenes empresarios.

FIJE es un organismo supranacional que nació en el año 2008, y en la que están integradas 17 asociaciones de jóvenes empresarios de Iberoamérica: España, Portugal, Andorra y prácticamente todos los países de América Latina de habla hispana. Somos el mayor órgano de jóvenes empresarios de Iberoamérica y 80.000 somos los que tenemos localizados, pero la cifra es mucho mayor, ya que de forma directa somos unos 150.000 e indirectamente 500.000 personas, porque dado que la edad tope para formar parte de la organización es de 41 años, muchos de ellos la superaran, pero siguen estando en nuestro radar y mantenemos muy buenas relaciones con ellos.

¿Cuál considera que es la influencia de FIJE en los países donde tiene implantación?

Lo que estamos intentando trabajar es en que haya un ecosistema muy similar de oportunidades para la creación de empresas por parte de los jóvenes en todos los países, porque al final la región Iberoamericana es muy amplia y hay unas diferencias muy grandes, tanto salariales como de pobreza, acceso a la información, educación, empoderamiento de la mujer y estamos intentando que todos esos factores se igualen lo máximo. Hacemos una labor de networking, de asesoramiento para jóvenes, de búsqueda de financiación y estamos trabajando también con gobiernos nacionales en la creación de leyes de segunda oportunidad, como ha sido el caso de una de nuestras asociaciones en Argentina, que estuvo negociando con el Gobierno de Macri y el resultado fue muy satisfactorio.

Antonio Magraner 2

Los empresarios se quejan de que abrir una empresa en España es mucho mas difícil que en otros países. ¿Es una leyenda urbana o una realidad?  

Es una realidad y es una de nuestras máximas reivindicaciones. España es el país de Iberoamérica, de hecho está a la cabeza, que más jóvenes tiene en números absolutos, en la que más talento hay, pero sin embargo en el que menos empresas se crean. Según cifras de la OCEDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) para crear una empresas en España tardas dos meses y medio y la media en los países de la OCEDEE no llega a los 10 días. Tenemos unas desventajas brutales en España para crear una empresa, un joven español antes de abrir su propia compañía ya está frustrado. Se ha avanzado en las facilidades para crear una empresa, pero aún así hay que hacer mucho más. En Estados Unidos con una tarjeta de crédito y en 20 minutos un joven podría crear una sociedad por 120 euros, en España es totalmente impensable.

¿Con qué otras dificultades os encontráis los jóvenes empresarios?

La fiscalidad es otro de los problemas a los que nos enfrentamos, España está en tasas impositivas muy altas y mientras que otros países como el vecino Portugal está apoyando mucho a los empresas y bajando los tipos de interés, en el nuestro los estamos subiendo.

¿Por qué cree que se emprende tan poco en España?

Las cifras han aumentado mucho en los últimos años, pero las trabas burocráticas siguen dificultando la creación de empresas. Además de eso en otros países la figura del empresario está mucho mejor vista, en Iberoamérica está muy denostada y ojo que también en parte es por culpa nuestra que hemos aceptado el discurso de que somos emprendedores en vez de empresarios. Y somos empresarios, ya que en el momento que creas una empresa eres emprendedor, pero cuando se estabiliza pasas a ser un empresario. No todos los emprendedores se convierten en empresarios, mientras que todos los empresarios fueron algún día emprendedores.

¿Son malos tiempos para los negocios o usted es de los que ve en las crisis oportunidades?

Yo creo que en las crisis siempre hay oportunidades. Al final, esta va a arrasar a muchas empresas, autónomos, jóvenes empresarios, pero no es una crisis derivada de un problema económico, es una crisis sanitaria que ha provocado un problema económico. En cuanto la crisis sanitaria se solucione, el problema económico se irá solucionando. El problema está en aguantar. De ahí que es importantísimo que no se dejen caer a estar empresas, autónomos, jóvenes empresarios y que el Gobierno tome medidas que favorezcan su supervivencia.

¿Son suficientes las ayudas que están recibiendo las pequeñas empresas y los autónomos?

La verdad es que no. Estoy en la directiva de ATA,  de la Asociación de Trabajadores Autónomos y acabamos de lanzar una barómetro, que prevé que de aquí al 31 de diciembre se van a destruir 400.000 puestos de trabajo ocupados por autónomos, que a su vez tienen trabajadores. Estamos a tiempo de salvar la situación, si empezamos a tomar medidas ya. Lo que pedimos es que a ingresos cero pagos cero.

¿Y cómo ve al empresariado español en relación al de otros países?

Los españoles no nos creemos lo que tenemos, pensamos que somos un desastre, que todo va mal pero cuando salimos de España te miran con muy buenos ojos, envidian nuestra forma de vida, tenemos grandísimas empresas, a nivel tecnológico y de startups, hay un talento brutal y te encuentras españoles por el mundo que están haciendo proyectos impresionantes, altos directivos de grandes multinacionales que son españoles. Hay mucha mejor consideración de nosotros mismos fuera de España que dentro.  

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Ha estado estos días en Santander participando en la quinta edición del Global Youth Leader Ship. ¿Qué destacaría de este encuentro que ha durado cinco días?

Lo que destacaría es que se hayan decidido a hacerlo en este contexto de crisis sanitario, eso ya implica valentía y tesón. El nivel de las ponencias ha sido muy alto y también el de los participantes, incluso han asistido seis ministros del Gobierno, y se han tratado temáticas muy interesantes como mujer o liderazgo.

Uno de los retos que afrontará la comunidad internacional en los próximos años es el de la globalización sostenible. De ello también se habló en Santander ¿Será posible?

Es posible, porque cada vez hay una mayor concienciación por parte de los empresarios de que, además de montar una empresa para ganar dinero, hay que crear impacto en el entorno. Ese es el reto que tenemos, tanto en España como en otros países.

¿Qué espera de este 2020, un año tan duro para la Humanidad?

(risas)… Espero que acabe el 2020 a nivel profesional. No nos podemos olvidar de que somos las generaciones que hemos vivido el momento de mayor estabilidad y paz desde la Segunda Guerra Mundial. Nunca había crecido tanto la población, ni económicamente, ni tampoco a nivel de otros parámetros como la salud. Por tanto, incluso ahora que es un mal momento tenemos que ver las oportunidades, que seguro serán muchas.