sábado, 24 de octubre de 2020

España e Italia deben usar parte de los fondos UE para reactivar su turismo

Una de las playas de Valencia, repleta de turistas.
Una de las playas de Valencia, repleta de turistas.
Las pérdidas millonarias sufridas por el sector del turismo en Italia y España como consecuencia de la pandemia del coronavirus pueden recuperarse en cierta medida si ambos gobiernos diseñan planes de reactivación y usan una parte de las ayudas que recibirán del Fondo de Recuperación europeo.

Así lo cree el presidente de la Agencia Nacional del Turismo de Italia (ENIT), Giorgio Palmucci, que en una entrevista con EFE destaca que la crisis de la COVID-19 "quizá pueda servir para que los políticos tomen conciencia de la importancia del turismo para las economías" de Italia y España.

"Estoy seguro que los diferentes ministerios, no solo el de Turismo, a la hora de diseñar los proyectos que financiarán con el Fondo de Recuperación tendrán bien presente el efecto que pueden tener para la recuperación del turismo", opina.

Italia podrá beneficiarse de más de 200.000 millones de euros y España de 140.000 millones -en créditos y transferencias- del Fondo de Recuperación de la Unión Europea, que está dotado con 750.000 millones.

El turismo representa el 13,2 % del producto interior bruto (PIB) de Italia y el 14,9 % del empleo total, y el 12,3 % del PIB de España y el 12,7 % de su empleo.

Según un estudio de la consultora Simon-Kucher & Partners, España perderá hasta 54,3 millones de turistas internacionales en 2020, que se traducirá en 88.000 millones de euros menos en ingresos, mientras que la ENIT calcula que Italia tendrá 37 millones de turistas internacionales menos que dejarán de gastar 24.600 millones de euros.

"Nosotros calculamos que la crisis de todo el sector tendrá una penalización en el PIB de en torno al 5,5 %, mientras que si miramos solo al peso del turismo propiamente dicho el retroceso será del 2-3 %", explica.

La incidencia, aunque significativa, será menor que la que sufrirán España (3,1 %) o Francia (4,5 %) -según esta agencia-, debido a varios factores, el primero es que Italia abrió sus fronteras al turismo de la Unión Europea el 15 de junio, mientras que España anunció en un principio que lo haría el 1 de julio y lo adelantó finalmente al 26 de junio.

"Hemos tenido una recuperación del turismo procedente de Alemania, Austria y Suiza (que representa para Italia el 30 % del total de su turismo internacional), para las zonas de montaña y lagos", sobre todo el norte de Italia, expone.

Sin embargo, las grandes ciudades dedicadas a la cultura y al arte como Roma, Florencia o Venecia no han tenido la misma suerte y siguen sufriendo "la falta del turismo americano", que representa el 12,5 % para Italia, y del "turismo asiático", los dos "gastan mucho" en sus viajes y generan riqueza a la economía italiana.

Italia también ha podido controlar en cierta medida la curva de contagios y dar la imagen de un "país seguro", a pesar de la situación de emergencia que vive el mundo, sin que sus contagios se disparen al nivel de lo que ocurre en países como España, Francia o Reino Unido.

Además, Italia permitió los desplazamientos nacionales a partir del 1 de junio y aprobó subvenciones de 500 euros a familias con ingresos de hasta 40.000 euros para gastar en alojamientos del país, lo que ha fomentado el turismo nacional y que "un 97 % de los italianos que han cogido vacaciones" se haya "quedado en el país".

El llamado "bono vacaciones" no ha tenido la acogida esperada, pero el Gobierno estudia dar el dinero que no se gaste a hoteles y albergues del país.

Palmucci cree que el Gobierno italiano ha afrontado hasta el momento la emergencia inmediata de la pandemia, pero que ahora debe elaborar planes que reactiven el turismo y "miren al futuro", por ejemplo evitando la promoción del turismo masivo en grandes ciudades y dando a conocer pequeñas localidades que habitualmente no entran en las agendas de los viajeros.

España recuperará los niveles previos a la pandemia del coronavirus a finales de 2021 o principios de 2022, según la Organización Mundial del Turismo; mientras que la ENIT calculó en abril que Italia lo hará en 2023.