Viernes, 17 de enero de 2020

Consuelo Rumí afirma que el cambio climático está agravando la brecha de la desigualdad, especialmente en los desplazamientos forzosos

Consuelo Rumí
Consuelo Rumí

La secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, ha afirmado hoy que “el cambio climático está agravando la brecha de la desigualdad, una injusticia que se advierte especialmente en el caso de los desplazamientos forzosos”.

Consuelo Rumí ha intervenido hoy en la sesión sobre el Cambio Climático y Migraciones de la Cumbre del Clima (COP25) que se está celebrando en Madrid desde el 2 de diciembre y que ha contado con la participación de dos expertos en la materia, como son François Gemenne, director de The Hugo Observatory University of Liège (Belgium) y Dina Ionesco, directora de la División Migración, Medio Ambiente y Cambio Climático de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La responsable del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social ha hecho mención a las estimaciones del Banco Mundial, que aseguran que en los próximos 30 años el cambio climático expulsará de sus hogares a más de 140 millones de personas si no se toman medidas para evitarlo. “Mitigar los efectos del cambio climático es una necesidad ineludible que requiere el compromiso de todos, muy especialmente de los principales emisores de gases”, ha manifestado Consuelo Rumi, quien también ha llamado la atención sobre la necesidad de movilizar recursos, inteligencia y compromiso, desde el convencimiento de que la suma de esfuerzos multiplicará resultados.

Reto con enfoque global

Aunque en el marco jurídico internacional de las migraciones sigue sin estar suficientemente contemplada la situación de quienes se ven forzados a abandonar su casa debido a la degradación ambiental, Consuelo Rumí ha recordado el Acuerdo de París, que vinculó migración y cambio climático, y el Pacto Mundial sobre Migraciones, firmado hace un año en Marrakech, que plantea la urgencia de combatir fenómenos estructurales identificados como causas de desplazamiento forzoso de personas, entre ellos el cambio climático.

“Es un reto de gran alcance que ha de abordarse desde un enfoque global -ha recalcado Rumí-, porque no hay una solución única para frenar el impacto que tiene sobre millones de personas la desertificación, la degradación de las tierras, la sequía o la subida del nivel del mar”. Ese enfoque global ha de plantearse con una participación amplia de los gobiernos nacionales y locales, con entidades de la sociedad civil y con las comunidades afectadas.