sábado, 15 de junio de 2024

El Vaticano pide a los votantes de la UE que no respalden a partidos de extrema derecha

En la imagen el cardenal Michael Czerny. Foto: Vatican News
En la imagen el cardenal Michael Czerny. Foto: Vatican News

En un momento crítico para la política europea y ante la cita electoral del próximo domingo, el portavoz del Vaticano en asuntos de migración y justicia social, el cardenal Michael Czerny, ha instado a los ciudadanos de la Unión Europea a no respaldar a los partidos de extrema derecha en las elecciones al Parlamento Europeo. Czerny apeló a la compasión de los votantes hacia los migrantes y refugiados.

Las encuestas sugieren que los partidos de extrema derecha y conservadores podrían obtener una victoria significativa en las elecciones del 6 al 9 de junio, lo que podría endurecer las políticas de orden público y seguridad fronteriza en la Unión Europea.

El propio papa Francisco ha sido un defensor constante de los derechos de los migrantes durante sus 11 años de pontificado. Francisco ha solicitado repetidamente a los Gobiernos occidentales que adopten un enfoque más humanitario hacia la migración.

"Es crucial entender lo que significa verse obligado a huir por la realidad y la historia. La propaganda o la ideología a menudo presentan a los migrantes como personas que vienen por placer o aventura, lo cual es completamente falso", afirmó Czerny durante una rueda de prensa, en respuesta a una pregunta sobre el posible avance de la extrema derecha en las elecciones europeas, durante la presentación de un mensaje papal para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado de la Iglesia Católica, que se celebrará el 29 de septiembre.

Czerny, hijo de inmigrantes checos en Canadá subrayó la importancia de no deshumanizar a los migrantes. "Debemos reconocer a estas personas como hermanos y hermanas; repetir estas palabras hasta entender su verdadero significado puede cambiar nuestra perspectiva por completo", afirmó y  recordó que muchos europeos tienen antecedentes familiares de inmigración. "Es triste que, después de una o dos generaciones, una familia pueda olvidar sus propias raíces migratorias", concluyó.