lunes, 23 de noviembre de 2020

JUAN VERDE:

Juan Verde: "Si pierde, Trump dirá que le han robado: se convertiría en mártir y podría volver en 2024"

 El consultor político Juan Verde.
El consultor político Juan Verde.

Javier Rey

Consultor político y experto en liderazgo y economía sostenible, combina su vida personal en Ourense –aquí se crían sus hijos, fruto de su relación con Tiziana Domínguez, y vive parte del año, "me siento más ourensano que nadie"– con su carrera en EEUU, donde ya ha trabajado para Obama, los Clinton, Kerry o Al Gore. 

¿Cómo cierran la campaña?

Muy optimistas, por cuatro elementos que hacen que el 2020 no sea el 2016 (Hillary Clinton perdió de forma sorpresiva). Primero, las encuestas son mucho más fiables. Después, Trump ganó hace cuatro años por las mujeres -59% del voto femenino,  ahora está al 50%- y la desmovilización de minorías que ahora hemos recuperado. Tercero: se van a batir récords de participación. Y por último: Trump en 2016 tenía promesas y ahora tiene cuatro años de gobierno, que están envueltos en una tormenta perfecta: crisis sanitaria, económica –por la mala gestión de la sanitaria, con una absoluta falta de liderazgo e insultos a la ciencia– y la tremenda situación social. 

Pero las encuestas señalan que los estados clave se aprietan...

Ahora mismo, de los ocho estados clave, en seis ganaría Biden. No hay garantías, y se puede perder. Pero es menos probable. 

Los márgenes estrechos y el masivo voto por correo aventuran que el recuento puede alargarse. ¿Teme el vacío de poder?

Totalmente. Veo tres escenarios: el a, Trump gana holgado –muy muy poco probable–. El b: Biden gana cómodo. Para eso solo tienen que cumplirse proyecciones. Y el c, que es probable: resultados ajustados, con varios estados con resultados en tela de juicio. Trump lleva seis semanas diciendo que va a haber fraude, algo ridículo. Puede ocurrir un impás, con batallas legales en estados, condados... 

... Y volver al 2000. 

Exacto, y ahí no hubo ganador hasta casi enero (el Supremo dio la victoria a Bush frente Al Gore).

Pero el EEUU de 2020 no es el de hace 20 años... 

Sería tremendo, la polarización del país  hoy no tiene comparación histórica. En  las grandes ciudades los comercios están tapiando cristaleras por posibles disturbios. Indica el peligro de la situación. Eso sí, la la transición será pacífica. Puede tardar un mes o dos, pero las instituciones siguen siendo formidablemente fuertes. Eso no quita inestabilidad...que beneficia a Trump. Si pierde puede seguir diciendo que le robaron y ser un mártir, siendo protagonista cuatro años y podría volver a presentarse para 2024.

¿Cómo ha podido llegar EEUU a esta situación? No toda la responsabilidad es de Trump, que casi parece un síntoma. 

Es un poquito más que un síntoma. Racismo endémico siempre ha habido, pero en los últimos cuatro años se han visto protegidos, con la comodidad de airear esas opiniones extremas ante un presidente que lo ha fomentado. Esa evolución histórica es larga. ¿Sus causas? Una economía en transición: se han perdido muchos trabajos manuales y esa población vio su estilo de vida cuestionado. Y de ahí sale la base republicana que buscaba al portavoz de su cabreo. 

Cuatro años más tarde, Trump retiene a ese electorado. 

Y de forma incondicional. Es una brecha que tiene que ver con la realidad del país. Hay dos Américas: la profunda y la de las costas. La economía del conocimiento ha ido dejando de lado a segmentos de población que no se ven representados. O no lo sentían hasta Trump. 

También puede estar en el debe de los demócratas no haber seducido a esos sectores, ¿no?

No es tanto eso sino el trasfondo de la falta de igualdad. El 1% de la población americana posee el 42% de la riqueza. Por primera vez en la historia de EEUU, una persona trabajando 40 horas semanales con el sueldo mínimo no llega a fin de mes. Eso es lo que está pasando, y lo que está en juego es si va a seguir existiendo el sueño americano o no. Los últimos cuatro años hemos visto por primera vez cosas que se daban por superadas, y a Trump usando el manual de un dictador, como Chávez o Putin.

Esa brecha social será muy complicada coserla de nuevo. 

Si gana Biden, lo tiene complicado. Pero si alguien lo puede hacer es él. Lo ha hecho durante toda su vida. Estuvo 42 años en el Senado, siendo capaz de crear amplios consensos. No sabemos si ahora lo podrá hacer, pero otros cuatro años de Trump son otros cuatro años de polarización, de aislamiento...

Esa polarización ya hace mucho que no es exclusiva de EEUU. 

Todos los extremos son malos, el populismo es peligroso sea de derechas en EEUU o de izquierdas en España. Hay que fortalecer la sociedad civil y romper la crisis de representación. 

¿Biden es el mejor candidato posible del Partido Demócrata?

No lo eligió el Partido Demócrata: se presenta a las primarias quien quiere y el que gana se adueña del partido. Biden fue elegido por las bases entre 18 opciones. 

Con todos los retos que recaen sobre Biden (reforma sanitaria, judicial, cuestión racial)... ¿no son demasiadas expectativas?

No. Lo que aporta Biden es lo que necesita este país ahora mismo: si gana puede empezar a trabajar el primer día. Conoce el trabajo que tiene que hacer y lo puede hacer rápido. Si gana el Senado, tendrá dos años para esas reformas (hasta las elecciones legislativas de 2022). 

¿El aislacionismo de Trump ayudó a Europa a mirarse al espejo y asumir nuevos roles?

Hace falta volver a una relación trasantlántica fuerte y fluida. Europa lleva 75 años de paz, en parte por su alianza con EEUU. Desde 2016 se han visto cosas inconcebibles, como la guerra comercial. 

Con España como gran víctima.

Y con Ourense afectada también. EEUU ha puesto tasas a importaciones españolas agrícolas –vino, aceite, queso, porcino y pollo–. También daña la guerra entre Boeing y Airbus, para la que trabajan dos empresas ourensanas.  

¿Cree que a Ourense le irá entonces mejor con Joe Biden?

Totalmente. 

La ciencia llevaba 20 años alertando de una posible pandemia. ¿La escucharemos más ahora?

El mundo saldrá más fortalecido de esta crisis porque reconocerá que los grandes retos necesitan enfoques multilaterales. Ahí está Europa, diseñando su plan postcovid con sostenibilidad e innovación.

En este horizonte, ¿hay que potenciar el estado de bienestar?

Puede parecer una contradicción pero no lo es: más que ampliar el estado de bienestar lo que hace falta es cuestionarlo para que haya más oportunidades. Es miope como lo entienden algunos: subvenciones que no tienen como fin una mayor actividad. Lo que hay que hacer es crear las condiciones para generar empleo, empresas... hay que redifinir el estado de bienestar.

¿Y por dónde debe pasar el desarrollo de Ourense?

En la línea en la que se está trabajando: termalismo, turismo de nicho, innovación... ese es el futuro. La economía creativa se debe impulsar, ya hay personas vinculadas al diseño y a la moda. Ese tipo de empleo no se irá de Ourense y es el futuro. Lleva un periodo de adaptación, pero es imprescindible.