sábado, 15 de junio de 2024

Las letras gallegas siguen escribiendo en Buenos Aires

El público participante en el Día de las Letras Gallegas en Buenos Aires.

En Buenos Aires, las celebraciones del día de las Letras Gallegas desbordaron la fecha, y se diseminaron en tiempo, espacio y diversidad de actividades.

En el Centro Lalín, Agolada y Silleda la tarde del día 17 de Mayo, un nutrido auditorio fue el receptor de una disertación a cargo de la escritora y profesora Viviana Bermúdez-Arceo, quien expuso un análisis meticuloso de la obra, estilo y características de la homenajeada, en su conferencia “Luisa Villalta y el fervor de la palabra”

En un marco de respetuoso silencio, los asistentes  se involucraron, junto a la voz de la expositora, en un admirado interés por la figura de la poeta que fuera designada como destinataria de tan importante fecha.

La disertante navegó entre el tono académico de su experiencia y la emoción que conlleva reconocer sus raíces gallegas, el afecto que la enlazó con personalidades del mundo institucional, y el reconocerse parte de un patrimonio cultural, en el que la lengua, es pilar fundamental. Una vida dedicada al estudio, la enseñanza y la escritura del lenguaje dan prueba del valor que le otorga.

Por su análisis comprendemos que  las letras de Luisa Villalta  “trasuntan problemáticas existenciales, deseos, pensamientos melancólicos, volcados no de modo llano y livianamente placentero sino con penumbras y oscuridades léxicas, semánticas, muchas veces de sintaxis quebrada”.

En su análisis  recorrió  poemas, como “Viaxe”  y, en  “Abrente” advierte que “es en la ciudad y en su mar murmurante y ventoso, donde el yo lírico emprende su búsqueda y las reflexiones ontológicas surgen con evidencia”.

Hacia el final de su exposición, Bermúdez-Arceo enlaza las figuras de Villalta y Borges, al decir, refiriéndose al poema “Sin embargo, sé que digo rosa” _

“Sobrevuela la problemática de la relación entre la palabra y la cosa, que enunciara Borges en el inicio de su poema El golem.”

El silencio del público asistente fue quebrado por aplausos que reconocían la seriedad y el trabajo intenso con que se había abordado la fecha, la homenajeada y las letras de nuestra tierra.

A continuación, integrantes del taller de escritura de la entidad, leyeron fragmentos, “na nosa lingua”,  seleccionados por ellos,   de diversos autores, desde los más tradicionales y reconocidos hasta una sencilla y emotiva  poesía editada en una escuela infantil de Galicia.

La emoción ya había ganado a todos los asistentes. Esa tarde  las letras gallegas recibieron un nuevo impulso desde esta orilla del Atlántico, donde seguimos escribiendo, por convicción.

Y el homenaje  del Centro Lalín tuvo continuidad, pocos días después, en una velada musical gallega, recogiendo así la gran pasión por la música que tuviera Villalta.

Celia Otero Ledo.