martes, 27 de octubre de 2020

Gran acuerdo en la Unión Europea sobre las restricciones de viajes por la pandemia

Foto de la frontera entre Alemania y Austria. EFE/EPA/LUKAS BARTH-TUTTAS / POOL
Foto de la frontera entre Alemania y Austria. EFE/EPA/LUKAS BARTH-TUTTAS / POOL
Los países de la Unión Europea (UE) alcanzaron un acuerdo político sobre unas recomendaciones que unificarán los criterios que sirven para restringir los viajes a causa de la pandemia de coronavirus, e incluyen la armonización de los códigos de colores por zonas.

El acuerdo se logró en una reunión de los embajadores permanentes de la UE, quienes mostraron un "amplio apoyo" a la propuesta para una mayor coordinación, indicó un portavoz de Alemania, país que preside hasta finales de diciembre el Consejo de la UE.

"Un análisis del riesgo y unos mapas comunes llevarán a una mayor previsibilidad y transparencia al viajar", dijo.

El acuerdo se formalizará el próximo martes en un Consejo de ministros de Asuntos Generales, donde la propuesta será adoptada formalmente.

El objetivo es poner fin a la confusión que reina en la actualidad en ese ámbito debido a los diferentes criterios, por ejemplo, para exigir cuarentenas a los viajeros.

La Comisión Europea propuso en septiembre crear un código de colores común y armonizar criterios, e insistió en la necesidad de garantizar la libre circulación de ciudadanos, ya que actualmente los criterios para calificar zonas de riesgo difieren entre los países de la UE.

CRITERIOS COMUNES

Los países han acordado una serie de criterios clave a la hora de considerar restringir el libre movimiento de personas.

Se trata de la llamada tasa acumulativa de notificación de casos en 14 días (el número total de casos nuevos por 100.000 habitantes en ese plazo y a nivel regional), la tasa de positividad (porcentaje de positivos entre todos los test realizados en una semana) y la tasa de pruebas (el número de test por 100.000 habitantes en la última semana).

CÓDIGO DE COLORES

De acuerdo con los datos proporcionados por los Estados miembros, el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades publicará un mapa por regiones de la UE (también con Islandia, Liechtenstein y Noruega), en el que las áreas se marcarán en cuatro colores de acuerdo a criterios establecidos.

Así, el verde marcará las áreas en las que la tasa de notificación de casos en 14 días acumulados sea menor de 25 y la tasa de positividad sea menor al 4 %.

El naranja será para las zonas en las que la tasa de notificación sea inferior a 50, pero la de positividad sea del 4 % o más, o bien si la tasa de notificación va de 25 a 150, pero la de positividad es menor del 4 %.

El rojo determinará áreas en las que la tasa de notificación sea de 50 o más y la de positividad del 4 % o superior, o en las que la tasa de notificación sea de más de 150 por 100.000 habitantes.

Por último, el gris se aplicará si no hay suficiente información para evaluar los mencionados criterios o si la tasa de pruebas es de 300 test o menos por 100.000 habitantes.

UMBRALES CONJUNTOS PARA RESTRINGIR EL MOVIMIENTO

Los Estados miembros no deberían restringir el libre movimiento de personas que viajan entre áreas "verdes".

En cualquier otra área, deberían tener en cuenta criterios como la población y las tasas de hospitalización, admisión en UCI y mortalidad sobre una base semanal.

También deberían fijarse en la situación epidemiológica en su propio territorio (incluidos la política de test, el número de pruebas realizadas o las tasas de positividad), así como la situación de las áreas con altas tasas de pruebas.

Si un Estado miembro va a restringir la movilidad con otro, debería informar previamente a ese país, al resto de socios comunitarios y a la Comisión Europea, preferentemente con 48 horas de antelación; también debería informar "inmediatamente" cuando relaje la restricción.

Las restricciones a la libre circulación deberían levantarse cuando un área vuelva a ser "verde", siempre que hayan transcurrido al menos 14 días desde su introducción.

PROTOCOLO DESDE ZONAS DE MÁS RIESGO

Por principio, no se debería rechazar la entrada de las personas que llegan de otros Estados miembros, pero un país podría requerir a quien llegue de cualquier zona que no sea "verde" someterse a una cuarentena o un autoaislamiento y pasar un test.

Si una persona desarrolla síntomas a su llegada, las pruebas, diagnóstico, aislamiento y rastreo de contactos deberían realizarse "de acuerdo con las prácticas locales y la entrada no debería rechazarse".

Las recomendaciones proponen una definición común de cuáles son las "funciones o necesidades esenciales" por las cuales una persona no tendría que pasar por una cuarentena, como trabajadores sanitarios, diplomáticos, pasajeros en tránsito, transportistas o periodistas que se encuentren cumpliendo con su trabajo.