lunes, 10 de agosto de 2020

Los estudiantes españoles "atrapados" en el limbo migratorio de Trump

Eva, María y Manu son tres de los miles de universitarios españoles que se encuentran "atrapados" en el limbo creado en EE.UU. después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenase la suspensión de los visados de alumnos internacionales si sus cursos son completamente en línea, una estrategia tomada por muchos centros para evitar contagios por coronavirus.

Pese a que cada situación es diferente, por edad, lugar en el que se encuentran y universidad a la que atienden, estos estudiantes españoles, y otra que no ha querido revelar su nombre, explican a Efe que comparten una incertidumbre que "jamás" hubieran imaginado: no saber si podrán completar sus clases.

Hasta ahora, sus centros de estudio -Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), Universidad de Washington en San Luis (Misuri), Universidad de Georgetown (Washington, D.C.) y Universidad del Este de Illinois- no se han pronunciado claramente sobre lo que sucederá con ellos y todos los alumnos internacionales de sus aulas.

DUDAS SOBRE EL TIPO DE CLASE

"Estamos ahora en una especie de limbo, las universidades no tienen claro si van a ser presenciales o en línea", lamenta en declaraciones a Efe Manu García, madrileño de 34 años y estudiante de Doctorado en la Universidad de Washington en San Luis.

En su caso, Manu decidió regresar a España al inicio de la pandemia para terminar el curso vigente desde Madrid y estar junto a su familia, pero ahora "ni siquiera" sabe si va a poder volver a Estados Unidos o si le van a dejar entrar.

Por ese motivo, él y una veintena de alumnos españoles de Doctorado repartidos por la geografía estadounidense han montado una red con el objetivo de mantenerse informados e impulsar alguna iniciativa estudiantil que favorezca su caso.

Otra madrileña que estudia en Georgetown, pero que prefiere mantenerse en el anonimato, asegura estar sorprendida por el apoyo de los estudiantes locales a los extranjeros.

"Se han organizado para presionar a la dirección de la universidad para que pongan el número de clases presenciales necesario para que los internacionales podamos regresar" cuenta sorprendida desde Madrid.

NO VOLVER A ESPAÑA POR SI ACASO

Eva Muñoz lleva tres años defendiendo los colores del equipo de fútbol de la Universidad del Este de Illinois, que juega en la máxima categoría a nivel nacional.

Esa fue su entrada al mundo universitario de EE.UU., una realidad que ahora con la nueva normativa del Gobierno de Trump y el actual contexto de la pandemia se ha complicado.

"Me queda solo un año de carrera, por lo que decidimos no arriesgarlo en cuanto al fútbol y los estudios, y quedarme aquí en Estados Unidos sin volver a España", argumenta Eva a Efe.

La joven madrileña, de 20 años, reconoce con un rostro de circunstancias que hay momentos "difíciles", pero que "a veces, no queda otra".

La universidad que atiende ha seguido con clases presenciales hasta el momento, un síntoma de que sus otros compañeros internacionales, tanto del equipo como de aulas, podrán regresar sin problema.

SÓLO UN 8 % TENDRÁN SUS CURSOS SOLO CON CLASES EN LÍNEA

Eva es una de las cientos de estudiantes que llegaron a Estados Unidos becados por ser sobresalientes en su deporte.

La empresa gestora de este movimiento, AGM Sports, califica la decisión del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en sus siglas en inglés) como "muy positiva".

"Sólo en el caso de las universidades que opten por una enseñanza en línea al 100 %, apenas un 8 % de unas 1.100, según un informe de The Chronicle of Higher Education, los estudiantes no podrán estar en Estados Unidos", apunta a Efe su consejero delegado, Oscar González.

Por lo tanto, según González, "la inmensa mayoría" de los alumnos internacionales podrán comenzar a volver a Estados Unidos y estar en posición de conseguir sus visados para iniciar sus estudios para el próximo curso.

UNIVERSIDADES DEMANDAN AL GOBIERNO DE TRUMP

Quien no está tan tranquila es María Shang, otra madrileña de 24 años que está cursando un Posgrado en Producción de Cine y Televisión en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

"Fue un golpe duro, de sopetón", recuerda triste María sobre el momento en que le informaron sobre la decisión del Ejecutivo de Trump.

Ahora, su universidad y una decena más se plantean presentar una demanda contra el Gobierno por "violar los derechos de la universidad y sus estudiantes" al prohibir el ingreso de los alumnos internacionales.

Estas denuncias buscarán un bloqueo temporal de algún tribunal de instancia estatal de una medida que la Universidad de California ha considerado "arbitraria y dañina" para el país.
Eso no tranquiliza aún a María, que, hasta que no sea oficial, no celebrará su regreso a la ciudad angelina.