Lunes, 21 de octubre de 2019

CRISIS EN VENEZUELA

España y EEUU intercambian opiniones sobre cómo alcanzar una "solución política" en Venezuela

El secretario general de Asuntos Internacionales de Presidencia del Gobierno, José Manuel Albares, el principal asesor diplomático de Pedro Sánchez, se ha reunido este jueves en Nueva York con Elliott Abrams, el enviado de Donald Trump para Venezuela, y ambos han intercambiado puntos de vista sobre cómo alcanzar una "solución política" para la crisis que vive Venezuela, han informado fuentes de Moncloa.

Las fuentes destacan el hecho de que Abrams haya dejado claro que Estados Unidos apuesta por la vía política. Albares, por su parte, ha insistido en la posición expresada repetidas veces por Sánchez y por el ministro en funciones Josep Borrell, un rechazo rotundo del uso de la fuerza.

Abrams ha explicado que lo que busca Washington es mantener la presión diplomática y aplicar sanciones para de esa forma lograr una solución política. Este martes Estados Unidos aprobó un nuevo bloque de sanciones, contra empresas y buques petroleros, para frenar los envíos de crudo de Venezuela a Cuba.

La UE, sin embargo, rechaza imponer sanciones que puedan tener impacto económico en un país que vive ya una crisis humanitaria y se ha centrado en sancionar a altos cargos del régimen. Está previsto que mañana se adopte formalmente una tercera oleada, en esta ocasión contra siete agentes de inteligencia por torturas.

En la reunión en Nueva York, celebrada a petición de Abrams, éste ha explicado a Albares el modelo que pretende seguir Estados Unidos y el español ha expuesto el europeo, dejando claro además que España actúa y seguirá actuando en coordinación con la UE. En todo caso, también han hablado de qué pueden hacer ambos países de manera coordinada para hacer avanzar la situación y han acordado seguir hablando.

También han analizado el impacto de la crisis venezolana en la región, y cómo otros países pueden verse desestabilizados --se estima que cuatro millones de venezolanos han salido del país, principalmente hacia sus vecinos--, o bien cómo pueden influir en la continuidad o la solución de la crisis.

No es la primera vez que ambos diplomáticos se reúnen. Abrams viajó a Madrid el pasado abril para reunirse con Albares y con el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica y el Caribe, Juan Pablo de Laiglesia y pedir más presión contra el régimen de Maduro. En aquella ocasión, Borrell dejó claro públicamente que España no podía ser una especie de refugio seguro --un "santuario" --para dirigentes venezolanos si caía el régimen de Maduro, porque no se les podía garantizar inmunidad, y que tampoco podía retirar los visados a los hijos de estos dirigentes que residan o viajen a España.

El ministro Borrell, por su parte, ha hablado varias veces de Venezuela con el secretario de Estado, Mike Pompeo y con el ya ex asesor de Seguridad Nacional, John Bolton --de quien el propio Trump dijo que "se pasaba de la raya" con Venezuela--.

Casi ocho meses después de que alrededor de 50 países --incluida España y la mayoría de países de la UE-- reconocieran a Juan Guaidó como presidente encargado de organizar elecciones, la situación de Venezuela ha sido uno de los temas clave en los márgenes de la Asamblea General de la ONU.

El secretario general invitó al Gobierno de Maduro --ha ido el canciller, Jorge Arreaza-- pero Donald Trump organizó el miércoles una reunión sobre Venezuela con los presidentes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. Por parte del equipo de Guaidó estuvo el que fuera presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges.

Con Borges, y también con Arreaza se ha reunido en Nueva York el ministro en funciones Josep Borrell, que trata de que vuelvan a retomarse las negociaciones impulsadas por Noruega.

También ha participado en reuniones del Grupo de Lima y del Grupo Internacional de Contacto impulsado por la UE y ha abordado la situación de Venezuela en reuniones con sus homólogos de Cuba--considerado un actor clave--, Brasil, Chile y México.

En Nueva York también se han reunido por primera vez los ministros de Exteriores de los países que forman parte del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y han aprobado una resolución para perseguir a funcionarios venezolanos vinculados con crimen organizado, corrupción y violaciones de Derechos Humanos.