Jueves, 12 de diciembre de 2019

"EMIGRANTES INVISIBLES" SE PODRÁ VISITAR A PARTIR DEL 23 DE ENERO EN EL CENTRO CULTURAL CONDE DUQUE DE MADRID

Una exposición rescata del olvido, más de un siglo después, a la emigración española a los Estados Unidos

Las vidas, desventuras y epopeyas de algunos de los miles de españoles que emigraron a EE.UU. a finales del siglo XIX y principios del XX saldrán del olvido en una original exposición, la primera de su género, que podrá visitarse del 23 de enero al 12 de abril próximos en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid.

Bajo el lema "Emigrantes invisibles. Españoles en EE.UU. (1868-1945)", la exposición, que reúne una selección de fotografías y documentos recopilados durante más de una década, desvelará "una inmensa historia colectiva apenas conocida hasta la fecha", según la Fundación Consejo España-EE.UU., organizadora de la muestra.

La exhibición es el resultado de una búsqueda de años realizada por dos investigadores, ambos relacionados con esta emigración transatlántica: el catedrático estadounidense de la New York University James D. Fernández, y el periodista y cineasta español Luis Argeo.

Los dos investigadores, comisarios de la muestra, han recorrido una veintena de estados de EE. UU. y numerosas localidades españolas, entrevistado a centenares de descendientes de aquellos emigrantes, y reunido un imponente archivo fotográfico y documental que cuenta ya con más de 15.000 imágenes digitalizadas.

Hubo asturianos en las minas de Virginia Occidental y en las factorías del 'Rust Belt'; andaluces en los campos de caña de azúcar de Hawai y en las envasadoras de conservas frutales en California; vascos en los pastos de Idaho y Nevada; cántabros en las canteras de Vermont; gallegos y valencianos en los muelles neoyorquinos del Hudson y el East Rover, y un largo etcétera de "decenas de miles" de emigrantes salidos de España, según Fernández.

La oleada mayor se produjo en torno a 1919, cuando se calcula que unos 90.000 españoles llegaron a EE.UU. en busca de trabajo y una vida mejor.

Coincidiendo con el Día de Acción de Gracias, una fiesta especialmente simbólica para las comunidades inmigrantes en EE. UU., Fernández y Argeo han presentado este proyecto cultural, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, la fundación en España de la New York University, la Fundación Rey Juan Carlos I, la Embajada de EE.UU. en España, el Instituto Franklin y la empresas Navantia y Cosentino, entre otras entidades.

James-Fernandez-Hawai-web

Se trató, explica Fernández, de "una diáspora pequeña, que no tiene comparación numérica con la italiana o la irlandesa, ... pero no fueron cuatro gatos, sino decenas de miles de personas".

"Nos enteramos de la existencia de los descendientes y de sus archivos, principalmente, por el 'boca a boca', que sigue siendo bastante eficaz, pero también por las redes sociales, donde hemos desarrollado una presencia sustanciosa a lo largo de los años", añade.

A través de las redes han podido reunir "a un buen puñado de familias" que se habían perdido la pista, pero también descubrir "sin querer" historias reservadas, como "dos casos de bigamia".

Luis-Argeo-web

La exposición 'Emigrantes invisibles' ha sido organizada con un doble objetivo, comenta Luis Argeo. En primer lugar, divulgar las historias de estas personas, "algunas de las cuales suenan a auténtica ficción", pero también llamar la atención sobre la naturaleza "precaria" de todos estos documentos y materiales, la mayoría destinados al olvido cuando no a la basura.

En un momento en el que existe "un cierto paroxismo frente al temor de que las migraciones puedan alterar el bienestar de las sociedades", advierte el secretario general de la Fundación Consejo España-EE.UU., el embajador Manuel Lejarreta, la exposición 'Emigrantes invisibles' pondrá el énfasis "en lo opuesto, en cómo estas migraciones pueden integrarse".

"Esta exposición pone el foco en temas muy alejados del miedo, e incide mucho en la integración y los lazos personales", subraya.