viernes, 29 de mayo de 2020

CIERRE DEL CONSULADO DE GÉNOVA

"No sabemos qué va a ser de los más de 4.000 españoles que hasta ahora dependían del Consulado de Génova"

Ana Lourdes de Hériz y Ana Álvarez del CRE de Génova
Ana Lourdes de Hériz y Ana Álvarez del CRE de Génova

El peor pronóstico, el cierre del consulado de Génova, finalmente se ha consumado. Ha sido un año y medio después de que volviera a asomar la amenaza de su cierre y luego dijeran que se echaban atrás. Hablamos de las consecuencias que tendrá esta decisión con Ana Álvarez, presidenta del Consejo de Residentes de Génova y con Ana Lourdes de Heriz, consejera por Italia del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior.

¿Después de todo este tiempo tenéis una idea clara de qué ha sido lo que ha podido llevar al Ministerio de Asuntos Exteriores a decidir el cierre del consulado? 

Ana Lourdes de Hériz: Sí, claro. Por un lado una razón ya histórica (y económica), que han perpetuado mientras les ha convenido: en el consulado de Génova no había un cónsul sino un jefe consular, lo cual ha supuesto un ahorro importante durante muchos años. Pero ahora ese jefe consular se tiene que jubilar y falta un cónsul de plantilla para nombrar en Génova o se necesita en otros consulados que se van a abrir. Y, por otro lado, la necesidad de abrir nuevos consulados o volver a abrir alguno que se cerró (como el de Manchester). De todos modos, desde finales de los años 90 sabíamos que este consulado estaba en la lista de los que se querían cerrar si se abrían otros. O sea, que hemos estado en la cuerda floja durante muchos años.

En todos estos años el CRE ha enviado cartas a los responsables del Ministerio intentando averiguar qué iba a ser de este consulado o algo más detallado respecto al cierre y al traslado de competencias a otros consulados. ¿Habéis obtenido alguna respuesta concluyente?

Ana Álvarez: Las pocas veces que hemos recibido comunicaciones por parte de las instituciones ha sido como respuesta a nuestra insistencia, pero nunca se nos ha informado de manera formal de las decisiones tomadas por el Ministerio, a pesar de haber solicitado siempre que se nos tuviera en cuenta.  

Ana Lourdes de Hériz: Nunca recibimos respuestas puntuales, siempre con mucho retraso e imprecisas, vagas. A veces veníamos a saber a través de los medios de comunicación que estaban decidiendo otra vez si cerrar el consulado o no. A mí, como consejera por Italia en el CGCEE el representante del Ministerio, en cada pleno, me daba información diferente o me aseguraba que ellos o el embajador se iban a poner en contacto con el CRE de Génova, y luego no lo hacían.

En alguna de las respuestas se puede deducir que se trata de una decisión discrecional y que  Exteriores pretende reordenar sus oficinas consulares ¿Es así? 

Ana Lourdes de Hériz: Exteriores (junto con otros ministerios), en vez de estar cerrando y abriendo consulados con una plantilla reducida que recuerda el juego de las sillas, lo que debería hacer es facilitarle la vida a los españoles que viven fuera. Porque ahora estamos hablando de los de la demarcación consular de Génova, ¿pero qué se hace para resolver las necesidades de los que viven a miles de kilómetros de los consulados? ¿Por qué la mitad de los trámites que nos obligan a ir a los consulados no se pueden solucionar online?

¿Os habéis sentido maltratados por la ausencia de información en todo este tiempo? 

Ana Lourdes de Hériz: Ignorados, ninguneados. Y ahora que el cierre es definitivo, más que nunca. El CRE de Genova siempre se comportó correctamente en su relación con todos los representantes del exterior, siempre cumplió con su deber de colaborar en favor de las dos partes de las relaciones, los representantes del Ministerio y los españoles residentes en la demarcación. Nunca mantuvo un comportamiento conflictivo. Pero parece ser que este comportamiento no puede ir en las dos direcciones, que Asuntos Exteriores no tiene por qué reconocer dignidad y respeto a quien se ha dedicado desde 1993 a llevar a cabo esta labor de puente entre los unos y los otros.

¿Cuál es la actividad fundamental del consulado de Génova? 

Ana Lourdes de Hériz: Se han ocupado de lo mismo que todos los consulados: CERA, registro de matrícula, todos los expedientes de registro civil, trámites de pensiones de invalidez, certificados, legalización y compulsación de documentos, trámites para renovación de pasaportes, salvoconductos; todo menos poderes y otros trámites que tenga que hacer por fuerza un cónsul, porque ya no había un cónsul de carrera.

¿Qué consecuencias tendrá para la colectividad? 

Ana Álvarez: No sabemos qué va a ser de los más de 4000 españoles que hasta ahora dependían de Génova durante las próximas semanas o meses. Ojalá que el consulado de Milán esté en condiciones de atender a todos estos residentes en cuanto las oficinas de Génova cierren al público, pero no sabemos si nos espera un periodo de transición en el que algunos trámites podrían interrumpirse momentáneamente o ser más lentos de lo habitual. Seguimos esperando a que alguien nos informe sobre las consecuencias del traslado, sobre la organización del traslado y de los servicios.

Ana Lourdes de Hériz: Los empleados del consulado de Génova trabajaban tan bien y con tanta dedicación hacia todos que las consecuencias difícilmente serán positivas. No conocemos al personal del consulado de Milán, pero sí sabemos que ahí te dan cita con listas de espera (en Génova, no), que es difícil comunicar con ese consulado por teléfono, etc. Por ahora sabemos que los dos empleados del consulado de Génova se tendrán que ir a trabajar a Milán pero lo que no funciona en ese consulado no se resuelve solo con dos empleados más, porque a la vez aumenta de mucho el número de españoles de la demarcación consular.

Sinceramente, creo que buena parte de la actividad que tiene que realizar un consulado debería resolverse online y no con solicitudes de citas previas, viajes en tren y en avión de los españoles para solicitar un documento, días enteros de permiso laboral para poder llegar a un consulado durante su horario de apertura, etc. El sistema español de asistencia consular no funciona; no es propio de un país desarrollado.

¿Os consta el malestar entre los españoles residentes en Génova?

Ana Lourdes de Hériz: Sí, claro. Como el ministerio ha considerado que no era necesario enviar una comunicación sobre el cierre del consulado a los españoles de la demarcación consular de Génova y sobre el traslado de competencias a Milán y ha dado indicaciones de que bastaba un breve aviso en la web del consulado, el CRE de Genova ha enviado un correo electrónico a sus 2200 contactos y estos han reaccionado respondiendo. Hay mucho malestar porque estaban todos muy satisfechos de la eficiencia y amabilidad de los empleados del consulado de Génova, incluso personas que residen más cerca de Milán...

¿Habéis pensado en tomar algún tipo de medida de protesta por el cierre del consulado? 

Ana Lourdes de Hériz: No, tenemos muy claro que esta vez ya no hay nada que hacer. Pero no vamos a dejar de decir lo que pensamos sobre cómo se han comportado, sobre el hecho de que no respondan a nuestros correos sino al cabo de meses y nunca los altos cargos a los que hemos dirigido nuestras cartas. Me refiero a la Subsecretaría de Asuntos Exteriores y a la Dirección General de Españoles en el Exterior 

¿Qué será del CRE de Génova cuando cierre el consulado?

Ana Álvarez: A esta pregunta tampoco nos han respondido. Cuando en 2016 parecía que el consulado iba a cerrar, la Abogacía del Estado emitió un informe en el que se dice que el CRE puede ejercer su mandato pasando a depender del nuevo consulado, en este caso el del Milán. Por lo tanto, seguiremos ejerciendo nuestra labor hasta septiembre de 2020. A partir de esa fecha, nuestra esperanza es que se consiga constituir un CRE en Milán para que los españoles que residen en el norte de Italia no pierdan representación.