domingo, 17 de octubre de 2021

Cuando bravuconadas populistas como el Brexit obligan a la derecha a subir impuestos

David Casarejos es consejero por Reino Unido en el CGCEE y presidente del Consejo de Residentes Españoles en el norte de Reino Unido
David Casarejos es consejero por Reino Unido en el CGCEE y presidente del Consejo de Residentes Españoles en el norte de Reino Unido

Cuando bravuconadas populistas como el Brexit obligan a la derecha a subir impuestos

Boris Johnson lleva mintiendo demasiado tiempo, y una a una, cada mentira va descubriéndose en los últimos tiempos.

Los tories británicos no han de diferenciarse de otras derechas europeas, o incluso iría más allá y diría que no se distinguen de la mayoría de las fuerzas políticas.

Boris fue aupado al liderazgo después de ver desde la barrera como fue despareciendo la credibilidad y empuje de Theresa May, dejando que otro miembro de su partido se quemara en esa fase inicial del Brexit justo tras el referéndum.

Él llegó como el líder supremo lleno de ansias de hacer que los malvados “burócratas” europeos pasaran por el aro del un Brexit que jamás podía existir…aquel del “have the cake and eat it”, que viene a significar tenerlo todo, tener los derechos de estar en la UE sin las obligaciones.

Reino Unido iba a salir ganando y cuando se van dando datos, que ya no son previsiones ni especulaciones, ellos tratan de taparlo bajo el manto del coronavirus o de cualquier otra excusa que tengan. Pero esto ya va acabándose y por fin los informativos en televisión ya achacan la crisis en abastecimiento de los supermercados al Brexit. Por fin ya no buscan excusas que contarnos para tapar la crisis que se nos viene encima.

El partido conservador británico tan fan de no subir impuestos como cualquier otro partido de centro derecha o derechas a secas, sin embargo, lleva un año en el que se ha visto obligado a romper con sus principios y ya en marzo de este 2021 subió los impuestos como nadie lo hizo en los últimos 28 años.

Diez años llevaban de bajadas de impuestos que sufrían los servicios públicos, a los que se les incrementaba el presupuesto en términos nominales (si lo subían), pero lejos del crecimiento real que necesitaban para cubrir poblaciones mas grandes, mayores y acorde a las demandas actuales.

Esa mayor presión vía impuestos se ha visto complementada por el anuncio esta semana de la subida de la aportación a la seguridad social en un 1.25%.

Este incremento servirá para poder incrementar presupuestos en el sector sanitario y de cuidados, y buscará conseguir reducir las listas de espera, así como reducir presión en la cantidad que los ciudadanos pagan durante su vida en poder permitirse pagar servicios de atención y cuidado.

En Reino Unido, nuestros mayores, si tienen mas de 23.250 libras esterlinas en activos, el estado no contribuye en los gastos de sus cuidados, abocando a que, al cabo de los años, pierdan todos sus ahorros en unos servicios que son bastante caros en comparación con el nivel de pensiones. No compensa el ahorro durante toda tu vida si el estado te penaliza en tus últimos años y te exige que no tengas ningún bien o dinero ahorrado para contribuir en tu asistencia.

El incremento de la contribución a la seguridad social significará que a partir de octubre de 2023 el limite se baja a 20.000 libras esterlinas, y si se tienen hasta 86.000 libras en activos, el Estado se hará cargo de algunos de los gastos necesarios en materia de cuidados.

La mayor parte de los nuevos impuestos recaudados irán hacia la sanidad y subirán el nivel de servicio operativo al 110% de lo que estaba planeado en 2023-2024.

Keir Starmer, el apático, poco combativo y falto de ideas líder laborista ha dicho que esto no es mas que una tirita, y así es.

El NHS lleva más de una década en la que su presupuesto crece de manera pírrica haciendo que cada vez vaya creciendo mas la diferencia entre lo que debería ser y lo que es.

Las colas para operaciones, tratamiento, o diagnósticos es exasperante y lejos quedan aquellos objetivos que en 2005 se llevaron en el manifestó de Labour, que por aquel entonces dirigían el país.

18 semanas era el objetivo para una operación, 4 horas máximo en urgencias, o 48 horas para ver al medico de familia eran algunas de estas propuestas y desde 2011 hemos visto que todos los marcadores han ido a la baja…y ahora la COVID que todo lo explica ha acabado de tirar cualquier objetivo por la borda.

La subida de impuestos va a ayudar, no cabe duda, a un sector que lleva ahogándose demasiado tiempo.

Era muy irónico que para lograr el maravilloso Brexit se usarán mantras como “el número de inmigrantes que colapsan el NHS” al mismo tiempo que el numero de doctores provenientes de la UE eran mas del 9.1%, y un 6% total de enfermeras (datos del estudio NHS staff from overseas: statistics 2020).

El Brexit ha logrado bajar el número de inmigrantes y entre los que se han ido o no vienen hay un dato clave: el número de enfermeras reclutadas de la UE ha bajado del 19% en 2016 al 6% del total en 2019…y así en la mayoría de los sectores.

La salida de trabajadores y sus aportaciones vía impuestos hacen que un gobierno conservador, por primera vez en 28 años suba los impuestos de la manera que lo esta haciendo en 2021, y solo hay que sentarse a esperar para ver que quizás en 2016 dentro de la UE no estábamos tan mal con los supermercados abastecidos, atrayendo mano de obra cualificada y no cualificada a una economía en crecimiento, y sin necesidad de subir los impuestos.

Es lo que pasa cuando se vota por banderas, simbolitos, y se trata de utilizar las elecciones para castigar, discriminar, y marcar distancia con colectivos con los que no comulgas, pero que al fin y al cabo ofrecen tantos beneficios o más al país en el que vives.

Las ideologías de ultraderecha que van apareciendo y tomando posiciones han de ser borradas del mapa a base de votos, trabajo, y educación de una sociedad que no puede volver a los problemas de la década de los ’30 y los ’40.

Hoy es el Brexit, los ataques a menas, linchamientos y asesinatos de ciudadanos por su opción sexual, o provocar que un país deje de ser atractivo para los trabajadores y clientes del resto del mundo. ¿Elegimos?