Lunes, 21 de octubre de 2019

CONFLICTO LABORAL

Un conflicto salarial en la embajada española en Oslo acaba con la suspensión de un festival cultural

Un conflicto salarial en la embajada española en Oslo acaba con la suspensión de un festival cultural.
Un conflicto salarial en la embajada española en Oslo acaba con la suspensión de un festival cultural.

Un conflicto salarial en la Embajada de España en Oslo ha derivado en la cancelación del Festival del Español anual que iba celebrarse entre los días 14 y 20 de octubre, después de que el sindicato noruego NTL llamase a boicotear el evento.

Según fuentes de la Oficina de Información Diplomática (OID) consultadas por Europa Press, la Embajada decidió cancelar el festival porque, ante el llamamiento al boicot, temía no poder garantizar la seguridad de los niños participantes.

El evento, que contaba con la colaboración del Ayuntamiento de Oslo y de Unicef, entre otros socios, iba a centrarse en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, en particular, en la educación. En un comunicado enviado a la revista de los sindicatos noruegos, la Embajada lamentó el llamamiento al boicot de una actividad "cuyos beneficiarios directos son escolares noruegos interesados en lenguas extranjeras".

Para la Embajada española, "contaminar" una actividad "orientada a los niños con un tema que no tiene nada que ver es una acción muy seria e injusta". Según decía, confiaba en un "diálogo constructivo" con el sindicato para resolver el problema laboral, pero lamentaba ver que "esa actitud no es recíproca".

Los trabajadores, sin embargo, señalan que ese tipo de acciones no son excepcionales por parte de los sindicatos noruegos, que son instituciones muy fuertes y con gran capacidad de presión. "Es una paradoja que el festival se centre en los objetivos de sostenibilidad de la ONU y, al mismo tiempo, los empleados de la embajada no puedan vivir de sus salarios y tengan unas condiciones laborales insostenibles", dijo NTL en su llamamiento al boicot.

El sindicato ha demandado a la Embajada ante los tribunales del país para reclamar que a los empleados locales se les abone la "paga de vacaciones" contemplada en la legislación laboral noruega, que debe ascender a un 10 por ciento del salario bruto del año anterior.

El caso afecta a una quincena de personas, porque a los nueve empleados de la Embajada se suman los de Consejerías de Turismo y Comercio, que dependen del Ministerio de Industria. El problema de fondo, dicen los trabajadores, son unos salarios "paupérrimos" para el nivel de vida noruego, hasta el punto de que algunos tienen que buscarse un segundo empleo o han intentado pedir ayudas sociales, según han denunciado en la televisión noruega.

El sindicato NTL se ha hecho cargo de sus reivindicaciones desde la primavera de 2018. Ahora, dado que en Noruega no hay una ley que defina un salario mínimo -solo lo hay en convenios sectoriales-- ha optado por denunciar a la Embajada por la "paga de vacaciones" que los trabajadores no tienen y que sí se regula muy detalladamente en la ley local.

Las fuentes de la OID subrayan que la Embajada respeta el proceso judicial y respetará las decisiones que se adopten. Con todo, la opinión del Gobierno es que la Embajada está cumpliendo la legislación noruega, según dice en una respuesta parlamentaria recogida por Europa Press.

Según el Ejecutivo, los empleados no tienen esa "paga de vacaciones" noruega, pero sí dos pagas extraordinarias conforme al sistema español. Aunque tengan distinto nombre, "el concepto retributivo es el mismo", defiende en el texto enviado al Parlamento. Así, alega que tanto si se aplica el sistema noruego como si se aplica el español, "el importe bruto anual total seguiría siendo el mismo, por tanto no hay merma para el trabajador" -lo que apunta, de nuevo, a que el problema de fondo es el salario--.

Los trabajadores, sin embargo, aseguran que no todos cobran esas pagas extras y que su importe es menor que una mensualidad (asciende 3.500 coronas o 358 euros). Los empleados han denunciado en los medios locales sus condiciones laborales, incluyendo bajos salarios y horas extras no remuneradas, cosas, dicen, que son inconcebibles en Noruega.

SUELDOS DE ENTRE 24.000 Y 33.500 EUROS

En la misma respuesta parlamentaria, el Gobierno desvela que los sueldos de los nueve empleados de la Embajada oscilan entre las 235.594 coronas (algo menos de 24.000 euros) para el ordenanza chófer y las 330.522 coronas (cerca de 33.500) para el administrativo. Según los trabajadores, en Noruega un sueldo de 400.000 coronas (unos 40.600 euros), se considera bajo. El PIB per cápita, según el organismo estadístico noruego, es de 664.483 coronas (unos 67.000 euros).

Los problemas salariales del personal laboral en el exterior no son exclusivos de Noruega. A principios de año, después de meses de movilizaciones sindicales para denunciar que los sueldos estaban congelados desde 2009, la Comisión Interministerial de Retribuciones aprobó una actualización, variable según los lugares. Para Noruega fue del 3,11 por ciento pero, según cálculos del sindicato CSIF, los trabajadores arrastraban una pérdida de poder adquisitivo del 21 por ciento.

Conforme a los datos facilitados por el Gobierno al Congreso, la Administración General del Estado tiene más de 4.900 empleados laborales (no funcionarios) en el exterior, y de ellos unos 3.100 dependen del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación.

Por el momento, la demanda por la paga de vacaciones en Noruega está en una fase previa de conciliación. NTL reclama a la Embajada un total de 1,5 millones de coronas (152.000 euros) por las "pagas de vacaciones" del periodo 2016-2018 y prepara una nueva demanda para las de 2019.