lunes, 18 de enero de 2021

La concesión de la nacionalidad española a James Rhodes reaviva la reclamación de la nacionalidad para los hijos y nietos de españoles en el exterior

En el centro, Juan Manuel de Hoz, del CeDEU con Sara Vila y Danthe Menes
En el centro, Juan Manuel de Hoz, del CeDEU con Sara Vila y Danthe Menes

El pasado martes el Gobierno Español concedió la nacionalidad por carta de naturaleza a James Rhodes, lo que para cientos de colectivos de inmigrantes en España que aguardan por su ansiada y prometida regularización, no deja de ser un motivo de asombro.  Pero para quienes esta noticia ha sido un auténtico jarro de agua fría, es para los hijos y nietos de españoles en el exterior que llevan reclamando muchos años una Ley de Nacionalidad. Entre ellos, el Centro de Descendientes Españoles Unidos, comandados por su portavoz, Juan Manuel de Hoz, para quien resulta incomprensible que el Gobierno “no termine de conceder la nacionalidad española que les pertenece, la que les deberían haber transmitido sus padres y abuelos españoles”.

“Conceder la nacionalidad por gusto cultural o amiguísimo político, como sucedió en 2017 con la madre de Mauricio Macri por su afinidad con el Gobierno de Mariano Rajoy, es un auténtico despropósito”,señala el portavoz de CeDEU, quien recuerda que el colectivo hace más de 10 años que lucha solucionar una problemática generada por el propio Estado español, que no cuenta con una Ley de Nacionalidad, como ocurre en países como Italia, Portugal o incluso Francia”.“Es hora de que España sea generosa con sus compatriotas en el exterior y sus familias, y sea ejemplar como otros países receptores de emigrantes lo han sido antes”,afirma De la Hoz, quien desea “que el Gobierno cumpla, ya que la Ley de Nacionalidad forma parte del programa de gobierno firmado entre Psoe y Podemos  en su punto 5.1”. 

En ese sentido, el presidente de CeDEU explica que entre los casos que la legislación española jamás resolvió y dejó de lado en varias de sus reformas, que han sido transitorias son: 

- Los hijos mayores de a quienes les fue reconocida la nacionalidad por la Ley de Memoria Historica . Aquellos que tramitaron la nacionalidad entre los años 2008 y 2011, sólo pudieron transmitir la nacionalidad a sus hijos siempre que fueran menores de edad . Nos encontramos con que en muchas familias hay hijos que son españoles y otros no.

- Los nietos de españoles a los que les fue revocada su nacionalidad por no ratificarla al cumplir los 18 años. España es de los pocos estados del mundo, sino el único, en exigir que la nacionalidad sea ratificada al cumplir los 18 años. 

- Los nietos de mujeres emigrantes, una de la grandes discriminaciones que han sufrido las mujeres, a las que se las privaba de transmitir la nacionalidad española cuando contraían matrimonio en el país receptor. La Ley de Memoria Histórica sólo permitió que fueran los nietos de los hombres que un día emigraron quienes adquieran la nacionalidad.

- Y por último, los nietos de aquellos hombres que perdieron la nacionalidad, antes de 1936 o después de 1955, ya que en muchos países obligaban a sus inmigrantes a adquirir la nacionalidad del país de acogida para poder trabajar .

Todos estos casos fueron recogidos en incontables iniciativas legislativas , cuyas tres ultimas son proposiciones de ley de nacionalidad a descendientes . En 2018, después de varios intentos se logró tramitar por mayoría absoluta una proposición de ley a iniciativa de Podemos,  impulsada por la senadora Sara Vilá, que estuvo a punto de alcanzar el dictamen en la comisión de justicia, en el Congreso de los Diputados, pero la convocatoria anticipada de elecciones robó el sueño a miles de descendientes que se veían representados en esa ley , con apoyo de PP, Erc, Cs , PNV . Finalmente la presión de todo el parlamento hizo que se consiguiese el dictamen de la ley en febrero 2019, pero las disolución de las Cortes, acabó con la normativa durmiendo el sueño de los justos. Hubo algunos tímidos intentos más a lo largo de los años 2019 o 2020, que no llegaron a fructificar y que CeDEU reclama que se materialicen en una Ley ajustada a las necesidades del colectivo.