jueves, 09 de febrero de 2023

Carla Simón presentó con Alcarràs en Nueva York un mundo "que desaparece"

AME2710. NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 06/10/2022.- La directora de cine española Carla Simón, posa hoy durante el Festival de Cine de Nueva York en Nueva York (EE.UU.). La directora española Carla Simón presentó hoy en el Festival de Cine de Nueva York su película Alcarràs, uno de los fenómenos del año en el cine español y que describió en el coloquio posterior como el retrato de "un mundo que está desapareciendo". EFE/Javier Otazu
La directora de cine española Carla Simón en el Festival de Cine de Nueva York en Nueva York. EFE/Javier Otazu

Agencia EFE

La directora española Carla Simón presentó en el Festival de Cine de Nueva York su película Alcarràs, uno de los fenómenos del año en el cine español y que describió en el coloquio posterior como el retrato de "un mundo que está desapareciendo".

Simón ganó el Oso de Oro de Berlín con este film de una familia de campesinos que se dedican a la recogida de fruta en Lérida (noreste de España) pero se ven amenazados por la modernidad en forma de una finca de placas solares que necesita ocupar el terreno de sus frutales.

La directora, que demostró tener una gran soltura en el escenario del Lincoln Center de Nueva York, explicó al público que abarrotaba la sala y que le dedicó un largo aplauso al filme, que Alcarràs es como "el Far West catalán", un lugar alejado del turismo donde sus habitantes no tienen la costumbre de ver a extranjeros y menos a cineastas.

Para Simón, su película describe "una forma de vida que ya no es sostenible", la de las familias campesinas que viven junto a sus terrenos y que transmiten ese oficio de generación en generación, y aunque ella pensaba en un principio en un "final feliz", se dio cuenta de que si quería ser honesta tenía que contar la realidad de cómo cada vez más familias abandonan ese oficio.

El momento definitivo en que se dio cuenta de que esos campesinos vivían en la ingenuidad fue cuando asistió a una manifestación por los bajos precios de la fruta y los convocantes estaban satisfechos del éxito de su convocatoria, cuando la realidad era que apenas sumaban un millar de personas.

En el coloquio posterior, el moderador del festival y el público se mostraron especialmente interesados en el rodaje de la película y en cómo había conseguido imprimir un tono casi documental en una película de campesinos, siendo ella ajena a ese mundo.

Explicó entonces que pasó dos veranos viviendo en poblaciones rurales de esa región, visitando cooperativas fruteras o colegios públicos y asistiendo a las fiestas populares, mientras entrevistaba a un total de 9.000 personas en un larguísimo casting hasta dar con la decena de protagonistas del filme.

Para ella, fue muy importante que los elegidos fueran del mundo campesino para transmitir el apego a la tierra, y que hablasen ese particular dialecto del catalán de la zona para dar veracidad a los personajes.

Aunque acarició la idea de poner a una verdadera familia para actuar juntos, comprendió que "la genética y el cine no casan bien", por lo que seleccionó a sus personajes y los hizo convivir tres meses "hasta que pareciesen una familia" hasta el punto de terminar "compartiendo memorias comunes".

Simón dijo que los habitantes de esa región están "tan subrepresentados" en general, siempre ausentes de las noticias y aun más de la ficción que ella tuvo que vencer "su desconfianza", aunque cuando fueron viendo tomas de la película sintieron que hablaba de ellos.

Le película comenzará en enero su recorrido comercial en Estados Unidos, a la vez que en el Reino Unido y en Francia, tal vez los tres mercados más importantes a nivel internacional de un filme que ha sido visto ya por 380.000 personas en España, según datos de su productora.